" cinódromo: noviembre 2010

sábado, 27 de noviembre de 2010

Réquiem por un sueño/ Darren Aronofsky/ Estados Unidos 2000



Tal vez la película con la historia más dura, descarnada y triste que he visto en mucho tiempo. Ya cuando da comienzo, en la escena en la que el hijo se lleva la televisión de la casa de su madre (magistral Ellen Burstyn- la madre de El Exorcista-), y ésta llora desconsoladamente encerrada en el cuarto de baño, nos damos cuenta de que lo que vamos a presenciar es algo de una fuerza dramática considerable, una tragedia moderna.

Para conjuntar todo tenemos a drogadictos que quieren vivir como drogadictos, al límite y sin, en apariencia, demasiadas ganas de cambiar. El que comiencen a ganar dinero vendiendo lo que ellos consumen, pero adulterándolo para sacar más beneficio, anima a los protagonistas a seguir un camino que conduce a la autodestrucción.

Pero no llega con lo expuesto. Las madres de los dos drogadictos (el protagonista Jared Leto y su amigo de color Marlon Wayans) tienen una importancia trascendental en sus vidas; la dependencia hacia ellas es igual de fuerte que la dependencia que tienen por las drogas que consumen. Tal vez sus progenitoras tuvieron algo, o mucho, que ver en la forma de vivir de los jóvenes por el enorme amor que sentían por ellos, un amor que pudo haber creado esa dependencia, o ayudado mucho a desarrollarla.

Y lo que podía haber sido una válvula de escape y de esperanza, la madre del protagonista luchando porque su hijo consiguiera cambiar de vida, se convierte aquí en más tragedia añadida, y de una manera irónica ya que la madre pasará por otra odisea vital, ayudada por el mundo que se monta alrededor de la televisión y una droga, las anfetaminas (menuda ironía!) que le suministra el (¿se puede llamar a “eso” médico) para que pueda adelgazar y poder enfundarse el nuevo vestido que pondrá para salir en un programa de tv que la conducirá a la fama (por supuesto todo esto está en su cabeza y poco hay de real). La tristeza que sufre la madre es producida por la soledad y por saber que su hijo va por mal camino…

SPOILER (No leer el spoiler en azul para no descubrir partes de la película) …aunque cuando comienza a perder la cabeza ya no distingue la realidad, ni tan siquiera la de su hijo, del que ahora cree que le va bien en la vida… /FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

Réquiem por un sueño está contada con un realismo parecido, en el fondo, al de su otra película El luchador (aunque la forma de montarla sea diferente); incluso el poco humor que hay es semejante al de la película de Micky Rourke. Nada que ver con lo poético o trascendental de Pi. Fe en el caos o de La fuente de la vida, aunque en su montaje haya aspectos muy similares a Pi en el dinamismo y en la síntesis descriptiva.

En cuanto a la chica, la novia del protagonista (magnífica Jennifer Connelly), decir que su amor por él es de verdad e intenso; los dos viven por y para lo mismo, y cuando las cosas empiezan a ponerse mal (algo que tenía que llegar inevitablemente), cuando comienza a escasear la droga no parecen ser ellos mismos y se convierten en personas distintas; sus sentimientos cambian por la necesitad…perdón, más que cambian, se esconden… ¿qué hacer entonces? Cualquier cosa, aunque sea lo más bajo. La desesperación lleva a eso.


Y siguen las desgracias, y sigue el sufrimiento descarnado y la tristeza, y uno se pregunta qué más le puede pasar a esa pobre gente para hacerla parecer más vulnerable… hasta que nos encontramos con un final sin ningún tipo de concesión, que es como un delirio insoportable de angustia y dolor, un golpe salvaje a las sensibilidades, incluidas las más curtidas… en resumidas cuentas: una película hirientemente hermosa: hiere por lo que cuenta, y es hermosa por la forma grandiosa y visceral de contárnosla que tiene este director judío.

Up in the air/ Jason Reitman/ Estados Unidos 2009



Es una pena que esta película no tenga, por ejemplo, la acidez de American Beauty  o la chispa de Tootsie; cualquiera de estas dos cosas  le podría haber ido  muy bien y haber ganar mucho. Y es que una vez vista te deja una sensación de cabreo e insatisfacción típicos de cuando algo bueno no lo completas y lo desaprovechas: el guión es excelente, pero una realización Light  en la que los personajes no desprenden la intensidad suficiente y se analizan superficialmente, desde el punto de vista de sus relaciones, hacen deteriorar el Espíritu de esta comedia que debería ser tratada como si de una nueva Días de vino y rosas se tratara.




Pero no, el elemento dramático no surge con la fuerza suficiente, y aquí se echa de menos; o, si se prefiriera tirar más por el lado de la comedia (yo elegiría más lo otro), hacerlo de una forma más simpática y desenfadada; pero aquí ni chicha ni limoná, y es desconsolador porque el tema del compromiso estaba bien visto y tenía muchísimas posibilidades(toma de conciencia de la importancia de la familia y los sentimientos cuando comienza a enamorarse precisamente de una mujer que tiene el mismo estilo de vida de Clooney – al menos eso parece-), y no sólo el compromiso, tema tan manido en comedias románticas (aunque ésta, precisamente, no lo sea tanto), sino la insensibilidad manifiesta de una sociedad enferma de éxito en la que sólo importa el beneficio, aunque este beneficio arruine la vida de mucha gente inmerecidamente, y aquí en el personaje de Clooney hay una ambigüedad que mosquea (sufre o no por las desgracias de los empleados a los que despide? O pone una máscara y su modo de vivir es una evasión completa de su triste vida? O es que la misma sociedad lo ha vuelto insensible? O es él mismo algo capullo insensible? – Esta última posibilidad está casi totalmente descartada: el personaje perdería casi  todo atractivo porque se volvería demasiado simple, en cuanto a bajeza moral, pero hay quien pueda pensar algo parecido )… qué bien hubiera quedado la ironía final del desencanto de George Clooney al descubrir lo que le esperaba en Chicago, y cuando había despertado de su burbuja, si se hubiera puesto más fuerza dramática a todo y ese despertar de Clooney fuera emocionante, que en la película no lo es en absoluto, y no es que no te lo creas sino que es desdibujado y totalmente apático. En fin una película con un buen guión…pero muy desaprovechada en conjunto.

