" cinódromo: Europa/ Lars Von Trier/ Dinamarca 1991

lunes, 1 de noviembre de 2010

Europa/ Lars Von Trier/ Dinamarca 1991



“…Cuando llegue a diez estará en Europa: 1, Su respiración se hace más profunda y pausada; 2, siente que su cuerpo se relaja poco a poco; 3, siente un ligero hormigueo en la yemas de los dedos y comienza a dejar de sentir sus extremidades; 4, 5, 6 … 10, ya está en Europa” Como en un proceso hipnótico(aquí descrito de una forma similar a como lo narra la voz de Max Von Sydow en la película) en el que el narrador nos da unos mensajes precisos que debemos cumplir, la película Europa del danés Lars Von Trier nos adentra en una Alemania justo después de concluida la segunda guerra mundial. Es el año 1945 y un tren se adentra en la oscuridad. La cámara enfoca unos raíles que van quedando atrás por la velocidad pausada que parece llevar. La voz hipnótica ordena sin severidad que nos adentremos en lo más profundo de nuestra mente como lo hace en la oscuridad el vagón en el que viajamos; sospechamos que nos encontramos en una Alemania desolada por la guerra.

SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Leo Kessler es el personaje interpretado por Jean- Marc Barr, un ciudadano estadounidense de origen alemán que viaja a la tierra de sus antepasados para comenzar a trabajar en una empresa ferroviaria, Zentropa, fundada a primeros de siglo, y en la que trabaja un tío suyo que lo ayuda en su propósito.
En principio Leo entra a hacer prácticas como revisor de coche cama. Su tío, que parece no estar dispuesto a ponerle las cosas fáciles, le presenta a uno de sus jefes para que le explique detalladamente en qué consiste su nuevo trabajo. Le dice que el revisor de coche cama tiene una vital importancia porque su función es mitológica al entrar en contacto directo con el pasajero, no como el maquinista o el guarda de agujas.
/FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

La película nos sumerge en un ambiente kafkiano, tenebroso, revuelto, no decadente sino en crisis, en un cambio que ya empieza a notarse en la destruida Alemania; un cambio tutelado por las naciones vencedoras, EEUU entre ellas, y en el que se nota el  proceso que se está haciendo a Alemania, a todos los que individual( recuérdese también la película reciente El Lector), o colectivamente, ayudaron o colaboraron con los nazis; y entre las empresas a examen está Zentropa, donde trabaja el protagonista de la historia.




SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Y la voz continúa ordenando: “Ya ha estado trabajando como revisor (refiriéndose al protagonista Leo Kessler), ahora conocerá a la chica alemana de la historia…” y es entonces cuando aparece la mujer en el tren. El contacto se produce deliberadamente porque la chica tiene referencias de Leo y quiere conocerlo cuanto antes, y personalmente. Ella es la hija del dueño de Zentropa y quiere saber quién es aquel chico que llegó desde Estados Unidos para quedarse a trabajar en un país derruido por la guerra. Podía ser un idealista ingenuo; pero podía ser otra cosa muy diferente. Siente mucha curiosidad y por eso está allí con él en aquel momento. En el encuentro hay una atracción clara de la mujer hacia el hombre; Leo parece mantenerse a la expectativa. A los pocos días el revisor de coche cama Leo Kessler recibe una carta en la que es invitado a una velada con la familia dueña de la empresa para la que trabaja. /FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

Leo llega tarde acompañado de su tío. Éste considera la invitación un honor demasiado importante para su sobrino y no entiende muy bien que un recién llegado, y no alemán, pueda tener ese privilegio de buenas a primeras. El tío de Leo es de la opinión de que las cosas hay que ganárselas con trabajo, y hasta el momento su sobrino no ha cumplido para poder llegar arriba, sin embargo la invitación por parte de los dueños de Zentropa puede ser buena para él, y es por eso por lo que su tío le da una serie de instrucciones claras para que sepa comportarse y no estropee lo que la suerte le ha ofrecido. Su tío no sabe los verdaderos motivos por los que su sobrino es invitado, sólo parece estar especulando con cierto grado de ilusión ya que, después de todo, Leo es su familia y su triunfo sería como un triunfo para él mismo.

