" cinódromo: Pi. Fe en el caos/ Darren Aronofsky/ Estados Unidos 1998

martes, 12 de octubre de 2010

Pi. Fe en el caos/ Darren Aronofsky/ Estados Unidos 1998



De un blanco y negro diluido y un aire entre psicodélico y trascendente, donde todo lo tangible se puede sintetizar en fórmulas matemáticas, y donde las formas circulares (de ahí podría venir lo del título pi: eso de 3,1416…) dibujan toda clase de espirales elípticas que son manifestación de una naturaleza que se pudría plasmar en números; Aronofsky hace una arriesgada reflexión, pero acertada en su discurso y bastante coherente, a pesar de la dificultad que ello conlleva, de los principios que mueven la naturaleza. Se entremezclan temas de filosofía, ciencia (aquí en forma de matemáticas) y religión en un cocktail explosivo y alucinante con base en la más pura realidad.


El protagonista parece vivir tan sólo por y para su trabajo, que es como una misión, y más cuando conoce al judío seguidor de La Cábala que contactará con él por un interés motivado por una misión religiosa que conducirá al “poseedor del secreto”  a alcanzar la Gloria Eterna. Para los judíos él es un simple instrumento por el que se vale Dios; para Maximilliam Cohen (el protagonista) él mismo tiene dentro la solución sin ningún tipo de interferencia; no es un instrumento de nadie: el descubrimiento nace en él y nadie se podrá aprovechar para cualquier tipo de beneficio partidista. Su profesor, y algún tiempo atrás maestro, es un contrapunto que trata de poner límites a la temeraria aventura en la que se embarca Max. Sería la visión conformista de no atreverse a ir más allá por el miedo a descubrir secretos que nos harían más insignificantes y que nos aplastarían contra la pared como a molestas moscas, contra el inconformismo del protagonista que es valiente, y en el que su genialidad, que como toda genialidad también tiene bastante de locura, hará que se impulse hacia esa búsqueda del conocimiento más perturbador.



Habla ahora o calla para siempre