El verano de Kikujiro/ Takeshi Kitano/ Japón 1998



Ahí acierta la peli, que siendo un humor simple, hace gracia y resulta entrañable; y además está contado con una especial sensibilidad que le da más mérito. Hay surrealismo y hay trasgresión en que alguien como Kitano, que es raro como él sólo y parece faltar a todo el mundo, no lo tomes del todo en serio al saber que no tiene mal corazón. Además el chico se fía de él a pesar de verlo hacer esas excentricidades que le hacen gracia, pero que a cualquier otro  podrían asustarle. Después de todo, él quiere al niño y el niño lo sabe y le da igual su comportamiento con tal de que lo ayude y lo lleve a ver a su madre... es un camino hacia la felicidad que se convierte en amargura, pero que por el camino te da alguna que otra lección de amistad y compromiso.

viernes, 26 de noviembre de 2010

El contrato del dibujante/ Peter Greenaway/ Gran Bretaña 1982


Con una música de Michael Nyman encorsetada como los vestidos de época que llevan las mujeres que aparecen en la película de Greenaway, el director británico nos ofrece una preciosista y muy estética pintura de época, ayudado por los dibujos que dan título a la película y que son eje de la trama, donde todo ha de estar en su sitio y establecido por medio de un contrato ya que se ha de dibujar lo que se ve y no lo que se recuerda.
El contrato firmado da derecho a ciertos privilegios del dibujante sobre el reclamante (en este caso sobre la reclamante, pues es una mujer, la esposa del dueño de la casa y las posesiones que se quieren dibujar), y estos privilegios nos hacen incomodarnos por lo inmoral de sus propuestas (la moneda del sexo), que a pesar de ser tortuosas y de bajo contenido moral, construyen una trama cerebral perfectamente hilvanada que llega hasta sus últimas consecuencias. El contrato que se firma obliga a la mujer a satisfacer al artista de una forma íntima e impúdica. 
Los giros del guión son evidentes y en un momento concreto se da uno cuenta de que los que eran considerados buenos resulta que no lo son tanto, y viceversa. Y esto se hace con un estilo detectivesco- policial muy del gusto británico y arraigado en su cultura, algo que flota en el ambiente de la película de manera subliminal, pero conscientemente  realizado.
Los diálogos son precisos, en ocasiones difíciles de seguir por lo denso de  los  planteamientos y lo que sugieren; se habla de las relaciones de los ingleses con otras naciones europeas, de religión y de sociedad, en la que los hombres lo tienen todo y que es motivo de la forma de actuar de la madre y la  hija para conseguir lo que creen que les pertenece.


Final brutal que herirá sensibilidades múltiples por lo salvaje y frío de su resolución, todo motivado por engaños y manipulaciones precisas con un claro cabeza de turco escogido desde el principio sin ningún tipo de reparo, y en el que su comportamiento despótico ayudará a “descabezarlo”.
Cine difícil, pero con un punto muy atractivo por los planteamientos que propone el excéntrico director británico. De una estética visual sobrecargada propia de la época en la que se desarrolla. Al final nos queda una sensación de incomodidad mezclada con asombro y cierta incomprensión por la truculencia de la mayoría de los personajes.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Solomon Kane/ Michael J. Bassett/ Gran Bretaña 2009


 

     El creador de esta película es el mismo que creó (supongo que será el mismo guionista, no estoy seguro) Conan, el  bárbaro; pero mientras la de Arnie era una película entretenida de aventuras, con pinceladas de fantasía y de una épica que te emocionaba cuando veías a los caballos con esos estandartes vistosos cabalgar por paisajes nevados que resultaban verdaderamente amenazadores, con el handicap de que su ritmo en ocasiones resultaba pesado (posiblemente hoy un James Cameron o un Peter Jackson, con su épica y abrumadoramente entretenida saga de los anillos, habrían hecho un Conan mucho más eficiente y con un ritmo más conseguido), esta de Solomon Kane es aburrida y bastante desarticulada en su narración, aunque al principio pudiera parecer que la cosa podría ir por buen camino con un comienzo brillante que recordaba en cierta medida a cualquiera de las dos últimas del Señor de los Anillos; pero todo comienza a desinflarse demasiado pronto; incluso la escena violenta con la familia en la que Solomon vuelve a cambiar, aunque su alma corriera peligro (vaya mensaje pacifista más simplón el de que si permanece pacífico su alma estará a salvo, y en una película de este género que tampoco pega  demasiado!!)



    Solomon Kane es también una historia fantástica, pero con el tema de la redención presente continuamente expuesta de forma tosca y estúpida. Hay mucha parafernalia fantástica que da un poco de asquito: es repetitiva y aburre: tanta lluvia, tanta gente pringada, tanta suciedad que daban ganas de salir y darte una ducha; es muy de postín. Si en la saga del Señor de los anillos esto resultaba creíble y estaba bien: los malos eran terroríficos, un auténtico ejército del mal y eran así porque su estética permitía que fueran muy feos y desagradables, que emitieran sonidos guturales nauseabundos para que dieran más miedo y asco, los personajes de Solomon Kane son mucho más artificiales, como de cartón piedra, y ni dan miedo ni te los crees… una sucesión de batallitas intrascendentes que aunque están bien hechas, no entretienen porque es lo único que ofrece este film plano y sin ninguna emoción (la verdad es que que no emocionara la pelea del principio entre los malos y la familia con la que estaba Solomon era como para salirse ya del cine, y es que una historia, por muy fantástica que sea, tiene que tener un buen guión – y tampoco digo que este sea malo, sino que está mal plasmado y no se sabe sacar ningún partido de él- ¿labor del director?- ni enganchar, querer saber qué va a ocurrir continuamente y cómo se va a resolver todo, algo que con esta peli ya sabías muy pronto como sería). Y después tenemos el tema presupuestario: se nota que no había tanto dinero como para poder gastar en más espectáculo, cosa que es lo que más se agradece en este tipo de películas: grandes batallas, masas y masas de gente enzarzándose en la refriega brutal y sanguinolenta de la guerra, espectacularidad sin tregua.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Magnolia/ Paul Thomas Anderson/ Estados Unidos 1999

 
     Enorme película coral en la que las coincidencias del destino son punto de unión de unas vidas marcadas por el sufrimiento; esto hace que el componente existencial esté muy presente en cada escena y el conflicto sea  permanente en el devenir de unos personajes perdidos por sus emociones.



    El comienzo se nos presenta con múltiples frentes abiertos (de ahí que sea una película coral) y con una vivacidad y dinamismo en la dirección que nos recuerda en su estilo visual a muchas obras de la filmografía de Martin Scorsese como Casino o El cabo del terror.
    Esta película es una eterna introducción, una presentación continua de unos personajes atormentados que buscan el perdón. Hay desencuentros tristes, e intentos de reconciliación suplicantes para estar en paz y continuar el camino en las mejores condiciones, unos para pasar apaciblemente a mejor vida y otros para intentar vivir sin la pesada carga de la culpa.

