" cinódromo: Holy Motors/ Leos Carax/ Francia 2012

lunes, 15 de abril de 2013

Holy Motors/ Leos Carax/ Francia 2012



Para quien la haya visto sobra decir que es una película muy especial, distinta; queda la alerta para quien aún no tuvo la oportunidad de sumergirse en tan fascinante extravagancia. Ya en sus primeros planos nos damos cuenta de que en el film de Leos Carax, director de quien aún no he visto nada, pero con el que me pienso meter sin falta y con la mayor celeridad posible, hay excentricidad y toneladas de surrealismo.
Cuando comenzamos a observar las evoluciones de Monsieur Oscar nos preguntamos con bastante perplejidad qué diablos hace el tío ese…pero llega un momento en el que es mejor dejarse llevar, disfrutar, aunque no entiendas nada. Después de todo, ¿Por qué ha de significar algo lo que vemos, o gran parte de las imágenes que vemos? Están ahí para que nos impresionen en mayor o menor grado. Hay imágenes, percepciones, que son muy sensibles a nuestros sentidos, a veces las captamos intensamente, pero no tienen por qué significar gran cosa, sin embargo nos pueden remover por dentro por pequeñas que puedan parecer.


 
 En Holy Motors no hay una historia al uso al tratarse de una locura subyugante, hipnótica en ocasiones en lo visual. ¿Tema? Todos y ninguno. La coherencia es difícil o imposible de encontrar, pero entendemos en el fondo, o sospechamos, lo que puede estar sucediendo porque habla de nosotros mismos en diversos momentos de cualquier vida, por muy excéntrica que sea. El sinsentido no deja de ser gracioso habitualmente, o brutal; existen unos contrastes que desarman al más pintado. Esas conexiones tan difíciles de encontrar son marca de su personalidad, pero en el fondo: ¿Hay que entender algo?, o mejor: ¿Hay que entenderlo en su totalidad para darle una explicación convencional? Creo que no hace falta, así está bien, la película es lo que es y está hecha para invadirnos de impresiones sensoriales llenas de surrealismo. ¿Para qué queremos saber qué son los eventos? Presumimos algo, una representación, una película dentro de múltiples películas con personajes que son el mismo y muchos otros, como en una espiral que te lleva al centro y te despide hacia el infinito… (El cine repleto de gente que no observa lo que tiene delante sino que duerme…).
Hay a quien se le puede pasar por la cabeza, como a mí sin ir más lejos, eso de que a dónde querrá ir a parar todo aquello: con un final convincente la peli tal vez se podía catapultar al estatus de obra maestra si se le encontrara un sentido último… pero qué va, no hay explicación; creo que si la hubiera, y contradiciendo a los que la precisaban, la peli perdería gran parte de su encanto.




 


Holy Motors es un sueño envolvente, simbólico, alucinante, no la historia de una chica que vive enfrente de tu casa, con la que hablas en una fiesta y a la que le dices que eres su vecino, que te presenta a sus padres un buen día y de la que te terminas enamorando como un adolescente no sólo por su físico sino por su manera de ser. ¿Hay algo tan evidente como eso y sencillo de entender? Puede, pero desde luego algo muy diferente a lo que es Holy Motors.
Hay a quien esta película le puede parecer cine experimental. Aparentemente sí, pero más bien en el fondo; en las formas no lo es porque creo que el cine experimental lo determina más la forma que el fondo que pueda albergar. Para mi el componente visual de Holy Motors está excelentemente plasmado, impresiona, y eso configura su personalidad, pero no está hecho al azar ya que lo formal es preciso y, esta vez sí, coherente. El montaje que se hace es una maravilla y hace que sus imágenes resulten aún más poderosas y ágiles. Una grandísima, recomendable y especial película ésta hecha por Léos Carax, un gratificante y, no por atrevido y lleno de excesos, acertado descubrimiento.


 

23 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

Alforte dijo...

Hola Javier. Especial e hipnótica película que, como bien dices, no hay que entender sino más bien experimentarla, dejándose llevar por sus impactantes imágenes. En algunos momentos me recuerda la más experimental David Lynch.
De carx te recomiendo la inmensa "Los amantes del Pont Neuf"
Saludos

Javier Simpson dijo...

La veré sin duda, Alforte, como seguramente alguna más de este director francés. Gracias por comentar, Alforte. Un abrazo.

León dijo...

Pues aunque le reconozco sus méritos, no me terminó de llenar. No alcance los niveles de fascinación que si logro con Buñuel o Lynch, que si que me sumerja en ellos sin preguntar que destino tiene el trayecto. Si te interesa leer lo que escribi sobre ella en su día
http://lagatacongafas.blogspot.com.es/2013/01/sagrados-motores.html
Saludos y espero más actividad por aquí

BCNdays dijo...

