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domingo, 20 de enero de 2013

Django desencadenado/ Quentin Tarantino/ Estados Unidos 2012



Tarantino vive de homenajes, ese es el hábitat natural en el que desarrolla su mejor cine. Creo que no sabría hacerlo de otro modo para que resultase igual de atractivo, aunque con una serie de matices que favorecen o perjudican el resultado final. En esta ocasión el homenaje es al spaguetti western, un género de gran afectación que se recrea en la violencia, uno de los aspectos que siempre ha tenido cabida en él. El que los protagonistas sean un negro que va a caballo, ¡ y lo que sorprende entre quienes lo ven! , y un alemán dentista de profesión, o al menos eso dice él, pero que ya no ejerce porque ahora se dedica a trabajar de cazarrecompensas, con la ayuda de Django, quien a su vez se convertirá en un gran pistolero cazarrecompesas cuando vaya aprendiendo el oficio en compañía de su compañero teutón, ayudará a que las constantes del género, y la violencia también, como no podía ser menos, se desarrollen sin ningún tipo de dificultad ni disimulo; Tarantino va a lo sencillo, aunque tunee (por lo de llamativo y extravagante) la propuesta con innumerable anecdotario tarantiniano (la carroza-odontológica es un ejemplo, o el traje que se pone Django para la representación que le sugiere su compañero y lo que viene a continuación en las tierras del personaje interpretado por Don Johnson, o mismo, y siguiendo con el protagonista de la popular serie ochentera Miami vice, la parodia que trata de ridiculizar al Ku Klux Klan, con las capuchas y los malos resultados en cuanto a la visibilidad que éstas ofrecen para actuar adecuadamente en la caza del negro, y el alemán que en este caso lo acompaña). Algunas veces la violencia en el spaguetti es ofrecida de un modo contundente, sin ninguna contemplación, salvaje incluso, otras con una chulería desacostumbrada, algunas otras alargando los tiempos y recreando un juego de la tensión que llega a desquiciar; en este caso el tratamiento del ritmo es fundamental. Tarantino sabe cómo manejar esos ritmos como nadie y en Django desencadenado ofrece una exhibición, algo que ya sabíamos de antemano y que es marca de la casa. Todos esos rasgos característicos del género del spaguetti western que tienen que ver con la violencia  los pone el director a disposición de una historia sin demasiado interés en cuanto al fondo, una historia con un mensaje en el que no hay mensaje, una historia violenta en la que, otra vez, tiene cabida la venganza y en la que vuelve a hacer alarde de su humor característico; sólo que en algunos de sus films dicho humor encaja casi como un guante, como la música, pero en otros sólo hasta un punto...como la música tan heterogénea que se siente, aunque bastante chula si la oyeses en una emisora de radio con cierto gusto...

Si el fondo no interesa y podría ser producto de una mente con infantilismo manifiesto (y lo digo sin falta de respeto, sólo intentando analizar lo que creo que es su cine), pero hecha por un adulto al que le fascina la violencia y que tiene su bagaje pseudointelectual, algo que no ayuda (¿o sí? Quién sabe) para hacer algo más serio o medianamente reflexivo, no ocurre lo mismo con las formas y su estructura narrativa, en la que tiene cabida un gran guión (aunque no llegue a la altura del de Pulp fiction), dosificado con un ritmo en el que Tarantino es una estrella que brilla como ninguna otra y en el que aparecen de vez en cuando unas imágenes preciosistas de un esteticismo asombroso, precisas y equilibradas hasta el más mínimo detalle, de una evidente fuerza en la puesta en escena y engrandecidas en todo lo que tiene que ver con lo visual, aunque se pueda entrever en no pocas ocasiones un posismo (No miréis en el diccionario de la RAE, no creo que aparezca) heredado del cine que más le gusta, que seguramente sea el que más le interese también (spaguetti incluido), y que no deja de ser sinónimo de antinaturalidad, de afectación, como ya comenté antes, pero que resulta y engancha casi, casi de un modo perverso.