     Referente a Tom Cruise decir que para mí no es un gran actor, yo nunca lo tuve por tal, pero aquí está muy bien y en algún momento consigue estar  bastante simpático. Su personaje tiene un punto de excentricidad que no se llega a saber con certeza si es estudiado y fingido (atractivo para la gente que lo sigue por su programa de televisión, y que lo conduce hacia el éxito) o realmente cree en lo que predica (no en una especie de labor pastoral  religiosa sino todo lo contrario, pero con un estilo parecido al de  los telepredicadores) con respecto a las relaciones de los  hombres con las mujeres, a las que trata algo así como a objetos sexuales de usar y tirar, y con desprecio una vez finalizado su objetivo de cazador indeseable. Yo creo que en su personaje hay mucho de falsa misoginia. A Tom Cruise no le interesa el pasado porque en el pasado hay demasiado sufrimiento y esto no le vale para crecer y ser feliz. No puede mirar hacia atrás porque eso no le traería nada bueno; tan sólo le interesa el futuro y la falta de compromiso para no sufrir más. Su falsa misoginia es una máscara, un pretexto muy rentable e interesado,  para no profundizar más en las relaciones que tienen que ver con los sentimientos, de ahí que diga que lo único que le vale es que las mujeres lo deseen para así poderlas satisfacer sin más: superficialidad y relaciones en las que los sentimientos no entorpezcan los dogmas de este “Doctor de las sexualidad más deshumanizada”.
PD: Atención a la escena de las ranas que caen del cielo…

lunes, 22 de noviembre de 2010

Expiación (Más allá de la pasión)/ Joe Wright/ Gran Bretaña 2007




A mi me pareció una gran película. La trama es de estilo romántico con gran guión (basado en una gran novela) y excelentes actores, muy convincentes en la recreación de los personajes. Su estilo es elegante( Ignoro si el director es de las islas, pero tiene un toque muy británico, y para elegancia, cuando se ponen, los británicos, y digo cuando se ponen porque cuando no lo hacen pueden llegar a resultar patéticos, tristes), de un clasicismo preciso y conmovedor que se mezcla con momentos puntuales en los que la modernidad hace acto de aparición( recuérdese cuando hay saltos cortos en el tiempo para explicar alguna escena, que devienen con gran fluidez, sin que rasque en ningún momento)
Y luego está todo lo que deben tener este tipo de películas: amor apasionado, una gran traición o mentira para castigar a uno de los amados, una guerra que aumenta la sensación de pena injusta, un final triste como pocos que te deja una gran añoranza de lo que pudo haber sido y no fue, etc etc. Grandísima dirección artística propia de las grandes producciones de época británicas.

Camino a la perdición/ Sam Mendes/ Estados Unidos 2002


Es una película con estructura de cómic, pero que cuenta una historia de mafia. El resultado no me convenció. Hubiera sido mucho mejor hacerla más fantástica, con el hijo de Tom Hannks en la peli admirando absolutamente a su padre que se comportaría como un auténtico héroe; pero ese realismo clásico para lo que cuenta no le va; es como si tratara de hacer una especie de Sin City (aquí se ve claramente la estética cómic y, a pesar de ser algo fantasma de más, está más o menos conseguida porque los protagonistas podrían ser Spiderman o Superman, pero sin poderes sobrenaturales)
Pues aquí, en Camino a la perdición, pasa lo contrario: las relaciones del protagonista, Tom Hanks, con los demás son descafeinadas; se ven las imperfecciones típicas de un hombre normal a pesar de su  gran determinación para hacer lo que debe y que su hijo no dude de su valor; pero este estilo de contarlo no va con la historia que, como he repetido antes, se nota que está sacada de un cómic y con ese espíritu se debería contar, cosa que San Mendes no ha hecho.

Para algunos puede parecerle un pecado que diga que me pareció más auténtica Sin City que Camino a la pedición. Pues así es; pero eso no significa que sea mucho mejor una que la otra, no, eso significa que es más auténtica (para el que escribe esto, naturalmente) Sin City que la de San Mendes a pesar de lo tonta o exagerada que pueda parecer en ocasiones Sin City( pero esto sólo es una comparación que creo encajaba para explicar lo que me parecía Camino a la perdición, que aunque fallida, sí tiene escenas dignas de valorarse y cosas interesantes, pero que en conjunto ni van ni me convencen)
Creo que si la película se centrara sobre todo en la relación del padre y su  hijo, que es lo que más me atraería, no sería la misma película y perdería el espíritu primigenio del cómic; pero aquí Mendes no hizo ni una cosa ni la otra. La violencia en ocasiones tiene que abrumar, doler (como ocurre en una película como la alemana Contra la pared) o ser incluso explícita cuando es necesario. ¿Qué le pasaría a la gente, más o menos normal, cuando la contempláramos con todas estas particularidades? Pues que nos produciría una emoción de disgusto, de asco o desagradable, y esto en ocasiones es necesario si la historia admite esto, o más bien si es preciso contarlo de esa manera; pero sin llegar al mal gusto o a lo exagerado sin limite.
Para mi todos los personajes tienen su importancia en el guión de Camino a la perdición; lo que ocurre es que Mendes quiso centrarse mucho más en la relación paterno filial, en la que hay cosas preciosas; ya no me acuerdo demasiado pero …como en la escena en la que su padre va a sacar un rifle o una metralleta, una escena de tiros creo que era, y su hijo está leyendo un cómic en el que recrea lo que su padre va a hacer( me parece que era más o menos así).

La violencia que escenifica está dulcificada precisamente porque está vista desde los ojos de un niño (el hijo de Tom Hanks), y esto está más o menos bien porque, como quedó repetido varias veces, la relación está sublimada en el padre y el hijo; pero queda todo lo demás, el marco en el que está encuadrada esa relación, que aunque el director trata de difuminarla, no encaja bien, y en el comic (que no he leído) seguramente esté más trabajada y contada de otro modo.

Atmósfera cero/ Peter Hyams/ Gran Bretaña 1981

        

         Curioso: un año más tarde, en el año 1982, se hizo Blade Runner, y me parece curioso porque aunque ésta de Hyams es muy buena, Blade Runner da la sensación de haberse hecho 10 o 15 años más tarde…
         El final me recuerda mucho a Sólo ante el peligro. También me recordó a películas como El jinete pálido, de Clint Eastwood, en lo que se refiere de la lucha del héroe bueno contra el poder corrupto establecido, en el caso de El Jinete pálido contra un cacique que quiere echar a unos mineros de unas tierras para arrebatárselas; el final de esta peli, en el pueblo, donde el grupo que ha formado el cacique va a por Clint Eastwood  también me recordó Atmósfera cero, aunque la violencia en esta última es mucho más concisa y contundente, sin ningún tipo de contemplación, aunque tampoco abuse lo más mínimo de ella. Este tema también es tratado en Sérpico de Al Pacino, con una estructura muy similar; los motivos cambian, pero las consecuencias son las mismas y el concepto que se desarrolla también.

