" cinódromo: Hacha de guerra/ Kurt Neumann/ Estados Unidos 1956

martes, 12 de octubre de 2010

Hacha de guerra/ Kurt Neumann/ Estados Unidos 1956




Transcurre en la época colonial británica, en Norteamérica. La película del director Kurt Neumann tiene su valor cinematográfico por la sencillez con la que es contada una historia de narrativa fluida y tono amable, a pesar de tratar un tema como el de las luchas entre indios y colonos (militares o civiles), lo que le da un aspecto singular. En Hacha de guerra la aventura es inherente en este conflicto entre autóctonos, indios y los llegados del continente europeo, y descendientes, por la posesión de la tierra y su dominio: cuestión recurrente en westerns clásicos, y no tan clásicos, que sirve muchas veces de pretexto para entretenernos en refriegas a caballo y con rifles Winchester, para el que los tenía (recuérdese si no el magistral film de Anthony Mann, Winchester 73,  para que nos demos cuenta de lo que podía costar estar en posesión de una de estas preciadas armas), entre ambos pueblos en frecuente lucha.

Tiene aspectos semejantes a Flecha rota, de Dalver Daves en cuanto al mensaje pacifista y conciliador entre indios y blancos. Es más: en las dos películas hay una clara defensa de la convivencia común y de la mezcla; cualquiera que haya  visto estas dos películas se dará cuenta del hecho.
Otro filme que trata un tema parecido, pero de una forma distinta (en ésta hay más intimismo, al principio, y más análisis de lo que podía ser el pueblo sioux más adelante, cuando Kevin Costner entra en contacto con los indios), es Bailando con lobos: aquí, al igual que en las dos mencionadas anteriormente, el hombre blanco se integra en la cultura y sociedades indias autóctonas, y todo para cambiar una situación en cuanto a integración que irá mejorando con el paso del tiempo. Se puede decir que los protagonistas de estas películas serían pioneros de la integración entre razas.

En resumidas cuentas: Hacha de guerra es una película hecha por un artesano del cine que entretiene y que recuerda otras épocas, cuando tus padres, seguramente, iban al cine a ver películas del oeste en sesiones dobles, o cuando uno mismo (el que escribe esto) veía otras muchas del género en la televisión cuando era un niño.

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