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sábado, 17 de marzo de 2012

El show de Truman/ Peter Weir/ Estados Unidos 1998


             El Gran Hermano más espectacular y auténtico que uno pueda hacer porque es  la vida de una persona en riguroso directo  desde que nace, y sin que sepa que todos lo están viendo.
             Un  mundo manipulado y sin complicaciones  hecho  por un creador tan mortal como el protagonista de la historia. Pero Truman comienza a dudar de su existencia, de la realidad monótona que le rodea, de la manipulación que lo inquieta, de su vida aburrida y sin grandes aspiraciones vitales.
            Una mujer lo alertará de que todo es mentira y de que es un juguete que sirve para el entretenimiento de mucha gente que lo observa.




            Esta peli plantea problemas de tipo filosófico tan interesantes como la realidad y la libertad. ¿Hay una realidad superior que nos manipula como marionetas? Los límites del gran manipulador  son puestos a conciencia para que Truman no se atreva a arriesgarse en una aventura que lo conduciría al otro lado, a lo desconocido; el puente tiene un significado especial como paso hacia algo nuevo, podría ser el conocimiento, y el agua (a la que Truman teme) puede llevarte a experimentar otras realidades que están más allá de lo que los sentidos pueden transmitirte. El miedo a lo desconocido debe ser vencido para afrontar lo nuevo. Carrey se lanzará a la aventura que lo podría hacer libre.




            El control sobre todo hace que Ed Harris se sienta superior, de ahí que acepte con amargura la rebelión de Jim Carrey y su búsqueda anhelante de la verdad cuando las cosas no dan más de sí en su pequeño universo lleno de engaños, unos engaños que bien podrían ser la ignorancia del hombre por los prejuicios de una existencia marcada por dogmas, teorías, supersticiones y todo tipo de suposiciones alejadas de una verdad tan complicada
de conocer.


miércoles, 7 de marzo de 2012

El Nota (Jeffrey Lebowski)



El Nota es el personaje principal de la divertidísima película de los hermanos Coen El Gran Lebowski. Este individuo peculiar y pintoresco constituye todo un emblema cinematográfico que despierta multitud de simpatías entre el gran público. Al Nota le satisface vivir de un modo totalmente hedonista y despreocupado; no acepta compromisos de ningún tipo ni responsabilidades que puedan alterar su estado habitual de placidez permanente. El sacrificio no comulga con su causa y las exigencias le espantan. Intenta, sin demasiadas dificultades, vivir relajadamente, y su diversión favorita es frecuentar un local recreativo (no pongo bolera para no repetirme con la palabra bolos) con sus amigos para jugar a los bolos.
El Nota vive el momento, y ese presente lo vive con calma, sin buscarse dificultades. Su filosofía es sencilla, sin demasiadas profundidades. No es la típica persona que se coma el coco precisamente.




Es en otra de sus aficiones, fumarse porros con relativa frecuencia, donde encuentra otro de sus grandes placeres. Ese hecho, unido a su naturaleza, le dará un aspecto de pasota inconfundible. Las pintas desaliñadas que suele llevar no le ayudan a que la gente corriente lo pueda tomar en serio, y mucho menos los que son del tipo estirado, o severo. Es un descuidado, el polo opuesto a lo que podría ser una mujer coqueta o un hombre metro sexual. Su presencia causa asombro y produce gracia.


El pasotismo del Nota no está exento de cierto carácter cuando le tocan los cojones, y hablo como lo podría hacer él mismo. Esa personalidad la sacará con frecuencia con todo tipo de tacos; y es que El Nota no se deja pisar con facilidad sin plantar pelea dialéctica, a no ser que la situación lo supere. Estos aspectos firmes de su carácter se apreciarán sobre todo con su amigo Walter Sobchak (John Goodman) con el que estará a todas horas discutiendo. De cualquier forma el hombre se considera más bien un pacifista que un broncas.