      Otra cosa que me encantó de esta película, y que está muy conseguida, es la dirección artística, los decorados; son muy creíbles y no pasó mal el tiempo por ellos; esto unido a la soledad del héroe le da una atmósfera de amenaza y de agobio a todo (cualquier disparo errado puede ser demasiado trágico, y en este contexto eso es preocupante).

jueves, 18 de noviembre de 2010

Anticristo/ Lars Von Trier/ Dinamarca 2009




    Otra, y ya van unas cuantas, de las películas del director danés que no te deja indiferente. Produce desasosiego y repulsión a un tiempo, y esta última faceta llega hasta el mismo límite que se puede soportar; la línea de la exageración, que si la pasas entras en el terreno de lo esperpéntico, Trier la tiene muy bien medida y siempre se escapa de ella con un juego malabar de un gran artista, sin embargo este malabarismo no es  nada artificial porque su dialéctica fílmica no se presta a ello, es un malabarismo que para él no es nada complicado, le sale con toda naturalidad. Y es que Trier no entra en el plano del mal gusto (aunque para algunos lo llega a atravesar, para mí, sinceramente, no). Lars Von Trier simplemente arriesga con unas propuestas que, aunque sean a veces sencillas- el guión de Anticristo es simple, pero el director danés lo complica con sus referencias que tienen que ver con su intelectualidad-, nos darán la impresión de que hay mucho más que la apariencia y esa fachada que es su tarjeta de visita, pero que tan sólo es eso, lo importante viene en el desarrollo y las sensaciones tremendas que provoca esa dialéctica que sólo un genio del cine puede plasmar en imágenes; ¿pedantería? Por su forma de contarlo a veces pudiera parecer que sí, pero… ¿qué intelectual que se precie no es a veces un pedante, y más si lo escucha, ve o lee un principiante o alguien sin una cultura suficiente? (aquí yo puedo entender su pedantería como inoportunidad en algunas cosas que nos deja ver Von Trier, que no, ni muchísimo menos, en que sea vana cualquiera de sus propuestas. A lo mejor en vez de pedante habría que utilizar otro término, tal vez inoportuno, sin más. Y esto de su presumible pedantería quiero recalcarlo (mi opinión) porque es algo de lo que habitualmente se habla cuando se hacen críticas de las películas de este director tan especial.



    Esta peli es muy fuerte y te deja impresionado. Hay momentos en los que imprime verdadero terror, por no decir pavor, y su atmósfera enfermiza me recuerda en ocasiones a otras películas como Existenz de David Cronemberg, aunque esta sí que me resulta desagradable hasta “casi el vómito”, pero no por ello deja de ser mala, todo lo contrario: es desagradable, pero no mala, y produce la sensación que su director quiere, aumentada hasta lo irresistible, como Anticristo.

  Y Von Trier mezcla de todo: dolor, sufrimiento, locura, seguramente mitología con el tema de los 3…(al final representados en 3 animales distintos) no me acuerdo que palabra utilizó, pero seguramente era algo relacionado con lo exotérico o alguna religión de tipo pagano; mete también el tema de la naturaleza y su crueldad, Dafoe dice que también lo de dentro es naturaleza( cuando están en la casa que está en medio del bosque, un bosque amenazante( en esto hay referencias a Posesión infernal de Sam Raimi, pero únicamente en ese aspecto), y aquí Dafoe se está refiriendo a la naturaleza humana; habla de las mujeres y de su naturaleza( esta parte me gustó menos porque yo no creo que seamos muy diferentes hombres de mujeres; físicamente sí, pero en cuanto a personalidades somos lo mismo, sólo que el hombre tiene un componente más violento que la mujer(la testosterona es un grado), y su fuerza bruta la mal utiliza en ocasiones para imponerse; hay algo que es evidente, y es que en las cárceles hay muchísimos más hombres que mujeres, y otra cosa importante: a las guerras, de siempre, han ido los hombres, aunque ahora hay mujeres soldado, pero siguen siendo las menos), incluso, aunque no lo citan textualmente, hablan de las brujas y de lo que les ocurría a las mujeres en el siglo XVI, refiriéndose a que mataban a muchas por creerlas culpables de estar conchabadas con el diablo, aunque seguramente casi todas  las quemaban simplemente por ser diferentes, o por tener algún tipo de trastorno mental.


Spoiler(No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Me pareció fascinante la visión del  sexo, la culpa y la mutilación salvaje de la mujer recordando la escena dramática de su hijo mientras hacía el amor, y que le viene a la mente justamente cuando utiliza las tijeras de modo dramático e irracional… ¿negación para siempre del placer por el dolor y la culpa que producen locura? Muy posible./Fin Spoiler (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

   Y sigue mezclando a su antojo y con fundamento, Von Trier habla de psicoanálisis, de su muerte (hay un cita simpática a propósito de ello de la mujer), habla de fisiología médica para dar explicaciones, nos cuenta qué es la ansiedad (otra de las etapas por las que debe atravesar la mujer después del dolor por la muerte del hijo) y como se manifiesta en las personas por medio de síntomas físicos, etc etc; en resumidas cuentas: teje una tela de araña con muchísimos elementos que cohesiona perfectamente para que el conjunto resulte creíble, que de eso se trata, para que sea auténtico.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Johnny Guitar/ Nicholas Ray/ Estados Unidos 1954

El mundo cinematográfico de Nicholas Ray está enmarcado por personajes solitarios que se mueven en un mundo que los oprime. Su soledad es un exilio auto impuesto que genera casi siempre frustración, cólera, ganas de venganza. Los films de Ray suelen ser de género; es ahí donde mejor desenvuelve su filosofía artística. Era de género Chicago años 30, también lo era Rebelde sin causa (juventud y pandillas), y así muchas otras joyas que conforman su filmografía.

Johnny Guitarr fue concebida con poco presupuesto ya que Ray tuvo que trabajar en muchas ocasiones con pocos recursos por las limitaciones que se le imponían desde los estudios. Estos no entendía muy bien las intenciones de Ray en lo referente a su forma de hacer cine, y lo mejor que podían hacer era limitarse a formalizar con él películas de serie B que costaran poco dinero y se hicieran rápido. Aún así, su genio, y sus miras, iban mucho más allá de los convencionalismos y mediocridad de la época en la que vivió; era un adelantado a su tiempo y un valiente que hacía un cine comprometido con su manera de entender las relaciones interpersonales de una gente que no encajaba del todo en su entorno. Su lirismo cinematográfico es evidente, y los roles se cambian de una forma muy consciente. Aquí además del conflicto que hay entre los dos protagonistas (Joan Crowford y Sterling Hayden), hay una disputa encarnizada entre dos mujeres que son la propia Crowford y Mercedes McCambridge. Ya no ocurre como en los westerns de antes donde las disputas eran cosa de hombres, aquí el componente femenino está muy presente.

