" cinódromo: Celda 211/ Daniel Monzón/ España 2009

jueves, 25 de julio de 2013

Celda 211/ Daniel Monzón/ España 2009



Lo primero que quiero decir es que los presos, los comunes, a los que vendría perteneciendo Luís Tosar, encumbran rápido a los que tienen iniciativa y hablan con decisión, o a los que le echan un par manteniendo el pulso de cualquiera de los líderes de la cárcel, con levantada de brazos incluida como si de un boxeador victorioso se tratara, esto  le ocurre al funcionario que cae sin querer en las redes del motín liderado por Tosar.

 Aquí hay una reivindicación honorable de los presos por las pésimas condiciones en las que se encuentran, algunos hasta el punto de morirse sin que parezca que se hace nada para remediarlo. Por eso se podría decir que Celda 211 tiene un algo de cine de denuncia, pero más bien subliminalmente; esta es ante todo una película de género carcelario. O sea: que las reclamaciones violentas de los presos son justificadas, aunque las formas son bastante salvajes y en el procedimiento se cometa algún que otro error. Pero esto es la cárcel, y llegados a este punto o te sublevas o sigues aceptando la situación injusta.


 

Lo que le pasa al funcionario vendría siendo como lo que le ocurre al infiltrado involuntario que llega a congeniar con el líder de los presos y consigue establecer cierta amistad con él. Hay una tensión que se mantiene aceptablemente porque el funcionario está en el filo de la navaja, esto le da un plus de incertidumbre a este drama carcelario contundente y rodado con gran dinamismo. Luís Tosar está magnífico y la revuelta en general está bien rodada y resulta. Buen tono general y nada de extravagancias pretenciosas  a las que nos tienen acostumbradas las películas españolas contemporáneas a ésta, aunque también es cierto que hay alguna escena que a mí me chirrió un poco y que por tal motivo baja algo el listón.

(Comentario hecho en el momento del estreno de la película allá por el año 2009 y que tenía guardado en mi blog de notas sin saberlo. Consideré oportuno ponerlo porque creo que es una buena peli en la que Luis Tosar está magnífico).



9 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

ricard dijo...

Sí que es una excelente película de género y Tosar está impresionante en su papel de Malamadre. Un abrazo.

Manderly dijo...

Coincido en que sí que tiene esa parte de cine-denuncia y que es más que una película carcelaria.
Inmenso Tosar!! Desde luego su trabajo es clave para el éxito. El carisma de este actor es increíble! Vaya personaje!
Una gran película del cine español.
Saludos.

Javier Simpson dijo...

ricard
Coincidimos entonces, ricard. Un abrazo.
Manderly
No es descarado ni es propiamente cine de denuncia, pero está ahí. Con Tosar no hay palabras, un enorme actor; me atrevería a decir a la altura de Bardem. Un abrazo, Manderly.

Gracias por comentar

Daniel Bermeo dijo...

Un peliculón. Tosar, notable primero me vi su actuación en "Mientras duermes", donde lo hizo genial, pero aca en "Celda 211" se pasa. Y el film consigue ser una propuesta bien dirigida y de acertada crítica.
Un abrazo Javi.

Javier Simpson dijo...

Desde luego, Dani. Creo que es una peli que merece la pena. Otro abrazo para ti. Hasta otra y gracias por pasarte ;-)

Laura Uve dijo...

¿Sabes que no la he visto? Y mira que me interesa el tema y Tosar me gusta bastante...

Tendré que apuntarla para acordarme...

Un abrazo!!

Javier Simpson dijo...

A veces pasa eso inexplicablemente, pero seguro que si la ves te gusta. Merece la pena, Laura; el papel de Malamadre es total. Un abrazo.

Josepe Machado dijo...

Uno de los mejores papeles de Luis Tosar. La película está realmente muy bien, como bien dices es una combinación perfecta de thriller carcelario con cine denuncia.
Como mola el momento de rescatar esas notas que habíamos olvidado "en un cajón", no? Mágico.

Un abrazo!

Javier Simpson dijo...

Desde luego, Josepe, gusta recordar lo que has escrito hace tiempo; como bien dices rebuscar entre los apuntes tiene su encanto.
La peli está muy bien. Estamos coincidiendo todos.
Un abrazo, Josepe.