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domingo, 6 de febrero de 2011

La decisión de Sophie/ Alan J. Pakula/ Estados Unidos 1982




Por esta película Maryl Streep obtuvo un oscar. No sé que actrices fueron candidatas ese año 1982 a las estatuillas, pero se me hace difícil creer que cualquier otra actuación de cualquiera de las mejores actrices del momento pudiera hacerle la más mínima sombra a esta maravillosa intérprete femenina. Ella viene siendo, desde hace mucho, una de las mejores actrices, sino la mejor actriz, que hay en el panorama cinematográfico actual, y mundial; es ya tan o más clásica (en este caso clásica contemporánea) que Katherine Hepburn o Greta Garbo, sólo que por el simple hecho de ser mucho más actual le quita gran parte del mito. Si a esta magnífica interpretación le unimos la de un enorme Kevin Kline, y la aderezamos con un arrebatador drama entre romántico y familiar la mezcla no puede dejar indiferente, aunque no sea exactamente la familia de ninguno de los personajes la que aparezca sino una relación de amistad y amor entre tres.
Hay un triángulo entre una mujer polaca católica y dos hombres, uno un judío al que ama apasionada e incondicionalmente la mujer, y otro hombre que proviene del sur del país (USA) y que es un gran amigo de ambos; éste  llega a Broklyn, en Nueva York, para hacerse escritor; como él mismo dice en la película, con una voz en off muy descriptiva literariamente hablando, ha llegado a la ciudad en un viaje de descubrimiento personal. Este triángulo está marcado por el amor y la amistad, pero el escritor, aunque siente una gran amistad por el hombre judío del que está enamorada la mujer protagonista de la cinta, no puede dejar de sentir lo mismo por ella.

Hay una historia triste de la que no quiere hablar la mujer. Habrá una recreación de los hechos mientras Maryl Streep le cuenta su pasado en Polonia al escritor, un pasado marcado por un padre al que odia por sus ideas antisemitas (fijémonos que luego su novio en los Estados Unidos es judío), pero del que también dice que era el mejor hombre del mundo, por lo que el choque emocional es absolutamente salvaje cuando muy joven descubre los escritos racistas y xenófobos de su padre, profesor de universidad en Polonia (en esto recuerda a películas como La caja de música de Costa Gavras). Los flash back recreados son ya bien entrada la película y se repiten un par de veces, retrocesos descriptivos de cierta duración y que estructuran la película claramente en dos partes: una la de los recuerdos de Sophie en Polonia, y otra la de la relación triangular que mantiene con el escritor y el judío del que está enamorada.

Lo que menos me convenció de la película fue el viaje iniciático que emprende el joven escritor y que no se desarrolla prácticamente nada; ese intento por descubrir cosas nuevas, trasladándose de un sur rural a un Nueva York lleno de posibilidades está totalmente olvidado; creo que la sencilla pincelada de enseñarnos su affair con la chica medio ninfómana y algo alocada fue insuficiente para ofrecernos algo de ese proceso nuevo que perseguía el escritor; la sexualidad era un objetivo importante, pero es insuficiente como y de que forma lo cuenta. Creo que se podían desarrollar tanto los dos  frentes abiertos que estructuran la cinta como ese proceso vital del  escritor. También hay alguna simplificación de las relaciones y  resultan  algo rígidas y estereotipadas: el hombre judío con sus problemas, con su violencia que al saber porqué es motivada es entendible y que parece fantasear excesivamente, con cambios bruscos de humor que desconciertan, pero que está totalmente enamorado de Meryl Streep cuando el equilibrio  restablece su mente, y el escritor, también enamorado de la mujer, protector y amigo de ella porque también es amigo (de verdad) de su novio y no puede ir más allá aunque lo quiera, y que sólo se atreve a expresar sus sentimientos cuando descubre lo que le pasa realmente al novio de la mujer a la que él también ama.

No hay una sola decisión de Sophie en la película de Alan J. Pakula; hay más decisiones: la tremenda, con una impactante escena que pone los pelos de punta, que tiene que tomar en el campo de concentración con respecto a sus dos hijos y que causarán en ella un martirio que no pasará; la que tendrá que tomar con respecto a los dos pretendientes y que también la marcará, conduciendo a un final muy dramático; la decisión de ayudar o no a la resistencia en Polonia en el campo de concentración si con ello puede ayudar a sus hijos, aunque tenga que flirtear con un alto mando nazi y eso conduzca  a tener encuentros íntimos con él.

Spoiler (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
O la decisión, una vez elegido al hombre con el que quiere estar, de vivir atormentada con él o morir acompañándolo en su último viaje…

5 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

Boris dijo...

merecisimo oscar para meryl, pocas actrices hay mejorers que ella y este es de sus mejores papeles.

abril en paris dijo...

Meryl es Lady Oscar..lo mejorcito del panorama de actrices.
Tendria que revisar ésta peli porque me pierdo un poco.

Un saludito de domingo :-))

CINEXIM dijo...

Meryl es muy grande. De pequeño recuerdo ver un programa de cine los viernes tarde (¿De película?) donde creo que era José Ruiz que le preguntaba a Bette Davis si pensaba que había nacido una estrella con Meryl Streep después de Elizabeth Taylor, la última estrella del Hollywood Dorado. Bette le respondió escuetamente: ya veremos. Nunca sabremos si lo quiso decir por la Streep o por la Taylor.


Un abrazo!!!

Jesús Fariña dijo...

Sin duda tener en una película la presencia de una actriz de la talla de Meryl Streep es sinónimo de éxito. No hay que ver la lista de nominaciones que lleva en su carrera, desde sus inicios con "El cazador" de Michael Cimino. Saludos.

Javi dijo...

No hay que convencer demasiado a la gente de lo grandísima que es Maryl Streep. Gracias por pasaros Boris, abril, CINEXIM Y Jesús. Hasta otra.