  Sterling Hayden, que ya había trabajado con Stanley Kubrick en Atraco perfecto, había sido objeto de denuncia por parte del senador McCarthy en la llamada caza de brujas. Muchos críticos dicen que Johnny Guitarr es una alegoría contra ese proceso injusto, donde las coacciones y los abusos hacia algunos de los que formaban parte de  la industria del cine  habían puesto una sombra de duda sobre su patriotismo; muchos los tacharon de antiamericanos, y el propio Nicholas Ray fue investigado por aquel comité de actividades antiamericanas.
Los personajes femeninos de Johnny Guitarr están masculinizados. Viena, (Joan Crowford) al principio del film utiliza pantalones, como los hombres, y lleva un pañuelo anudado  al cuello. Según pasa el metraje esta forma de vestirse, que está en sintonía con lo que siente por dentro, va cambiando y se hace más femenina. Esto ocurre porque su relación con Johnny también cambia, y parece que los sentimientos que todavía albergan se expresan con sinceridad a pesar de haber todavía mucho miedo y resentimiento por lo que había ocurrido entre los dos. El tiempo que estuvieron separados ha creado dicho rencor, y hay un diálogo mítico que refleja bien estas emociones reprimidas:
Johnny:
¿A cuántos hombres has olvidado?
Vienna:
A tantos como mujeres tú recuerdas.
Johnny:
¡No te vayas!
Vienna:
No me he movido.
Johnny:
Dime algo agradable.
Vienna:
Claro. ¿Qué quieres que te diga?
Johnny:
Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.
Vienna:
Te he esperado todos estos años.
Johnny:
Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.
Vienna:
Habría muerto si tú no hubieses vuelto.
Johnny:
Dime que aún me quieres como yo te quiero.
Vienna:
Aún te quiero como tú me quieres.
Johnny:
Gracias (bebe). Muchas gracias.

En Johnny Guitar hay un estudio psicológico de los personajes concienzudo y profundo. Los gestos, las miradas, las frases cortantes y con gran sentido trenzan una compleja trama de relaciones que dan un climax de profunda tensión. El pulso narrativo es tenaz, brioso, y los diálogos secos y amenazadores reflejan muy bien lo que experimentan los personajes. El cromatismo de los colores, como si de una pintura se tratara, también pone de manifiesto lo que sienten en cada momento, especialmente los protagonistas; Vienna viste como siente, y, como mencioné antes, de una ropa masculina y oscura, pasa más tarde, cuando su relación con Johnny ha mejorado, a una ropa mucho más femenina, con colores como el blanco que reflejan pureza de sentimientos y ternura hacia el hombre que ama.


SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película) En su reconciliación también usa unos claroscuros premonitorios, al igual que en la magistral
escena en la que Johnny la salva del linchamiento. /FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

En resumidas cuentas: se pasa de un western de aventuras puro( el que se hacía antes), donde no hay demasiado estudio de los personajes, a un western donde el componente psicológico lo es casi todo, aunque la trama hace que tampoco falte aventura, descrita con contundencia y precisión, emocionante en la resolución de cada escena.
Como dato curioso decir que la película, a pesar de su pobre presupuesto, fue un gran éxito de público, y la crítica francesa de la época del film noir la trató como una obra maestra absoluta no sólo del género del western sino en general.
Directores como Jean Luc Goddard consideran a Nicholas Ray como un grande entre los más grandes.

martes, 16 de noviembre de 2010

Enemigos públicos/ Michael Mann/ Estados Unidos 2009


   
      Es romántica y crepuscular. Las formas de la mafia cambian, como todo. Ahora no se va  metralleta en mano asaltando bancos como hacían los forajidos del oeste, que a su gusto por atracar bancos se unía el de atracar también trenes. Dillinger es uno de los últimos de su especie, un romántico y tradicional hombre que sigue sus principios hasta el final; pero ahora la mafia se mueve de otro modo, y los hombres como él ya no tienen cabida en una sociedad en continuo cambio.

     Esta película es una caza, una persecución. La caza del hombre perseguido da cierta pena porque  con él se muere una época, aunque hablemos de una parte mala del  hombre, el fuera de la ley, el que se gana la vida robando y matando; pero, incomprensiblemente, nos sentimos identificados con Dillinger porque demuestra amor y tiene cosas buenas, aunque se conozcan  más  sus cosas malas; su componente humano, su ternura, su calidez  la demuestra con su chica y ésta lo hace ser mejor persona, pero ya no puede cambiarlo del todo y eso produce esa sensación de tristeza en todos nosotros al saber que la historia acabará mal.



 En esta película de Michael Mann no hay la sofisticación fría que puede fascinar lo justo, como en otras del autor; es un film más emotivo, equiparable en ese aspecto a su otra película El último mohicano. La acción es realista, y los tiros también, además de espectaculares; su fluidez es meritoria, aunque en ocasiones parezca que vaya al tran tran. Película de envergadura para un director irregular que parece no dar encontrado el camino, aunque tenga tablas para hacerlo, y tal vez algún día lo haga y se quede entre los mejores hasta el final; yo aún así lo espero, para mi disfrute y el de los que creen algo parecido a lo que creo yo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sonrisas de una noche de verano/ Ingmar Bergman/ Suecia 1955




Se podría ver como un tratado sobre el amor en forma de comedia romántica con trasfondo existencial. Curiosa y atractiva mezcla.

Aunque es una comedia, con aspectos parecidos a los de las comedias de Lubitsch o  La Cava, no es ligera sino de una densidad considerable cuando ahonda en la naturaleza del hombre y lo que trasciende de él en cuanto a  las relaciones sobre el amor.

Los diálogos son  muy del estilo y personalidad de Bergman: profundos, elocuentes, diálogos que producen angustia; Bergman sigue siendo Bergman aunque haga una comedia, pero sorprende, conociendo su filmografía, cuando nos dejamos llevar por este juego (solemne, con momentos puntuales de alegría) sobre los sentimientos.