El Nota es como un personaje de dibujos animados que vive en su mundo. Tiene muchas de los rasgos personales de otro personaje de cuidado, Homer Simpson (mi queridísimo hermano je), no sólo en cuanto a lo surrealista de las situaciones por las que suele atravesar sino porque en todos y cada uno de nosotros hay un algo de ellos: ese vicio, esa costumbre, esa vulgaridad que soltamos, ese no saber estar en un sitio que nos supera o no nos agrada demasiado, esa rebeldía contra la autoridad o lo establecido… 




Las situaciones surrealistas por las que atraviesa no dejan de sorprendernos y hacernos gracia, pero terminan entendiéndose al conocerlo un poco más. Su afición a meterse con la gente para dejarla mal explica muchas cosas y es para él como otra afición de las que tiene; sus puyas, sin embargo, no las lanza con mala intención ya que es de buen fondo.

Existe un mundo idílico en la vida del Nota que se sustenta en la rutina típica del hombre sin aspiraciones. La cotidianidad en la que vive, pero de un vitalismo lúdico, hace que sea lo contrario al hombre que se hace a sí mismo, alguien sin objetivos. El ser vago, y la existencia de la que forma parte, harán de él una especie de paria social, un marginado que se entenderá tan sólo con su círculo cerrado de amigos, tan raros como él mismo, pero con sus diferencias que saltan a la luz. Eso hará de él un antihéroe, pero al hombre no le preocupará eso por ser inconsciente hasta de su propia situación, por eso no sufrirá.




De mostrar en la niñez síntomas de una incipiente vaguedad, y arraigarse en la adolescencia, la madre del Nota estaría probablemente muy preocupada por él, aunque no dejaría de quererlo, dándole todo su apoyo, ya que el chico es una buena persona que quiere realmente a los suyos, entre los que se encuentran sus amigos de correrías.


La Escena de El Nota:





Próximo personaje de película: Atticus Finch



lunes, 27 de febrero de 2012

La invención de Hugo/ Martin Scorsese/ Estados Unidos 2011



La película de Martin Scorsese es un homenaje a los inicios del cine y un entusiasta reconocimiento a la figura de George Méliès; esto se apreciará muy bien en el personaje del escritor y crítico cinematográfico René Tabard. La faceta de Méliès de ilusionista y visionario de las posibilidades que ofrecía ese nuevo invento descubierto por los hermanos Lumiére, hicieron de él un pionero del nuevo arte que comenzaba a dar sus primeros pasos. Pero tras el arranque y el éxito llega el olvido y la soledad. De la grandeza de su empresa y la fama conquistadas se pasará, por culpa de una guerra y los cambios habidos en el negocio, a un anonimato que lo sumergirá en un mundo gris y sin esas ilusiones que tanto necesitaba para vivir.
Pero antes hay que hablar de un niño llamado Hugo que trabaja con su tío en el reloj de la torre de la estación de trenes parisina de Gare Montparnasse, un lugar donde Méliès tiene ahora una juguetería y en la que Hugo toma prestadas piezas mecánicas para arreglar el autómata que le ha conseguido su padre. Uno y otro, Hugo y Méliès, tendrán un primer contacto no del todo amable. Un libro con unos dibujos especiales que parecen cobrar vida propia cuando se pasan sus páginas, y que Hugo guardaba con especial cuidado por tener las instrucciones de su padre para devolverle la vida al autómata, servirá para despertar en Mèliès un pasado que había sido glorioso y feliz, pero que se volvió triste por el declinar de su  negocio a causa de la guerra y de las deudas contraídas.