En Django desencadenado Tarantino se vuelve a repetir. Sus películas son prácticamente copias con distintos formatos, o sea: de distingo género. Sus personajes son arquetipos, moldes de los que salen como rosquillas  facturadas para la diversión de sus incondicionales, pero que a mí, personalmente, comienzan a cansarme. La verborrea dialéctica de unos se repiten en otros, como su estilo o sentido del humor; hablan y razonan de la misma forma, se comportan de un modo parecido, son resueltos y duros, casi indestructibles, los que llevan a cabo la venganza habitual en sus diferentes modos, se parecen hasta el cansancio cogiendo rasgos de unos para trasladarlos a otros o compartiendo las mismas características. La primera, la segunda vez te llamaban la atención y te gustaban, te reías mucho, ahora ya te los sabes y no deja de haber cierta decepción, aunque no deje de asomar de vez en cuando una sonrisa o carcajada por un desenfado tan bestial. Lo mismo ocurre con el uso de la violencia en la que se recrea como si de un niño medio sádico se tratara (y sigo sin pretender faltarle al respeto), influenciado seguramente no sólo por su mentalidad poco madura sino por su cultura de videoclub friki-undergruond que no deja de tener su fascinación, pero con la que no se debería uno quedar tan sólo, eso es limitarse demasiado.




Y en cuanto al “abuso” de esas escenas que se alargan o se inflan como si de un súperchicle se tratara y en las que hay diálogos ingeniosos llenos de chispa y originalidad, decir que hay que tener virtudes de estilo y ritmo para que no desesperen tanto y te interesen hasta el final. A pesar de dicha reiteración tan conocida, Tarantino construye un micromundo en tales escenas, son como un algo aparte, llenas de matices, se recrea en su dialéctica, en la tensión y en el humor, en la atmósfera y el clímax que casi consiguen que nos salte el corazón de la caja torácica. Su pulso narrativo en tales escenas es firme, su descaro divertido, refrescante y gracioso, su ambiente de una densidad dramática que puede atenazar. Logra que nos sintamos dentro y suframos con los que no parece que estén en buena situación, los buenos, o con los que no se sabe la forma en la que acabará su vida, los menos buenos.




Me gustan muchas de las partes de Django desencadenado, brillantes, de una gran concepción cinematográfica, muestra de un gran talento para el cine; pero no me convence tanto la totalidad, el conjunto, por tanta heterogeneidad, como ya comenté antes en relación a la música que nos brida. Esta peli, como otras de su filmografía (algunas más que otras) son homenajes que a pesar de tener grandes aciertos, como el ritmo, tienen aspectos que le pesan, como el fondo de lo que cuenta o como quiere meter demasiado talento cinematográfico en algo a lo que le vendría bien más mesura y cohesión (creo que pedirle eso a Tarantino sería imposible y, a buen seguro, de ser así ya no sería Tarantino en su esencia).

Hay aclaración en mi segundo comentario que viene abajo (en negrita y cursiva). Gracias.

Estreno Cine 
 

32 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

Javier Ramírez. dijo...

Ayer la vieron mis hermanos pero a mi no me apetecio verla, no tenia ganas. Les gusto pero dijeron que era muy sangrienta tipico de este director Influenciado en películas japonesas. Buena entrada.

Un saludo.

ricard dijo...

Según leo, te ha parecido un poco irregular. A mí me pasó con "Malditos bastardos", puede que tuviese mal día. Con ésta, he disfrutado como un enano. Un abrazo.

BCNdays dijo...

Yo me he quedado un poco con la misma sensación aunque me ha gustado más que Malditos bastardos, que me dejó bastante frío. Es cierto, hay momentos que te lo pasas genial, la cultura videoclubera de Tarantino no tiene límites. Pero esto ya lo sabiamos, ¿no? Además, tengo la sensación que cada vez estira más sus películas y se le está empezando a ir de las manos. El resultado es una sensación irregular de emociones con grandes momentos y laaargas escenas. También hay que reconocerle la capacidad que tiene para movilizar a las masas, menudo crack.
Un abrazo!

PEPE CAHIERS dijo...

Creo que, esa obsesión por el homenaje continuo a sus referencias emocionales de videoclub, quizás pese demasiado, pero es cierto que sería menos Tarantino si no lo hiciera, es su identidad al igual que la música de sus películas.

Javier Simpson dijo...