Y no sólo se habla del amor; también se habla del desamor y, por lo tanto, de los celos, del deseo, del odio: - aquí hay enemigos irreconciliables, auque se ayuden por simple pragmatismo - , de juventud, vejez y  paso del tiempo en donde la forma de interpretar la vida cambia, y las necesidades también.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Deliverance (Defensa)/ John Boorman/ Estados Unidos 1972




Deliverance  significa en inglés liberación, rescate, y sí, hay un rescate que va seguido de una venganza en toda regla; pero esta película, del gran director John Boorman, podría haberse titulado también Survival, o sea: supervivencia, porque es pura y dura supervivencia, no sólo por la lucha en  el medio natural donde se desarrolla esta historia dramática y dura, un río y sus rápidos , sino por el añadido de unos desaprensivos, y de  una  personalidad psicopático- sexual, que le salen al paso a dos de los cuatro integrantes del grupo de amigos que hacen una excursión para concienciarse de los desaguisados cometidos con la naturaleza (aquí hay  mensaje verde y una crítica clara hacia una forma despiadada de relacionarse con el medio en forma de un monstruoso embalse que inunda todo rastro de vida que se interpone en su camino). Atención al duelo musical entre un Banjo tocado por un chico y una guitarra tocada por uno de los amigos del grupo aventurero… pocas veces he oído algo tan movido, espectacular y divertido.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Brazil/ Terry Gilliam/ Gran Bretaña 1985




          Con unas pinceladas de humor metidas de vez en cuando al más puro estilo Monty Python, una ambientación futurista incierta con reminiscencias retro y decorados de cartón, no digo piedra porque no es el caso sino ladrillo y cemento, muy gris, que forma parte de una ciudad con el mismo espíritu de ese mismo color gris que la representa tan bien, en un estado donde la burocracia y el control es lo común, lo cotidiano y que no deja la suficiente libertad al individuo para soñar(cosa que hace el protagonista muy bien y que es un escape para su frustración e infelicidad) y para alcanzar en algunos momentos algo parecido a lo que conocemos por felicidad; con un ministerio de información, que es donde trabaja nuestro héroe  protagonista, que es una especie de ente monstruoso que nos quiere aplastar con tanto formulario y formalidades estúpidas, que se mete en las vidas de la gente sin ningún reparo y con un derecho impuesto a la fuerza para poderse inmiscuir en los asuntos privados que pueden tener algún efecto sobre una sociedad demasiado vigilada, con todo esto tiene que lidiar nuestro antihéroe protagonista de Brazil, al igual que otros personajes que salen y que se enfrentan al sistema, algunos también poniendo bombas, ejerciendo de terroristas para intentar poder cambiar las cosas.



         El futuro que nos describe Terry Gilliam no está precisado, no tiene fecha, es un futuro posible, un juego de la imaginación y lo que el papel de la historia puede influir en esa imaginación, en ese discurso de la evolución de una sociedad cualquiera, igual que jugaba a eso La naranja mecánica, a una posibilidad surgida como consecuencia de la violencia extrema que surge entre mucha de la  juventud que describe la película de Stanley Kubrick; aquí la violencia es un pretexto para que el Estado ejecute un programa para poder controlar mejor a los delincuentes, pero un programa que limita totalmente la libertad de la persona convirtiéndola en una mala y cambiada reminiscencia de lo que fue(aunque fuera malo, era libre y obra de Dios; aquí  surgían problemas morales y de tipo religioso). Si en la película de Kubrick la violencia era el pretexto que tenía el estado para actuar a su antojo y sin tener en cuenta todas las singularidades del individuo como ser libre, en Brazil el pretexto sería el terrorismo y la inseguridad en la sociedad. Estamos ante un tema muy actual que tiene que ver con el terrorismo y los límites de la libertad para alcanzar cierta seguridad.

              Envolviendo todo en este cuento visionario nos encontramos  una historia de amor surgida en la mente del protagonista, en sus sueños, pero que se hará realidad y que será algo más(la mayor ayuda posible) por lo que luchar e ilusionarse; también le abre los ojos al protagonista, y lo ayuda, el personaje interpretado por Robert DeNiro, un automarginado que siempre escapa a todos los controles y que actúa de acuerdo a sus convicciones, un hombre que parece no tener demasiado miedo y que intenta cambiar lo establecido por todos los medios a su alcance; con DeNiro se descubrirán cosas interesantes…


    En Brazil hay algo de locura y pesadilla, un cierto surrealismo en la concepción del humor y en la forma de tratar lo que acontece, pero de este surrealismo pasamos casi sin darnos cuenta a un climax  opresivo, algo laberíntico no sólo en los comportamientos de los personajes y sus limitaciones impuestas por la burocracia y el miedo a no salirse de la casilla correspondiente, sino en la escenografía que me recordó de alguna manera a la de El gran salto, de los hermanos Coen, sobre todo en lo que tiene que ver con los interiores, con espacios grandes, y luces incidiendo sobre paredes en las que se apreciaban  unos claroscuros bastante sugerentes, con un ambiente formal, casi solemne, que parece darle un cierto rasgo kafkiano necesario, y expresionista, el del poder del control y estar continuamente en el punto de mira, observado por mil ojos que te aplastan.

martes, 9 de noviembre de 2010

Asalto a la comisaría del distrito 13/ John Carpenter/ Estados Unidos 1976


El cine de John Carpenter tiene un algo genuino en el tratamiento de las historias de difícil definición y de innegable encanto. El sello Carpenter lo podría dar su estilo cercano a la popular serie B, no diría de clase, aunque sí cuidado y sin demasiadas exageraciones. La música electrónica la pone el mismo director para darle un toque aún más personal; lo mismo hace Amenábar con muchas de las suyas, y la misma importancia le da Tarantino a este aspecto para conseguir meternos mejor en su cine.


 

El guión es original y da bastante juego a un entretenimiento muy propio en la filmografía de este director tan especial. El desarrollo es ágil y la sensación de anarquía reinante da una similitud al climax apocalíptico de películas como la saga de Mad Max, sólo que en la trilogía protagonizada por Mel Gibson la Apocalipsis es real a consecuencia de una hecatombe nuclear mientras que en la de Carpenter esa atmósfera está producida por la criminalidad que inunda las calles de Los Ángeles y parece no poder ser controlada por la autoridad y una policía que en algunos lugares está en clara desventaja y sin demasiados medios en comparación con lo que tienen enfrente.

   
Por lo que toca a la estructura de Asalto a la comisaría del distrito 13 hay que decir que es bastante sencilla. Hay dos partes bien diferenciadas: en la primera vemos a los personajes importantes fuera de la comisaría donde un poco más tarde se centrará la acción (nunca mejor dicho).Y en la segunda parte presenciamos el sitio que hacen los cholos (de los que después diré algo) a los que se encierran en la comisaría para tratar de salvar la vida.

El misticismo de los cholos (el grupo de criminales pandilleros que quieren vengarse con sangre por la muerte en una emboscada de algunos de los suyos) viene dada por códigos oscuros de comportamiento y rituales de sangre muy ceremoniosa. La lealtad entre ellos y el compromiso por una causa en la que creen, aunque enloquecida, les dará más fuerza y peligro. Cuando aparecen estos pandilleros en escena es como si hiciese acto de aparición la mismísima aristocracia del infierno.

SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Cuando persiguen al padre de la niña asesinada el clima que percibimos podría ser muy similar al de un mal sueño./FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

Si cogiéramos alguna  escena nocturna de angustia y persecución del protagonista, por parte de los vecinos del barrio en el que se encuentra Griffin Dunne, en la película de Martin Scorsese Jó, qué noche! y la trasladáramos a esta de Carpenter no desencajaría por las sensaciones parecidas que provoca, son ambientes opresivos de impotencia con ese rasgo de pesadilla nocturna que los realza; aunque también es cierto que la de Scorsese tiene más de Kafkiano que ésta de Carpenter donde este aspecto no se da.