Nos encontramos a primeros del siglo XX en una estación de trenes en la que vive Hugo. Desde su refugio en la torre del reloj el niño contempla entusiasmado retazos de vida. Ya conoce alguna gente habitual del lugar y sigue sus pequeñas historias con interés. Vive en un mundo en el que la imaginación y lo misterioso lo son prácticamente todo. Así se entretiene Hugo, procurando que nunca desaparezca la magia, una magia y un misterio que no dejan de faltarle a su nuevo amigo mecánico que le ha regalado su padre, pero que no funciona, el autómata misterioso, vamos a denominarlo. Hugo, a pesar de sus distracciones llenas de poesía, se siente en ocasiones solo y desamparado. Pero una niña, la ahijada de Méliès, será una buena ayuda para que Hugo no pierda la esperanza en la gente. Ella querrá ayudarlo y entenderlo, en principio por querer vivir una aventura parecida a la que viven los personajes de las novelas que lee, después porque empieza a entenderlo y sabe de sus buenos propósitos. Porque todo el mundo, según el propio niño, tiene un propósito en la vida que cumplir para sentirse realizado, para completarse, sino será un fracaso, como si estuviese estropeado, como le sucede al autómata que guarda. ¿Cuál puede ser el propósito del niño en la vida? Supongo que ayudar a la gente (lo mismo que hace ahora Isabelle con Hugo) que se lo merece y vivir feliz como podría quererlo cualquier niño, pero en este caso con las dificultades evidentes debidas a su desoladora situación personal y familiar.
El cine ayudará a Hugo a evadirse y sentirse mejor, como cuando iba con su padre a ver películas; ahora, sin embargo, no puede hacerlo tan habitualmente. Los sueños que genera el cine son un buen antídoto contra la soledad y la tristeza, parecido a lo que ocurre cuando se convierte en un Voyeur inocente escondido detrás de las paredes de la torre de la estación e imagina historias en las que la magia lo inunda todo.


La invención de Hugo habla de la niñez, de su mundo mágico lleno de imaginación y fantasía (¿No os suena de algo: un tipo de cine que ha hecho Spielberg?), de cómo el cine o la literatura pueden influir en la vida de un niño; y todo en un ambiente de autómatas, teatro de variedades, magia, cine experimental…un mundo en el que se movía muy a gusto Méliès y que encaja en el mundo de Hugo y de su ahijada Isabelle.

Mención especial a la formidable dirección artística, recargada (Un París intensificado, como dirá el mimo Scorsese), deslumbrante, de un detallismo minucioso, denso, magnífico. El marco es un puro espectáculo en sí mismo y llena de magia (otra vez la dichosa palabrita, pero es que es clave) la historia que se nos presenta en forma de cuento; ahí es donde nos encontraremos drama, aventura, intriga y muchos sueños que encontrar por el camino.




Dato negativo: La historia del niño, sobre todo al principio, resulta mucho menos emocionante e intensa de lo que cabría esperar al conocerla. Scorsese pone su idea con dinero y unos decorados descomunales de un modo frío, muy calculado, sin esa magia de la que tanto hablamos y que tan bien le iría si Scorsese la hubiera sentido de verdad.
Dato positivo: El dato negativo aludido va tornando hacia la cara opuesta (la buena) cuando la figura de George Méliès va teniendo más protagonismo y nos introducimos en su cine, en su mundo, y todas las referencias al cine mudo que aparecen y que experimentan en primera persona Hugo e Isabelle… y gana mucho más cuando aparece el personaje del escritor y crítico René Tabard; es en esos momentos cuando lo emotivo cobra importancia, engrandeciendo la película y haciéndola un verdadero canto al mundo del cine y las ilusiones que produce.

A pesar del dato negativo me parece mejor película La invención de Hugo que The Artist, la triunfadora en la noche de los Oscar, si bien es cierto que la francesa también me gustó bastante.

Estreno Cine

jueves, 23 de febrero de 2012

Pasión de los fuertes/ John Ford/ Estados Unidos 1946



Gran western del maestro John Ford que habla sobre el legendario duelo acaecido en OK corral entre los hermanos Clanton y parte de los hermanos Earp, ayudados estos últimos por el amigo de la familia, Doc Hollyday, un doctor- pistolero famoso allá por donde va por los cadáveres que suele dejar a su paso.