Javi
Hay sangre para dar y tomar. Tarantino es mucho de desfases; tienen gancho, pero no dejan de ser desfases. Es una peli con muy buenos momentos y en general entretiene, aunque te queda ese regusto amargo que no deja de fastidiar un tanto.
Un abrazo, Javi.
ricard
Sí, es irregular, aunque a mí también me gustó más que Malditos bastardos a pesar de que es una peli con muchísimos parecidos, como comenta Lombreeze en su blog contestándome a un comentario que le hago. Será que me gusta más el género del western, aunque sea en su versión pastosa :-D, que el cine bélico. Los actores también me convencen más los de Django que los de Malditos bastardos, menos el actor austríaco, o alemán, que aparece en las dos y está muy bien.
Un abrazo, ricard.
BCN
A mí igual, BCN, prefiero ésta a la anterior. Las pelis de Tarantino empiezan a tener baches que a mí me aburren también, eso es más bien, a mi modo de ver, por un excesivo metraje y no tanto por su ritmo. Creo que una labor de montaje más planificada y equilibrada podría beneficiar bastante el resultado final; pero bueno, a él parece que le gustan así, qué se le va a hacer…
Un abrazo, BCN.
PEPE
Forma parte de su cultura y eso es difícil de que no salga a relucir, está claro; además: no se corta absolutamente nada, y eso es bueno; pero también puede ir en su contra en algunos momentos sabiendo con lo que se ha formado.
Un abrazo, PEPE.

Gracias a los cuatro por pasaros. Hasta pronto.

Javier Simpson dijo...

Quería aclarar algo relacionado con la entrada y con el comentario que hice acerca del tema del ritmo y el tiempo en la peli. Alguien podría pensar que hay una contradicción en el argumento que uso, y lo entiendo, por eso quiero aclararlo: El ritmo depende del tiempo; la dosificación del tiempo marca el ritmo. Digo que Tarantino es un maestro en la utilización del ritmo, pero también digo que la peli se hace larga, que se estiran demasiado (o sea: usa el tiempo como le parece, y si lo estira demasiado es que no tiene un buen ritmo) muchas de las escenas y que hay bajones narrativos. Quiero aclarar que hablo del ritmo en las partes buenas del film, no en la totalidad, y mucho menos en las partes peores.
En la entrada hablo de la heterogeneidad y de la poca cohesión de las partes; digo que me gustan muchas de las partes del film, pero que el conjunto no me convence. O sea: quiero expresar que el ritmo es excepcional en muchas de las partes, como en esos diálogos de escenas interminables, que también son largas de cuidado y se podían reducir, pero que tienen tan buen ritmo y están ejecutadas, dosificadas, de manera tan brillante que en ellas Tarantino hace su mejor labor. Pero ese ritmo, curiosamente, desfallece en el todo, en el conjunto de la peli porque se hace más premioso y en las escenas menos interesantes cansa más de lo que normalmente aburre Tarantino. Creo que la labor, como ya comenté también antes, del montaje es importante. Si en las largas y excelentes escenas en las que ese ritmo es magistral se podría hacer una reducción de tiempo que tal vez no le viniera mal, imagínense cuánta reducción de tiempo haría falta en las partes menos buenas de la peli.

daniel dijo...

Javi te he leído a breves rasgos porque no he querido empaparme mucho de qué va el film porque tengo planeado verla esta semana. Pero he podido leer que te ha parecido un poco cansina por ratos, y debo decir que pese a la magistralidad de sus guiones yo tambien tengo ese problema con Tarantino; en Inglorious Bastards por ejemplo habian escenas larguísimas que me producían sueño y tras eso una chispa de brillatez, pero es que, joder ¿no puede ser brillante sin llegar a cansar a la vez? Tengo un poco de recelo; ciertamente Tarantino me parece un gran director y revolucionario con su propio estilo, pero si arreglara esos problemillas que tiene con sus películas quizas fuera un dios para mi... Igual quiero ver Django, y esperaré una sorpresa.

Un abrazo!!

CreatiBea dijo...

'A pesar de' tengo muchas ganas de verla.
Ya te cuento.

abril en paris dijo...

Ya he leido así como..uff unas bien, otras no tanto como es tu caso. No sé, tanta espectación..pero curiosidad tengo. Me da que es más para tios, claro que a mí el western me gusta muchisimo, aunque éste no sea al uso y por supuesto nada que ver con John Ford, más con Sergio Leone ¿no?
Malditos Bastardos me resultó entretenida, nada más.. supongo que en algún momento caerá.
¡Gracias Javi !

biquiños :-D

abril en paris dijo...

expectación..upss

Jordicine dijo...

Estamos bastante de acuerdo. La película és irregular, pero me gustó muchísimo. Waltz está que se sale y el humor que le pone Tarantino a todo es el contrapunto perfecto para tal orgía de sangre. La banda sonora es brutal y la primera escena de manual. A nivel estructural, diría que "Django" és muy similar a "Malditos bastardos". El otro día leí en Twitter a alguien que recordaba que Tarantino no había inventado el cine. Y es verdad. Pero lo ha hecho mucho más divertido y espectacular. Yo casi cada viernes voy al cine a la primera sesión, a las cuatro de la tarde. Y siempre somos 2 o 3, como mucho. Esta semana mis padres se vinieron conmigo -oyeron Tarantiono y se apuntaron- y en la sala, a esa hora, había más de cien personas. Por la noche, una hora antes ya no había entradas. Pocos directores pueden presumir de que se esperen sus estrenos con tantas ganas. Tarantino forever!