Aquí tenemos a otro converso más jeje A mi me dejó muy frío, ni fascinación ni na de na, una curiosa sensación de irregularidad. De todas formas reconozco que es una película especial y que muchas de sus imágenes se me han quedado grabadas en la retina, aunque el resultado final no me emociona. Muy buena crítica Javi!
Un abrazo!

Javier Simpson dijo...

León
El surrealismo de Buñuel o David Lynch son palabras mayores, a mí también me parecen genios (más Buñuel que Lynch), pero Carax con esta peli ha demostrado personalidad y descaro. Con respecto a lo que comentas sobre su trayecto, ya lo explico en la entrada más o menos. Me pasaré a leer la entrada que has hecho, León; me interesa.
Un abrazo y gracias por la aportación.
BCN
Sí lo soy, BCN ;-D He caído en la tentación y me he dejado seducir sin armas que oponer a este delirio de Léos Carax. Bueno, no siempre se tiene por qué coincidir; eso forma parte del encanto de comentar. Así hay algo de que hablar. De todas formas no discrepamos en todo por lo que puedo ver. Un saludo, BCN. Gracias.

Manderly dijo...

Hace unos días que la he visto. Debido a lo desconcertante de sus imágenes pensaba que no me gustaría pero me ha ocurrido todo lo contrario. Me ha gustado!! Sí que es cierto que es una película un tanto especial pero con un argumento que convence.
Para mi no es una obra maestra, pero sí una buena elícla!
Saludos.

Javier Simpson dijo...

Sí que desconcierta; la asimilación es complicada, pero si no fuerzas, creo que merece la pena. Creo que tratar de entenderla es un error. Sugiere y uno interpreta. Tiene un poder visual evidente y no deja indiferente. Me alegro que te haya gustado, Manderly. Un abrazo.

daniel dijo...

Pues acá otro, creo que bien sabías, que le gustó mucho. Fue una experiencia realmente sobrecogedora, fascinante, incomprensible a ratos pero para mí llena de muchos simbolismos que la alzan sobre muchas otras obras. Creo que es realmente admirable cómo Carax intenta hacer una crítica al consumismo actual, a los espectadores que duermen plácidamente en la sala de cine, dormidos, quizás hastiados de lo mismo en cada estreno. Una película que como dices no es necesario entenderla para admirarla. Magnífica.

Un abrazo.

miquel zueras dijo...

Me gustó pero creo que no le benefícia su excesivo metraje, al final produce un efecto de acumulación.
Me encanta tu cabecera ¿Es un proyector Eumig de 8 mm? Me recuerda al que teníamos en casa.
Saludos. Borgo.

Javier Simpson dijo...

dani
Opino igual, dani. La peli me pareció increíble, impactante. Es una gran y especialísima peli. Llevaba tiempo sin ver algo que me gustara tanto.
Un abrazo, dani.
miquel
Creo que ese efecto se produce porque es lo mismo dentro de esa variedad de experiencias (podrían ser múltiples) que tiene Monsieur Oscar. La repetición del ritual hace que pase lo que comentas, pero a mí no es algo que me moleste. Es más, forma parte de ese encanto que tiene la película. En general es bastante redonda dentro de esa extrañeza intrínseca.
Pues la cámara de fondo, miquel, no sé muy bien que modelo es. Me la apropié de las imágenes que tiene Google porque me gustó como queda de fondo. A ver si dura. Estuve mirando cómo (también en Google) son esas cámaras Eumig 8mm, pero salen fotos muy diversas, con lo que imposible saber qué aspecto tienen en realidad.
Un abrazo.

David Amorós dijo...

A mí me gustó bastante, aunque no pude evitar mirarla con cierta frialdad. Solo alguno de los capítulos (el de la alcantarilla, el musical) lograron fascinarme un poco, el resto, me despertó curiosidad por su atrevimiento, como el conjunto de la película, pero en ningún caso me emocionó. El extraño final, en mi opinión, que cuando no creamos somos animales, me pareció realmente bueno pero queda contrarrestado con el estúpido momento coches. En definitiva una película que me gusta bastante, pero quizás no tanto como a muchos.
Por cierto, me encantan los cambios en el blog.
Un abrazo.

Javier Simpson dijo...

Hola, David. Normal que produzca esas reacciones tan variopintas entre la gente al ser una peli tan poco convencional. La fuerza visual, las impresiones que produce y su fascinante propuesta la hacen única, una propuesta muy atrevida, como bien dices, que se podía estampar contra la pared a las primeras de cambio, pero para mi gusto nunca llega a ocurrir tal calamidad. Hay partes claramente interpretables, sin demasiadas dificultades, otras no tanto, pero siempre agitándote por dentro, partes con las que te vienen a la cabeza muchas ideas y que le vas dando, en lo posible, un sentido, aunque esto no sea su objetivo y entenderlo todo es poco menos que imposible. Creo que no hay un propósito evidente en ello. Nada, que a mí me sedujo completamente, David.
Me alegro que te gusten esos cambios, pocos por otro lado, pero lo suficientemente perceptibles (como hemos comprobado con usted, caballero ;-P) :-D
Un abrazo, David. Gracias por pasarte.