Nada más comenzar la película, de violencia primitiva y emociones aplacadas para demostrar esa fortaleza tan necesaria para sobrevivir, se nos presentarán unos Clanton amenazantes (de una hosquedad natural que atemoriza) que llegarán al límite de lo permitido, sobrepasándolo sin parecer preocuparle la posible represalia que pudiera caer sobre ellos. No sólo demostrarán los Clanton su desaprensión sino también una violencia demasiado peligrosa para los que caen en su radio de acción. Doc Hollyday compartirá con ellos una temeridad que hace muy peligroso al individuo que la tiene; en el caso del doctor, sin embargo, se pondrá de manifiesto por una enfermedad que sabe que lo llevará muy pronto a la tumba, con lo que poco o nada tiene que perder.
Se sospecha que el doctor Doc Hollyday es una especie de héroe- pistolero enfrentado a las injusticias. Seguramente los muertos que lleva tras de sí eran hombres que no hacían ningún bien; él se encargaría de despacharlos con una valentía que lo haría famoso. Wyatt Earp sabe de sus andanzas y, más o menos, el tipo de hombre que es, de ahí que no le importe entablar conversación con él cuando Hollyday muestra su fuerza llena de rudeza y maneras poco delicadas al sacar de un salón a un hombre que hace trampa a las cartas. Se ve que a ese hombre ya lo conocía de antes y no le gustaba lo que hacía (papel de protector de las  causas justas). En el salón todos tiemblan por la contundencia de Hollyday, pero Wyatt se acerca a él igualmente y le habla con amabilidad. Ese primer encuentro resultará intenso, genuino, curioso, atrevido, respetuoso, una inicial toma de contacto con la que se cimentará su amistad y el compromiso de Hollyday hacia los hermanos Earp y de éstos hacia Doc Hollyday.




El duelo viene gestándose desde un tiempo. En OK corral sólo se produce un desenlace que se veía venir de lejos. El enfrentamiento entre las dos facciones enfrentadas conduce a la matanza. Los dos grupos son duros, unos sin principios, otros con una moral más noble. Los Clanton corresponderían al Liberty Valance del hombre que lo mató :-) , pero sin un descaro tan histriónico producto de su condición de delincuente famoso y temido ... los Earp y Doc Hollyday equivaldrían a Doniphon, pero con un Hollyday con algún que otro matiz más oscuro del que carece Doniphon  por ese tormento que arrastra consigo y que lo hace desafiar todo lo que no le gusta, aunque también es cierto que algo de eso se vislumbra en Doniphon cuando sabe que ha perdido (si algún día la tuvo) irremediablemente a Hallie. Eso hará de Doc Hollyday alguien peligroso que en su a veces subjetiva percepción de la realidad se juega hacer verdadera justicia o equivocarse en las elecciones que hace.




Esta guerra es iniciada por unos Clanton primitivos, crueles, ladrones y asesinos...ahí es nada. Una buena panda a la que temer. A pesar de eso, cuando tienen su primera baja en el enfrentamiento, se tomarán el hecho muy mal y reaccionarán como lo podría hacer cualquier mafioso que se quisiera tomar una vendetta personal por tocar lo más importante (en eso todos seríamos iguales, buenos y malos): la familia.