Javier Simpson dijo...

dani
Sí, pero bueno, la peli está bien. Pasados dos días (no son demasiado, eso es cierto :-P) las partes buenas eclipsan algo más los momentos de depresión. Creo que te puede gustar, dani, porque hay gran cine en algunos momentos.
Un saludo
Bea
Si te gusta Tarantino creo que te puede gustar, y si te gusta el spaghetti western de Leone y algunas pelis por ahí de serie b, mucho más. Qué la disfrutes, Bea!!
Un abrazo
abril
Es lógico que haya opiniones para todos los gustos, abril. Tarantino es un director de lo más particular, a quien le encanta recrearse en la violencia y con un humor socarrón; eso crea polémica. Hay a quien no le gusta ese tipo de cine de excesos, unos excesos heredados de las pelis de serie b y otras “excentricidades”, pero es así y así lo queremos, algunos más que otros. Es cierto que sus pelis siempre causan una gran expectación, una por el tipo de cine que hace y sus evidentes dotes, aunque sólo en algunos aspectos, y otra porque tampoco es que haga muchas.
Un abrazo
Jordicine
No, no lo inventó, copia lo que quiere a su antojo y hace algo especial que recuerda aquél, pero que tiene personalidad y estilo. Eso hay quien dice que es de artistas. No sé hasta que punto, pero bueno, tiene un don, eso está claro, a pesar, y prometo no volver a decirlo porque me estoy repitiendo mucho, de que tenga sus debilidades.
Un saludo

Gracias dani, Bea, abril y Jordicine por comentar sobre esta peli de Tarantino. Un gustazo.

Raül Calvo dijo...

No quería leer nada sin haberla visto antes. Ahora que ya he visto Django desencadenado me he puesto a leer tu crítica. A mí la peli me ha gustado mucho y hay varias cosas en las que no coincido contigo, pero que son más bien cosa de gusto personal. A mí no se me hizo nada larga, por ejemplo. De todos modos, acabo de escribir mi comentario sobre ella y podrás ver donde nos separamos. Un saludo.

Manderly dijo...

Pues, para ser una película de Tarantino, a mi no me ha parecido tan violenta como otras de sus películas. Prácticamente la violencia y la sangre se centra en el pseudodesenlace final. En el resto aunque algo, no me ha parecido tan violenta. ¿Estaré acostumbrandome?? ¿O es que me centro más en la parte cómica y musical de la película?
Dices que Tarantino se repite. Es cierto, no es muy heterogéneo que digamos pero creo que ahí está su inconfundible sello (aunque no sea original, sino copiado de otros).
Saludos.

Víctor M. Lázaro dijo...

Seguramente la veré pero ya hace tiempo que observé lo que comentas en cuanto a hacerse cansino con ciertos aspectos. Creo que tienes que ser Tarantinista para perdonar todo eso y disfrutar al 100%, sino como me pasa a mi algunas las encuentro muy interesantes y otras muy reiterativas.

Un abrazo.

David Amorós dijo...

Yo también creo que pedir a Tarantino otro estilo más adulto o más maduro sería matarlo. Creo que es cierto que ha perdido algo el factor sorpresa, pero sigue siendo de los mejores. Por otro lado encuentro que aquí hay menos diálogos tarantinianos de lo que es habitual y se dedica más a esos homenajes y a esas escenas que se van hinchando que citas. Yo me quedo con Pulp Fiction. Y con Kill Bill. Y con Reservoir dogs. Pero a falta de la absoluta maestría cualqueira de las otras de Tarantino me sirve para disfrutar. Y mucho.
Un abrazo.

Javier Simpson dijo...

Raül
Es cierto que a veces es más cuestión de gustos.
Manderly
Su violencia es efectista más que realista a mí entender. Espectacular.
Creo que querías decir homogéneo en este caso, Manderly.
Víctor
Bajones después de sorprendernos. Amuermamientos después de subidones considerables. Lo reiterativo lo mantengo. El hombre se repite, eso cansa un poco, pero es perdonable después de tanta diversión y soltura.
David
Desde luego, David. El factor sorpresa es básico, elemental. Ya no lo hacer tanto como antes; eso sí: de vez en cuando saca algo de la manga que nos sorprende.