Javier Ramírez. dijo...

Yo todavia no la he visto Javi pero Me he alegrado de volver a leer una entrada tuya saludos.

Javier Simpson dijo...

Gracias, amigo y tocayo. La peli es muy surrealista y sin un guión clásico, una peli enigmática, llena de partes oscuras y que se debe, en la medida en la que se pueda, interpretar para sacar conclusiones; pero sin tratar de ir demasiado lejos en éstas porque sino te puedes armar un buen lío.
Un abrazo, Javi, y gracias por pasarte.

ricard dijo...

Bueno, Javi, ya te echábamos de menos... Espero que a partir de ahora te hagas menos de rogar. Sobre "Holy Motors", como ya dije más o menos en mi blog mi posición es ambigua; me desconcertó su excentricidad, me pareció un poco gratuita, a ratos incluso fea, pero también a ratos fascinante. Bueno, a este paso será la película de culto de la década.

Un abrazo.

Mara Miniver dijo...

Pues aún no la he visto y eso que tengo muchas ganas. En el Festival de Sevilla la cinta tuvo admiradores y detractores a partes iguales. A ver si la veo y me posiciono, pero leyéndote yo creo que me va a gustar...

Un abrazo

CreatiBea dijo...

Yo tampoco la he visto, así que no puedo opinar, pero espero solucionarlo cuanto antes.

Me alegra volverte a leer :)

Roy Bean dijo...

Yo creo que a quién le guste el cine de Carax, con Holly motors sufrirá una estupenda sobredosis. Estupendo post. Por cierto, viste "Tokyo" y su segmento?.

Abrazo
Roy

Javier Simpson dijo...

ricard
Lo sé. Yo también tuve morriña y estaba con muchas ganas de regresar. A veces uno aunque quiera no puede por trabajo, familia, obligaciones, incluso por cierta desgana que le entra a uno… pero olvidar no me olvido, ricard :-D.
La peli es desconcertante. Curioso que estés en un grupo que está en medio (¿se podría decir?) de detractores y entusiastas. Yo creo que se encamina, si no lo es ya, hacia peli de culto por su configuración alternativa y por ser acogida entre cierto público cinéfilo como una joya, extravagante, sí, pero joya al fin y al cabo.
Un abrazo, ricard.
Mara
Es toda una apuesta, Mara. Yo, por lo poco que te conozco (y espero seguir haciéndolo para hacerlo aún más), creo que te gustará bastante (esa es mi quiniela particular).
Un abrazo
Bea
Gracias, Bea. Si te pones con ella ve con ciertas precauciones porque la sorpresa puede ser grande. Eso sí: no verás nada de lo que habitualmente se suele ver en cine.
Abrazos
Bean
Es la única que vi de él, pero te creo cuando dices eso, Bean. ¡Tokio! No la he visto. La tengo pendiente (creo que son 4 partes y una la dirige Carax) junto a Chico conoce chica, Mala sangre y de la que hablan muy bien: Los amantes de Pont Neuf. A ver si las voy viendo poco a poco y me pega por decir algo más sobre este director.
Abrazo, Bean.

Gracias a los cuatro por comentar. Hasta pronto.

Antonio de Castro dijo...

No he visto ninguna pelicula de Carax, pero me hablaron muy bien de "Les amants du Pont Neuf". Supongo que es uno de esos directores que no dan gato por liebre y ofrecen un mundo visual coherente sin intentar enganar al espectador con un espectaculo vacio (como a veces David Lynch). Esa honestidad es algo que se echa de menos en el cine.
Un saludo.

Antonio de Castro dijo...

PS olvidaba decir que esta muy bien la foto de Humphrey Bogart y Walter Huston.

Javier Simpson dijo...

Dicen que Los amantes... es muy buena. Hay quien podría pensar con una peli como Holy Motors que sí se le estaba dando gato por liebre, aunque no en mi caso. En cuanto a coherencia, pues no sé, Antonio, complicada encontrarla en lo que tiene que ver con lo argumental, eso tampoco significa que no haya ninguna. Peli especial y con su dificultad, pero muy fascinante. A mí me impactó y me gustó mucho.

Sí que es buena foto. A ver cuál cae la próxima vez que decida cambiar.
Un abrazo y gracias, Antonio.

Jordicine dijo...

Es diferente, que esto hoy ya es mucho, pero no me acabó de convencer, la verdad. Demasiado inconexa, para mi gusto. Un abrazo y hasta pronto.