Los golpes de humor visceralmente irlandeses llenos de chispa, o sutiles, a veces de fino desenfado, son un contraste ideal que suavizará todo lo dramático que contemplamos. Algo muy propio del estilo fordiano que  hace más entrañable y cercano lo que nos suele contar.



sábado, 18 de febrero de 2012

Infierno blanco/ Joe Carnahan/ Estados Unidos 2012




Un grupo de gente que trabaja como buscadores de petróleo en Alaska tiene un accidente de aviación en plena tundra subártica. Entre ellos viaja un cazador de lobos que trabaja para la compañía. Las condiciones de supervivencia serán extremas no sólo por la gélida climatología, la nieve y los abruptos parajes sino por un vecino poco hospitalario, el lobo; para colmo de males el avión ha caído en un radio que entra dentro de esos 50 km malditos en los que se encuentra la guarida del lobo. Los hombres se convertirán en intrusos y amenazas para la manada. Por todo lo expuesto la situación del grupo se hace insostenible, dramática, angustiosa, pura supervivencia que no tiene trazas de consolidarse.


En Infierno blanco estamos ante el cazador cazado (o que podría estarlo), ante una lucha titánica por sobrevivir en la que el coraje y la ayuda en grupo es vital. Intentar que el miedo no te pueda será una constante. La muerte está presente durante todo momento, acechando, como los lobos sedientos de sangre, y el pulso para despistarla se hace entretenido durante la primera parte de la película; después, la fuerza y agilidad del principio va a menos, deshinchándose en lo importante, en la acción, en lo que tiene que ver con el género que trata, una de terror en situaciones límite, podría denominarse un horror natural con animales, ya sabéis, de ese tipo de peli que se tiene visto, con mayor o menor dosis de fantasía, en títulos como Los Pájaros, Tiburón, Anaconda o Piraña (Estas dos últimas para olvidar, por cierto)

Me hubiera gustado más que explotasen la aventura y el horror, la acción, todo lo que tenía que ver con la organización del grupo y las interacciones que en él se daban, y menos el lado existencial y emocional de los personajes, tratado con cierto lirismo casi casi a lo Walt Disney, que resultaba como un pegote, aunque formara parte de esa interacción, sobre todo del cazador y esos recuerdos que le asaltan continuamente, volviéndose repetitivos y que poco nuevo aportaban al personaje, tan sólo que su vida ya no tenía el mismo sentido desde que su mujer lo había dejado.




Aquellos hombres se suponía que eran duros, como se dice al inicio: de lo peor de la sociedad, y luego resulta que se comportan como alguien de lo más normal y hablan de sus vidas como lo haría cualquier padre de familia de una teleserie familiar…No, no cuela, o por lo menos a mí no me convence. Creo que es en los sentimientos de los que se habla en momentos de respiro, como el amor y el miedo, cuando el film pierda interés. No me gusta como está hecha la mezcla. Cuando entramos en la intimidad de los personajes, ésta se vuelve meliflua, simplona, demasiado tierna como para que nos la creamos del todo en una situación similar. Creo que eso se podía haber tratado mejor, con más gusto (para mi gusto), sin tanta repetición, sobre todo en lo que tiene que ver con la existencia del cazador y sus recuerdos, de un modo más realista, e incluso dándolo un poco más de profundidad… más profundidad, más contundencia y menos repetición y simplificación poética, sería el resumen de esta parte. No sé, me pareció demasiado dulcificado todo esto, y el contraste con lo otro, lo terrorífico, creo que en el presente caso no termina de combinar bien. Y para los que son de la opinión de que alguien primitivo y hosco puede volverse tierno y más sociable en una situación parecida, decirle que posiblemente tengan razón, lo que ocurre es que contar algo así sería como contar otra película que no tendría nada que ver con esta.




En fin, que el inicio es bueno, prometedor, interesante. Al poco rato la cosa va perdiendo gas y el globo, como comenté anteriormente, se va deshinchando inevitablemente, eso no ayuda, y menos cuando comienzan a darse efectismos que empiezan a tocarte las narices e irregularidades que resultan bastante inverosímiles, dentro de la inverosimilitud de toda la película (pero que la aceptamos y podría estar cojonuda, porque nos sumergimos en un género al que se le permiten ciertos condicionantes y señas de identidad que lo ayudan a brillar), como que los puñeteros lobos aparezcan no cuando quieren ellos y podría resultar creíble sino cuando le sale al director de los mismísimos, ayudando a que la ficción avance. Si no fuera así, la peli hubiera durado bien poco.
Un apunte más: el final es muy bueno (el final final) y podría haber sido aún más emocionante, sin haberlo tenido que cambiar en nada, si la peli y el personaje principal, un Leam Neeson con gran presencia y muy bien metido en su papel, hubiesen tenido un componente más legendario. Es un final absolutamente épico y el cambio lo hubiera engrandecido.