En cuanto a los personajes podríamos mencionar primero algunas de las peculiaridades de uno de los presos que son trasladados, y co-protagonista de la película junto al policía de color, cuyo apodo crea cierta hilaridad y le va bien por el carisma que desprende, me refiero a Wilson, conocido por Napoleón. Su chulería simpática forma parte de su personalidad y su sentido del humor es irónico y un tanto ácido cuando las situaciones se presentan tensas, pero donde no pierde nunca su saber estar ni su elegancia con esa picardía propia de a los que no se la das de cualquier manera, sólo si eres muy listo y lo pillas despistado. Él no deja de perder las buenas formas dentro de lo que cabe (recordemos que es un preso y su vida no resulta muy fácil) a pesar de su pasado oscuro y su destino no parece que pueda ser cambiado aunque él lo pretenda. “Muchacho, hay algo en ti que tiene que ver con la muerte”, le dice un día un cura cuando Napoleón aún no era ni adolescente. La muerte parece perseguirlo a pesar de que él no la ha llamado. Es su despiadado destino.
      
El otro protagonista es el policía de color; éste demuestra ser un hombre valiente, prácticamente un héroe, como lo demostrará Napoleón, aparentemente superado por las circunstancias, pero que hará todo lo que esté en su mano para cumplir con su obligación. Su sentido de la responsabilidad lo hace aún más grande. Simpatizará con Napoleón porque son parecidos auque sus caminos han ido por lugares diferentes por caprichos del destino, uno defendiendo la ley y el otro incumpliéndola, auque posiblemente por  un motivo cuanto menos entendible.

Los roles de los personajes están algo  indefinidos. Hay hombres buenos que son los policías, como sería lo más lógico pensar; aunque el policía que tiene retenido a Napoleón antes de ser trasladado no parezca un compendio de virtudes en cuanto a amabilidad y por la forma un tanto humillante de tratar a Napoleón resulta despreciable. Se intuye que le hizo la vida bastante incómoda  mientras estuvo a su cargo.

Sobre el papel también hay hombres menos buenos que los policías, éstos serían los presos que son trasladados a otra cárcel, entre ellos Napoleón y el preso de color que admira a Napoleón por su autenticidad. Lo que deciden hacer en la comisaría asediada por los cholos es de gente no sólo necesitada de actuar por obligación de supervivencia sino por unos valores morales dignos de tener en cuenta, pero son presos y lo son por algo, de ahí que haya cierta ambigüedad en cuanto a sus principios.
Spoiler (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Por último tendríamos a los enloquecidos y despiadados cholos que rodean una comisaría de policía cuando perseguían a un hombre que se había refugiado allí como hacían los criminales en la edad media en las iglesias para tratar de protegerse de la justicia, sólo que este hombre no huía de la justicia sino todo lo contrario, y su delito tenía que ver con la venganza en forma de justicia celestial  por el asesinato cruel y totalmente injustificado de su hija pequeña a manos de lo cholos. /Fin Spoiler (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

La comisaría acechada por los cholos recuerda la casa sitiada por los zombies en La noche de los muertos vivientes de George A. Romero donde la única ayuda que pueden recibir los encerrados es la proporcionada por ellos mismos y su valor para afrontar la situación límite. También hay un paralelismo con Río Bravo de Howard Hawks en donde los hombres del cacique local, traslación del mafioso del siglo XX al género del western, quieren sacar de la cárcel al hermano del jefe, aunque éste sea culpable evidente de un delito, sitiando la pequeña choza que hace de oficina y de cárcel de un sheriff interpretado por John Wayne, un padrino de causas perdidas, pero con la esperanza de ser recuperadas (sus ayudantes). En definitiva, estamos en lo que podría ser una metáfora de un sitio a un castillo medio en ruinas del que no debe quedar nadie con vida.

La violencia en Asalto a la comisaría del distrito 13 no es demasiado explícita ni visceral como la que vemos en las películas de Quentin Tarantino. Es una violencia que se nos enseña en su justa medida para contarnos la historia de una forma lo más creíble posible, aunque con el estilo muy particular de John Carpenter,  con mucho movimiento y muchos disparos, tantos como en las pelis de disparos de Walter Hill, un grande del cine de acción, de lo más entretenido y de lo menos pedante.

El tema de la solidaridad es concebido en un entorno muy hostil en el que la ayuda y la lucha por la supervivencia será lo primordial. De otra forma el enemigo se agrandaría y le sería más sencillo alcanzar su objetivo de venganza. Todos los que se encuentran en la comisaría (presos, policías y visitante misterioso- aunque éste poco ayuda por su “catatonia” producida por el trauma recién vivido-) se harán uno sólo para ser más fuertes y poder salir del trance lo mejor parados posible.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Persiguiendo a Amy/ Kevin Smith/ Estados unidos 1997



Hasta que no había hecho este comentario no había visto ninguna película de Kevin Smith porque tenía la idea de que hacía un tipo de comedias gamberras y bastante tontas; algunas de las críticas que leí de Jay y Bob el silencioso  tampoco ayudaban a que me decidiera a
ver alguna de las pelis de este director: un prejuicio que tenía como los prejuicios que en cuanto a la pareja y el sexo tiene Ben Affleck en esta comedia de fachada irreverente, pero que no lo es tanto, y con un mensaje reflexivo y de cierta profundidad acerca del amor, la sexualidad, los temores que surgen cuando hay demasiada libertad en una relación y los muchos y distintos prejuicios que tienen que ver con esto fruto de una educación anticuada.

Libertad frente a auto represión (mejor decir auto limitación) por una educación carca, amor sincero(es una película también bastante romántica) contra conveniencias y convencionalismos, romanticismo e idealismo frente a gris y caprichosa realidad que nos aplasta o aburre, ganas de soñar despierto y actuar cuando se siente algo frente a conformismo y miedos que te atenazan y no te dejan ser lo suficientemente libre.

 Lo único que no me gustó fue un final que no por poco previsible es el mejor de los posibles. Es como si se quisiera cerrar un círculo que llevaba una trayectoria casi perfecta, pero que en el último momento (y me refiero a la última reunión de los tres protagonistas y la proposición sorprendente de Ben Affleck a su novia y a su mejor amigo) su trayectoria variara en un trazado no acorde con lo que se esperaba y con el que esta comedia hubiese sido prácticamente redonda. Aún así la verdad es que me sorprendió muy gratamente.

Finalizando: ¿no llegaba con seguir un poco más con esa relación de los dos protagonistas, que hacían de novios, tan fresca, desenfadada, liberal (de una liberalidad plena sólo al final) y divertida? ¿Por qué intentar dar otro salto más arriesgado si con ello se pierde buen gusto y autenticidad? ¿Por qué lo del amigo de Affleck? ¿Quedaría peor si fuese sólo un amigo preocupado, sin darle más vueltas? ¿Por qué rizar el rizo si ese rizo que queda chirría?

