Joseph Losey es uno de los grandes
clásicos olvidados del cine. Tiene la altura artística de directores tan
importantes como David Lean, también
británico como él, autor de la gran Lawrence
de Arabia, pero sus films, por lo general, son poco convencionales, no se
corresponden con el gusto del gran público, son especiales en sus
planteamientos e inteligentes. El
sirviente es un claro ejemplo de ello. Se puede comparar en lo arriesgado
de sus propuestas con otros maestros como Federico
Fellini o Luís Buñuel. Sus películas
son de un desarrollo complicado por los temas que trata y la profundidad de los
mismos.
En primer lugar, y
sobre todo para iniciados al cine, hay que decir que El sirviente es una película oscura; nada que ver con Qué bello es vivir o Casablanca donde se habla de buenos sentimientos y se dan mensajes
optimistas llenos de vitalidad y nobleza. La relación del mayordomo (Dirk Bogarde) con el dueño de la casa,
de origen aristócrata (James Fox) es
una clara alegoría de la lucha por el poder. Algunos críticos de la época
comparaban lo que se mostraba con la lucha de clases, donde los roles de noble
(Tony, en la película) y criado (Hugo Barrett) dan un giro completo de
360 grados a lo largo del metraje.
SPOILER (No leer el spoiler en color azul
para no descubrir partes de la película)
En resumidas cuentas: se trata de llegar a dominar, se trata de que el que
ejerce el poder sienta que su "contrincante" mantiene una relación
totalmente sumisa hacia el más fuerte, y para conseguir su propósito, Bogarde,
que está espléndido, traza un plan maquiavélico en el que involucra a Vera
( Sarah Miles) que dice ser su hermana al inicio del film; este plan
consistirá en hacerse absolutamente necesario para Tony, adueñarse, poco
a poco, como un parásito, de su mente, de su voluntad, y llegar a
manipularlo incluso desde la sexualidad para tenerlo totalmente sometido desde
todos los aspectos que tienen que ver con su psique, y para esto se valdrá de Vera,
que seduce a Tony y consigue que se haga su amante, amante compartido
con Barrett, pues éste está conchabado con ella de principio a fin. Con
ello conseguirá que Susan, la novia de Tony (interpretada
formidablemente por Wendy Graig, que a pesar de su fuerza inicial,
resulta tan vulnerable como el Tony del final. El sirviente gana
finalmente) pierda la relación estrecha que mantenía hasta el momento con él, y
en una escena que comparten ella y Dirk Bogarde, donde la mujer no deja
de darle órdenes con firmeza para afianzar su posición de poder, para dejarle
claro que son ella y Tony quienes mandan realmente, ella le pregunta al
mayordomo qué es lo que quiere de la casa, cuestión casi que entraría en un
plano existencial de la relaciones entre amo y sirviente. /FIN SOPILER (Ya se puede seguir leyendo sin
problema)
Para
conseguir todas las sensaciones que produce la película, Losey construyó un clímax oprimente, en ocasiones enfermizo, con
primeros planos angulados que hacen resaltar aún más las expresiones de los que
conviven en la casa, reflejándose en espejos cóncavos otra realidad posible; la
música es bella, pero difícil, y ayuda a que la atmósfera que se percibe sea
todavía más agobiante, encajando a la perfección en unas imágenes que fascinan
y que visualmente son muy poderosas, que se suceden con un ritmo más bien
parsimonioso, pero preciso.
Sólo dos pequeñas críticas que no estropean en absoluto lo que es la
película:
SPOILER (No leer el spoiler en color azul
para no descubrir partes de la película)
1/ Cuando se insinúa por primera vez Sarah Miles a James Fox; me
pareció un poco prematuro y brusco hacerlo de esa forma, a pesar de que ella es
un claro cebo que pone Barrett, y como cebo atractivo que es sabe que Tony
caerá a la primera en su trampa de insinuaciones explícitas, aunque ingenuas( y
esto último es lo que no me gustó demasiado), y
2/ La
segunda escena que no me convenció del todo( seguramente en su época no
chirriara tanto) es cuando Barrett vuelve a encontrarse en un bar con Tony,
después de que éste lo hubiera despedido, y aquél, con cierta ingenuidad
también( parecida a la de Vera y citada arriba), que no pega en absoluto
con el tono general del film, le pide a James Fox que vuelva a dejarlo
trabajar para él, después de contarle una anécdota que pretende ser graciosa,
pero que en aquellas circunstancias resulta más bien patética, o incluso
ridícula. /FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin
problema)
Un gran film de Joseph Losey en el que de no ser por
alguna que otra escena inoportuna, sería casi, casi una obra de arte.