Estreno Cine

jueves, 9 de febrero de 2012

The Warriors/ Walter Hill/ Estados Unidos 1979




Se va a celebrar una asamblea con Zyrus, el líder político y “espiritual” de las bandas más importantes de la gran ciudad. En esa fecha señalada Zyrus propondrá un plan que cambiará la situación actual de los que siguen su causa. Por número, los integrantes de las pandillas deberían ser los dueños de las calles y aprovechar en su beneficio esa fuerza. Lo que propone el líder es tener más poder. Ni policía ni mafias serían un obstáculo si estuviesen juntos, y ahora que hay paz ese objetivo se podría conseguir.


Zyrus está decidido a llevar a cabo el plan; todos los representantes de las bandas que se juntan en el “cónclave” (la reunión también servirá para ratificar al líder Zyrus, una especie de cuestión de confianza…) acabarán por apoyarlo en su proyecto.
Al acontecimiento acudirá, entre otras muchas, una banda poderosa, Los Warriors. Este grupo se verá involucrado en una falsa acusación cuando uno de los miembros de otra banda acusa a Los Warriors de ser los responsables de atentar contra Zyrus.

Conque la base de ingredientes para el plato está puesta, sólo hace falta algún que otro añadido para que el guiso quede redondo dentro de las posibilidades que ofrece el material.

A partir del enunciado de la entrada la película ser convertirá en una persecución continua, una caza al warrior por parte de los otros miembros de las bandas y de la policía que había hecho acto de aparición en el acontecimiento donde se produce el atentado contra Zyrus.
Los miembros de Los Warriors que acuden a la llamada de Zyrus deciden, una vez iniciada su caza, regresar a casa… por el camino no se dejará de correr, de pelearse y de que surjan trampas para su captura.
Una chica se cruzará con ellos en su camino de regreso. Pertenece a otra pandilla cuyo territorio tendrán que atravesar Los Warriors; allí acontecerá un conflicto entre ambas bandas; Los Warriors conseguirán escaparse llevándose a la chica, sin demasiada resistencia por parte de ella por motivos evidentes de atracción hacia el jefe de guerra (que así es denominado por los suyos su líder) del grupo.
Y así continúa el desarrollo de la historia hasta que se hace justicia poco antes de llegar a su territorio, o ya en él (que eso no me quedó muy claro).




Dos apuntes más: uno tiene que ver con el ambiente de la película; parece una especie de realidad alternativa, muy al estilo cómic y de género que tiende al fantástico, o un sueño agobiante parecido al que tenía Paul Hackett en la película de Martin Scorsese  Jó, qué noche!  Cuando la gente del barrio donde va a parar de noche persigue a nuestro protagonista por algo de lo que no tiene nada que ver. En ambos films la noche tiene un protagonismo que le da a la atmósfera un componente especial, fascinante, hipnótico. Para mí esto está mejor conseguido en la de Scorsese, aunque es cierto que  en la de Walter Hill ese aspecto también tenga una importante presencia. En The warriors el día sólo aparecerá cuando los chicos llegan a su destino, a su casa, y se resuelve la contienda con su principal banda rival, aclarándose ante todos la verdad de lo ocurrido en la asamblea convocada por Zyrus.
El segundo apunte sería la ingenuidad que desprende la historia, algo que no irá en su contra sino al contrario, eso le dará un aspecto increíble, pero resultón.