Y es en dicha reunión donde se empiezan a conocer cosas importantes de la película. En la cena se encuentra un cura, el dueño de Zentropa y sus dos hijos, la chica que ya conoce Leo, y su hermano. Hablando de lo que está ocurriendo en Alemania, uno de los que está a la mesa comenta el hecho de que los americanos estén destruyendo las industrias que supongan una amenaza. “¿Qué amenaza puede suponer una grúa en un puerto?”, pregunta otro de los invitados con cierta irritación. El cura pone sobre la mesa el tema de la culpabilidad en la guerra, ¿de qué parte o bando está la verdad? ; ¿con qué bando estará Dios en la guerra? La opinión del cura es que Dios está de parte de cualquiera de los dos bandos; lo importante para un hombre es tomar partido por uno de los dos contendientes, creer que lucha por unos ideales justos. Sólo estará condenado aquél que no tome partido por ninguno de los dos contendientes; los culpables serían aquellos que no son ni de un bando ni del otro, los tibios son los que estarán finalmente condenados porque vagarán sin rumbo y sin ningún tipo de ideal.

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 A la velada se les une un coronel norteamericano que conoce al dueño de zentropa; de jóvenes habían estudiado juntos. El coronel le tiene que entregar unos documentos a su amigo alemán para que los cumplimente; estos papeles tienen que ver con la posible colaboración de ciertas entidades alemanas con el régimen nazi en la guerra. Hay quien ve en estos formularios una amenaza, como el dueño de Zentropa.
Aprovechando que Leo se encuentra allí, el coronel le propone ser confidente de los americanos (sus compatriotas) para que le informe todo lo que pueda averiguar acerca de las actividades de un grupo de partisanos alemanes que atentan contra compatriotas suyos colaboradores de los aliados; a este grupo se le conoce con el nombre de Verwolf. El coronel desconoce que Leo ya ha sido captado por los verwolf, esto se sabrá más adelante.
Unos días más tarde el coronel norteamericano llega con un judío a la casa del dueño de Zentropa para que confirme lo que éste le va a entregar. Los formularios siempre tienen que ser leídos por algún judío y dar la aprobación de lo que el investigado ha puesto en el informe. Nada más leerlo, el judío dice que Max Harmann (el dueño de la compañía) es un amigo de él que lo ha escondido durante la guerra en su sótano y le ha dado de comer; evidentemente la escena parece muy artificial por la voz engolada del judío y su gesto y postura tensos. Después, en otra escena, justo a continuación, vemos como el coronel norteamericano tiene que oír del judío que nunca más volverá a hacer aquello: se vislumbra una coacción al judío para que no denuncie lo que sabe del dueño de Zentropa: sus trenes no sólo  habían llevado a judíos a los campos de exterminio nazis sino que Harmann simpatizaba con la causa y conocía perfectamente lo que se hacía en dichos campos.
/FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

La sensación de expolio a Alemania se nos quiere hacer notar cuando en una escena en un vagón de un tren de la compañía Zentropa, lo que a buen seguro son unos funcionarios colaboradores de los aliados se llevan uno calentadores argumentando, a los trabajadores responsables del medio de transporte, que se los llevan por deudas de guerra con Escandinavia; esto no puede dejar de producir en cualquier espectador que esté viendo la película una carcajada de incredulidad cuanto menos, a la vez que una cara de sorpresa evidente.

