" cinódromo: Vivir y morir en Los Angeles/ William Friedkin/ Estados Unidos 1985

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vivir y morir en Los Angeles/ William Friedkin/ Estados Unidos 1985



Un policía muere mientras persigue a un falsificador de dólares. Su compañero, que conoce bien el caso, pretende atraparlo para hacer justicia y que el asesinato no quede impune. Willem Dafoe, que hace de falsificador, es como un pez escurridizo y muy agudo que pondrá las cosas muy difíciles a su perseguidor.

El director de El Exorcista se sumerge en un género policiaco que ya antes de esta película, genuinamente ochentena en muchos de los rasgos de su personalidad (me viene ahora mismo a la cabeza otra película similar en cuanto a estética y forma de contar como la protagonizada por Jeff Bridges, Ocho millones de maneras de morir), había tocado en la excelente A la caza, protagonizada por un gran, y muy metido en el papel, Al Pacino.
A la caza tiene lo mejor del cine policiaco y se cuenta con una fluidez encomiable; su guión es muy bueno y engancha, y las situaciones en las que se tiene que meter Pacino para atrapar a un asesino de gays va a más según se va cerrando el círculo alrededor de él, todo ello en una logradísima ambientación de los lugares de diversión más radicales de la comunidad gay en la ciudad de Nueva York. El estilo de esta película es setentero en la sencillez con la que es contada y con un desarrollo que no sobresalta en momento alguno por arritmias desagradables.



No le ocurre lo mismo, ni muchísimo menos, a Vivir y morir en Los Angeles. Aunque en ésta el guión sea aceptable, sus cambios bruscos de ritmo, la dispersión que confunde, los personajes desubicados y sin un papel claro, personajes desdibujados y muy poco trabajados en sus personalidades, hacen de ella un amasijo poco atractivo de escenas sin un estilo ni definido ni homogéneo.
Tiene, además, gran parte de las cosas que estropean (aunque esto, posiblemente, sea más una cuestión de gusto que  algo objetivo) el cine que se hizo en los años 80: para empezar los palos, una banda sonora que mezcla de todo, y casi todo mal, incluidos temas de la misma década en la que se realizó, un tecno-pop y música disco empalagosa, aunque pegadiza por momentos, que no tiene su sitio casi en ningún momento, salvo en aquellos en los que unas imágenes vacías de contenido y muy de pose hacen acto de aparición para nostálgicos de esa década.

 Otro rasgo que marca ese estilo tan llamativo es el vestuario (muy de la época), los maquillajes de las mujeres y los peinados; enseguida se identifican, y no sólo nos quedamos con eso, también sus actitudes marcan sus personalidades, y es muy importante.


Si el cine de los 70 era, por lo general, un cine que estaba impregnado de pesimismo por la desilusión del público con gobiernos corruptos, o muy poco democráticos, y por los problemas sociales que había, un cine de protesta en muchos aspectos, en el cine de los 80 hay que destacar de algún modo, y el éxito era una meta a perseguir, muchas veces obsesivamente. Eso se plasma en la forma de comportarse de la gente en general, en sus actitudes competitivas, en ocasiones excesivas, que son el resultado de un tipo de vida que una sociedad pujante, de nueva creación, te obliga a que alcances a cualquier precio, o al menos a que lo intentes, llevando a excesos y comportamientos que descolocan por esa exigencia asumida: es algo que tiene que ver con la cultura de cada época y lo que esa cultura trae consigo en cuanto a comportamientos sociales. En Vivir y morir en Los Angeles nos fijamos en el falsificador Dafoe, o en el policía interpretado por  William Petersen (el del primer CSI) para darnos cuenta de lo comentado más arriba. Dafoe es autosuficiente y brillante en lo suyo, su objetivo es triunfar y sus actitudes son absolutamente prepotentes, chulescas y que están por encima de cualquier cosa; el policía, por su parte, tiene sus contactos, y pasará de leyes y normas con tal de cumplir con lo que tiene que hacer, pero se ve también una actitud que tiene que ver de algún modo con el éxito, éxito en su profesión aunque tenga que incumplir la ley; pero aquí, en el análisis del personaje que hace de policía se ve también un comportamiento que moralmente es interpretable: aunque hace algo incumpliendo la ley, los espectadores lo apoyaremos y nos identificaremos con él porque su venganza es justificable de algún modo, no sólo porque ha conseguido las pruebas que incriminan al falsificador sino por lo que le ha ocurrido a su amigo policía..
Y no llega con eso, para rematar la faena tenemos todo tipo de fallos de continuidad en las escenas de acción. Fíjese uno, sobre todo, en la de la persecución de los coches casi al final de la película, a lo Bullit, pero con muchísimo menos encanto.

Es una pena lo que queda de la película porque, después de todo, hay aspectos interesantes y de calidad en ella. Creo que se quiso seguir una moda, un estilo visual y forma de contar muy propios de esos entrañables, pero desconcertantes (sobre todo en cuanto a estilo) años 80.

4 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

Raül Calvo dijo...

Yo diría que la película guarda más puntos en común con French Connection que con A la caza. Aunque todas comparten la obsesión de Friedkin por el realismo. De A la caza hice un post que a lo mejor te interesa.

Por otro lado, no tuve tantos problemas con la estética ochentera en la película, supongo que cuando la vi me parecía lo normal de la época y cuando la adquirí en DVD le vi cierto encanto nostálgico, pero son cosas personales de cada uno. Eso sí, me parece fatal que la edición en DVD nacional no tiene ni un extra, a los interesados les recomiendo la edición de importación.

En conclusión, me pareció una peli de Friedkin menor pero interesante.

Javi dijo...

Raül, leeré lo que pusiste de A la caza y ya te comento

Raül Calvo dijo...

Gracias por tu comentario ¡aunque queda un poco raro a continuación de un post sobre 2001! :D

ATTICUS dijo...

Para mi es una pelicula mas,entretenida y ya esta notiene mucho que argumentar,pero en cuanto a lo que dices de la musica esta claro que es lo que se llevaba en aquella epoca,no cuadraba mucho,pero tambien tienes que pensar que ese tipo de musica a ti no te gusta mucho y eso no te ayuda,jajaja.
Un saludo.