Serie B que debería considerarse serie A, en mi opinión triple A ahora que está de moda con las inmorales agencias de calificación que no dejan ni respirar.
Esta película de terror es como si fuese una transición
hacia la muerte, como si nuestra protagonista Mary Henry aún no se hubiese muerto del todo, pero esté en camino
de hacerlo. Este fascinante film de 1962, que seguramente influyó enormemente
en David Lynch, muestra ese camino.
Propuesta sugerente y atrevida en una resolución brillante,
ingeniosa, hecha con una enorme soltura la que nos ofrece este director
desconocido para mí, un tal Herk Harvey. Desconocía también la existencia de
la protagonista, Candace Hilligoss, una mujer de la que apenas se sabe nada (miré
por Internet y de su biografía muy poco; tan sólo que trabajó en el teatro,
hizo una producción en gira de placer idiota, con Nina Foch, trabajó en televisión y en el famoso club Copacabana de
bailarina. Hizo tres películas, fue novelista y estuvo casada con el también
actor Nicolas Coster, con el que tuvo
dos hijos… ¡¡fascinante, como esta peli protagonizada por ella!! ;-) ). La mujer, sin ser una gran intérprete,
le sobra físico y erotismo, además de profesionalidad y saber estar; Candance podía haber salido sin ningún
problema en cualquiera de las producciones de la factoría británica Hammer en donde las mujeres eran sensualmente fascinantes y provocaban en muchos
espectadores tentaciones inconfesables.
La música la interpreta obsesivamente un órgano que muy bien
podría ser el mismo que toca la protagonista en la iglesia en la que trabaja;
es una música lúgubre, como de entierro, extraña, pero que le va como anillo al
dedo.
Hay un accidente de coche en un puente colgante y un río que
se traga a las pobres chicas que viajan dentro…unas horas más tarde Mary Henry, que iba en el coche
siniestrado, aparecerá andando en un arenal a las orillas del río…
Apariciones extrañas que salen al paso de la chica y la
confundirán como en un mal sueño, como ya he dicho: muy al estilo Lynch, una actitud extraña, hermética y
fría que la hará aislarse de la gente, aunque un médico trate de ayudarla y se
interese de su caso y un vecino de la casa de huéspedes en la que vive Mary también, aunque a su manera y sin
ser su intención, haciéndola sentir una mujer deseada, tratando de ligársela,
pero que se dará cuenta en “su momento” que a la mujer le ocurre algo extraño e
inexplicable que no le gusta. El chico terminará marchándose de su lado y
dejará a la mujer a su suerte, que no es buena, cuando ella más lo necesitaba,
cuando buscaba su compañía para seguir sintiéndose parte de este mundo.
Por cierto, la peli es en blanco y negro. Lo digo por si os
la encontráis coloreada y creéis que se hizo así… para nada, y la verdad es que
con su fotografía original gana bastante más que con ella manipulada.