El escenario donde nos encontramos es un Berlín sin ningún tipo de jurisdicción, es un limbo en el que los personajes deambulan sin saber muy bien si lo que hacen está bien o mal. Las formas y el carácter alemán de precisión y orden se mantienen para agarrarse a algo en lo que creer; esto puede volver a llevar al pueblo alemán a algo parecido a lo que era antes de la guerra; es por ello que en los trenes, por ejemplo, el tío de Leo Kessler trate de seguir unos procedimientos que su sobrino considera absurdos y que no acepta bien hasta el punto de “rebelarse” contra él, como cuando éste le obliga a marcar con tiza los zapatos que ha  limpiado de los pasajeros( y que era una de sus “singulares” funciones): todo tiene un procedimiento y este ha de seguirse siempre porque así es como mejor funcionan las cosas.

 Este escenario da un aire de irrealidad, de sueño, o más bien de pesadilla, aumentado por  la estética visual de Von Trier, muy alemana, pero de antes de la guerra, con unos primeros planos y un uso de las perspectivas que son herederas del expresionismo, con un technicolor artificial muy buscado para dar un contraste radical a las escenas que muestra en blanco y negro, con superposición de imágenes, e incluso de palabras como Verwolf, y que hace parecer muy actual, o incluso vanguardista, la película, cuando no lo es tanto porque lo que tenemos es un eclecticismo cinematográfico magistralmente manipulado por el director danés, megalómano, pero inteligente, que mezcla el clasicismo más puro con montaje al estilo de Orson Welles en Ciudadano Kane, también en cierto modo  hijo del expresionismo en la estética de sus películas.
SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Pero no solo Leo había sido captado por los Verwolf; Kate, la hija del dueño de Zentropa, también, y en la escena en la que se lo confiesa  (que se va alternando con el suicidio del padre en la bañera por los remordimientos causados por su comportamiento durante la guerra; una escena en la que se vuelve a mostrar una fotografía en blanco y negro mezclada con el color rojo de la sangre, que parece mucho más roja, y que por el contraste y la abundancia hacen que la escena parezca más dramática) le dice también que en la época en la que entró estaba confundida porque sentía mucho rencor hacia su padre, de hecho estaba en el punto de mira de los Verwolf, aunque con el tiempo decidió no seguir colaborando con ellos porque sabía que era un error vital.
Y se sigue alternando la escena del suicidio del padre con, esta vez, la escena de  Leo y Kate haciendo el amor.
/FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)

El pragmatismo alemán se aprecia en otra escena en la que el tío de Leo le dice, a propósito del cura que conoce la familia dueña de Zentropa, que los curas son un mal necesario, por eso hay que contar con ellos en ciertos momentos, pero sin darles demasiada importancia; serían como amortiguadores de la sociedad, nada más.
SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
Leo y Kate deciden casarse. Se encuentran en uno de los vagones de uno de los trenes de Zentropa en viaje de novios. Leo está angustiado porque no sabe dónde acabará el viaje (esto tiene un doble sentido claro).
Y los Verwolf vuelven a presionar a Leo para que vuelva a colaborar en otro atentado. Ya lo había hecho antes cuando unos niños matan al futuro alcalde de la ciudad de Frankfurt en uno de los trenes de Zentropa. Leo se resiste, pero los Verwolf planean secuestrar (no hay tal secuestro, es fingido, aunque el espectador pueda creer que sí es auténtico, aunque también se podría pensar todo lo contrario – depende de la intución del que esté viendo la película-) a su esposa, cosa que hacen, y lo coaccionan para que ponga  una bomba en uno de los trenes mientras atraviesa un puente.Decide colaborar porque Kate es lo más importante para él.