Exótica/ Atom Egoyan/ Canadá 1994


        Hay tragedia en Exótica, una tragedia escondida, y tienes la sensación de  que algo se está tramando, auque no sepas bien el qué. El responsable podría ser el que pone la música en el club, un personaje misterioso y celoso del resto; en su voz cadenciosa y profunda se sospecha algo, en sus miradas también; podría ser también la colegiala que baila sensualmente la música de Leonard Cohen y que es observada intensamente, con una mirada atormentada, por otro de los que podrían estar tramando algo que se intuye. Exótica se contempla mejor desde un voyeurismo consecuente; como casi todos los personajes, el espectador penetra en sus imágenes como lo haría un voyeur, esa es la sensación que da cuando la estás viendo.

      Es una película con un claro componente posmoderno; se construye por medio de metamorfosis y con pequeños datos de información que van haciendo un todo dramático, también fantasmagórico. Es un puzzle que se construye con las piezas adecuadas en el preciso momento, y cada pieza sería esa unidad de información. Lo posmoderno también se nota en el uso que Atom Egoyan hace del video, del arte pop y la forma de su discurso que tiende a la disgregación y a la irrealidad. En ocasiones la película entra en el plano de la imaginación, derivando  hacia la pesadilla, donde el componente onírico está presente continuamente, dándole ese aire de irrealidad que nos podría recordar películas como Vértigo (en esta sobre todo en la relación de los vivos con los muertos, de la obsesión de los que están aquí por los que se fueron, que todavía perdura y que no aceptan) o como la magistral El ángel exterminador de Luís Buñuel( en ésta en el simbolismo y en los comportamientos erráticos y sin demasiado sentido de muchos de los personajes que se mueven como sin querer, impulsados por algo que escapa a su control)


           Técnicamente Egoyan utiliza la imagen congelada para dejarnos ver a la hija del protagonista. Este efecto que puede llegarnos a resultar obsesivo, demasiado repetitivo, lo usa para jugar con lo real y lo imaginario, con la vida y la muerte, para evocar el Espíritu de su hija y para que éste nunca desaparezca; sería algo así como una llamada a su hija, para que su recuerdo permanezca siempre en la memoria y su halo esté siempre acompañando al padre.


         Llega un momento en el que hay que ordenar todo lo expuesto para que cuando despertemos podamos entender. Egoyan se convierte en esta película en un maestro del Espíritu que hipnotiza a los espectadores para hacerles partícipe de un estado lo suficientemente sensible como para empaparse de ese influjo de sensaciones que te sumergen a veces en un estado febril, alucinado, otras en un estado desesperado que puede hacerte perder la cabeza; la muerte está latente y el miedo a ella hace que perdamos la cordura, o mejor: temamos perderla, y esto puede hacer que la propia identidad se disgregue.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Paranormal activity/ Oren Peli/ Estados Unidos 2007


      Formato de reality para una película de terror que crispa los nervios. No hay guión, prácticamente, ni diálogos interesantes (tan sólo: “anda, apaga ya la cámara” o “estás muy guapa cuando te levantas por la mañana”, mientras el novio de la chica la graba con su cámara nueva y no deja de decir simplezas que son totalmente intrascendentes y no  tienen ninguna gracia); tan sólo hay una pareja que se ha ido a vivir a una casa en la que  un ser o ente maléfico, un demonio, persigue a la mujer y trata de poseerla, con lo que hay una mezcla de película de fantasmas, en cuanto a su concepción, con película de posesiones. ¿Qué ocurre, y por qué funciona? Porque al tener formato de reality, con cámara grabando todo el tiempo, que es lo que vemos, los sucesos se nos hacen mucho más cercanos, y su estilo sencillo y directo es como un golpe contundente a nuestras emociones más primarias que tienen que ver con el miedo a lo desconocido y al no poder controlar lo que ocurre, ni darle una solución.

    Paranormal activity no produce fascinación porque ese no es su cometido;  interesa lo justo porque lo justo es lo que cuenta: hay muy poco que enseñar, y lo que enseña lo hace con una precisión de alguien que es un buen planificador, listo y que tiene la idea muy clara de como hacer su película; a él sólo le importa enseñarnos cosas precisas y milimétricamente, y eso, Oren Peli (el director), lo hace perfectamente, enganchándonos y manteniéndonos en vilo hasta el final. La mezcla de realidad, en formato de documental casero, con terror es una forma fácil y efectiva, si no se quiere construir una historia sólida de guión y personajes, para removernos, aunque sea a base de efectismos varios, de sustos (que funcionan a pesar de saber que aparecerán: la mezcla de sorpresa y miedo es una buena herramienta para saltar de nuestros asientos, o butacas si estamos en el cine) y de una dosificación precisa del ritmo y de  la intensidad del miedo que concluirá en un final aterrador.   

viernes, 5 de noviembre de 2010

Big fish/ Tim Burton/ Estados Unidos 2003




Cuando la fantasía se mezcla con la realidad, cuando un hijo cree que su padre nunca ha sido honesto con él, que todo lo que ha contado de su vida han sido engaños y cuentos fantásticos con los que se escondía para no mostrar su verdadera cara, lo que provoca el desencuentro y la separación entre padre e hijo, cuando lo que quería el padre era que su hijo fuera feliz, como todos los que escuchaban sus historias, para que sacara sus propias conclusiones y se enfrentara de otro modo a la vida, con más pasión y valentía, cuando pareces meterte en un nuevo Alicia en el país de las maravillas mezclado con algo de La princesa prometida, cuando entramos en un realismo mágico, pero invertido, ya que parece haber más de magia que de realidad, cuando todo se vuelve cuento fantástico, a veces infantil, no demasiado terrible en apariencia, pero en el que se pueden entender anécdotas que están en el inconsciente colectivo de la gente, en su imaginario, y que nos remueven, eso todo es Big Fish; una maravilla hecha película que sorprende por su belleza y que es posiblemente la mejor película que he visto de Tim Burton, tan buena y tan mágica como Eduardo Manostijeras.


            ¡Qué labia tenía ese padre y qué buenos sentimientos desprendía!  No extrañaba a nadie que consiguiera lo que se proponía y que causara admiración entre la gente, y cariño, mucho y sincero.




                   Sólo una cosa más…


SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
No os recuerda en algo la escena del atraco (la situación provocada y como está contada, con ese estilo desenfadado y algo gamberrete), en la que aparecen de nuevo Buscemi con McGregor, a algunas cosas de  las pelis de los hermanos Coen??? (Para mi esto está calcado, lo que no sé es si consciente o inconscientemente)