Ya ha puesto la bomba y en pocos minutos hará explosión; salta del tren y observa como avanza lentamente; en poco tiempo llegará al gran puente. Vuelve a cambiar de opinión. Es como un pelele manipulado por las circunstancias y por la voz que le obliga a hacer lo que debe. Conque vuelve a salir  corriendo para desactivar la bomba; la voz le obliga a correr más y más. Consigue llegar al tren y la desactiva. Es entonces, y dentro del tren nuevamente, cuando se entera  de que su esposa es miembro de los Verwolf. Está detenida y Leo le pide una explicación, ella vuelve a explicarle que ha tomado partido por los que considera más justos y con unos ideales más nobles. Leo se extraña, no parece entender muy bien el tipo de justicia que apoya su esposa, pero vuelve a reflexionar sobre aquellas palabras que ya había escuchado antes de boca del cura amigo de la familia. Y vuelta a empezar… vuelve a activar la bomba y esta hace explosión a los pocos minutos. Finalmente ha tomado partido por uno de los dos bandos, pero en apariencia ajeno a su voluntad. Y su destino es trágico porque ha causado muerte, la suya también, y destrucción.
/FIN SPOILER (Ya se puede seguir leyendo sin problema)
Acabo. El idealismo y buenas intenciones de Leo Kessler no servirán de gran cosa. El rumbo de Alemania no lo marca gente insignificante como él, al menos de una forma importante, y la voz de ordena y mando que se oye hace que los actos de Leo carezcan de la libertad suficiente; es un peón movido por los hilos que parten del mismo proceso histórico que está viviendo Alemania, del devenir histórico del pueblo alemán.

SPOILER (No leer el spoiler en color azul para no descubrir partes de la película)
A pesar de ello elige el camino del perdedor porque, después de todo, lo “importante” es tomar partido por uno de los dos bandos. Pero hay quién se puede preguntar si realmente las intenciones de Leo son buenas o malas; él colaboraba con los Verwolf, no se sabe desde cuándo (la película no lo deja claro), pero sí hay alguna escena en la que quiere salirse del grupo de partisanos, no se sabe bien por qué, pero la organización parece no querer dejarlo, de ahí que hagan un montaje con el secuestro de su esposa para que haga lo que los Verwolf quieren. Es por esto que la personalidad de Leo aparente también cierta ambigüedad.

9 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

ATTICUS dijo...

Hola Javi,he tenido en la espera de ver esta pelicula desde hace años,prometo verla despues de gran post.
Un abrazo.

Antoine Doinel dijo...

El principio del mejor Von Trier. Gran y excelso post enhorabuena.

Raül Calvo dijo...

europa y the kingdom son las únicas cosas que me han gustado realmente de von triers. el resto me deja un poco indiferente.

Javi dijo...

Atticus, es mejor que la veas si tienes ganas de ver algo potente, bastante denso, si no mejor dejarlo para mejor ocasión.

Antoine, qué way verte por aquí! Es cierto, es junto con Rompiendo las olas y Anticristo (a mí me gustó mucho este terror que hiere de verdad, y para el que hay que tener bastante estómago, pero que es una pasada)las mejores de él.

Raül, no he visto The kingdom, a ver si la consigo porque Von Trier me parece un genio, con sus meteduras de pata, pero genio al fin y al cabo.

Gracias por pasaros...

Antoine Doinel dijo...

Has puesto un temazo de Erik Satie Javi en tu blog, la escuche el otro día el Mr Nobody, que por cierto no está nada mal aunque se me hizo algo larga.

Javi dijo...

Sí, es una maravilla. Produce unas sensaciones indescriptibles (valga la cursilería). Iré cambiando de vez en cuando a clásica en plan ambientación. Me alegro que te guste, Antoine.

Mr Nobody me suena. Veré algo por aquí...

Ariadna dijo...

Hola, hoy sí que estoy llevando la contraria, haciendo honor a mi blog. He puesto en tu último post que no me gusta Paul Thomas Anderson y ahora tengo que decir que tampoco me gusta Von Trier. Sí me gustó Bailar en la oscuridad, que es un dramón clásico y original, pero Rompiendo las olas y Dogville me parecieron tan innecesariamente sórdidas... Y la verdad es que ya no quiero ver más de él. Me llama un poco la atención The kingdom, pero tampoco creo que la vea. Uf, el Dogma no es lo mío...

Javi dijo...

Tampoco veas Anticristo, aunque no sea Dogma, que igual te da un yuyu, de lo bestial que es...

Ariadna dijo...

jajaja, desde luego, no creo que aguante yo esa peli... ni aunque esté el maravilloso Willem Dafoe en ella.