Un abrazo a todos y gracias por los comentarios.

Johnny dijo...

Estuve a punto de verla el otro día y me la han recomendado bastante. Por lo que leo sigue estando dentro del estilo de cine de Tarantino. Creo que mejor no se salga de lo que mejor sabe hacer pero tengo que verla, es posible que sea la próxima. Salud.

Javier Simpson dijo...

Hola, Johnny. Sí, es muy Tarantino. Si eres incondicional de él Django no creo que te defraude. Si se metiera en experimentos que no tuvieran que ver con su cine es muy probable que se la pegara; opino igual.
Un abrazo y gracias por comentar.

FATHER_CAPRIO dijo...

Cuando no se ha visto una película hay que ser muy cuidadoso con lo que se dice. Sin embargo, ni en Tarantino ni en ningún otro me gusta el regodeo en sangres, visceras y otras criadillas. Cuando su apuesta cinematográfica coge estos derroteros conmigo que no cuente. Cuando sabe hacer un cine nuevo, moderno y distinto, como sabe y como lo ha hecho en otras ocasiones, aquí me tiene. Me gusta el western y trataré de verla pero los spaguettis me agradan con la salsa de tomate justa

Un abrazo

Javier Simpson dijo...

Ahí influye el gusto, está claro. A mí por ejemplo no todo lo que tiene mucha sangre, gore incluso, me disgusta, aunque no sea una tendencia de mi predilección. En Tarantino esa exageración no me produce rechazo por lo general y, aún siendo efectista en muchas ocasiones, me suele resultar divertida y no desentona del resto (si bien es cierto que a veces da como grima).
Un saludo, FATHER. Gracias por la visita.

C. Noodles dijo...

Ahora que la he visto puedo opinar. Me gusta tu observación sobre el montaje. Este apartado es el gran olvidado de todos y en una película es fundamental.
Es uno de los premios gordos que no valoramos como tal. Un gran montador puede salvar una mediocre película.

En esta ocasion Tarantino, por circunstancias del fallecimiento de su anterior colaborador, ha cambiado de nombre en el montaje. Y es cierto que se nota en algunos momentos.
Respecto a la duración de la película no estoy de acuerdo en que sea larga, más bien veo que el nexo de unión entre los dos tiroteos finales no está bien realizado. De ahí que parezca que alarga el final.
Pero a lo que vamos, es tan bueno y tan fabuloso todo lo que nos ha ofrecido que estos detalles los paso por alto.
He disfrutado mucho con este western tan gamberro, que ha hecho que recupere la ilusión por ese tido de cine que ya no se hace.
Sobresaliente película de Tarantino, que al que no le guste lo anterior, Django no va a ser de su agrado.
Buen comentario Javier.

Un abrazo.

Javier Simpson dijo...

Hola, Noodles. Hay momentos en la que se me hace larga, en la que no despierta tanto interés; en otros se agranda y te entusiasma, pero esa sensación la experimenté en el cine. Ahora lo que me queda es más positivo que negativo. Estoy contigo en eso que dices de que los pocos fallos que pueda tener se compensan con lo bueno. El montaje pudo ayudar mucho a hacerla más redonda. Para mí no es un gran montaje y eso hace que el resultado final pierda. De todas formas es una peli a la que le pondría un 7.75 perfectamente (y me ha costado puntuarla. No soy de hacer eso porque tal vez dentro de 2 años le ponga un 8.5, o si la volviera a ver le pondría menos nota. Creo que es una peli que depende mucho del momento que vivas personal. No es una peli a la que puntuarías con nota parecida a lo largo del tiempo. Parece raro, ¿no? Pero Tarantino te puede gustar más o menos dependiendo de tu momento vital, creo. Si estás con ganas de diversión y alegre te puede hacer gracia y gustar todo lo que ves, si estás en un momento trascendente de tu vida, o duro, o sentimental, no sé, tal vez digas: ¿Qué coño es esto?))
Un saludo, Noodles. Gracias por comentar.

Antonio de Castro dijo...

Lo que dices de la última película de Tarantino se podría aplicar también a la anterior, aunque aquélla fuera bélica. A mí Tarantino me cansó ya en “Kill Bill”: “Death proof” no conseguí verla entera, y “Unglorious bastards” la fui a ver al cine sin todavía hoy saber muy bien por qué, pero me quedé dormido y me desperté a tiempo para la última (y nefasta) media hora. Yo creo que el fracaso de todas sus películas salvo las tres primeras (aunque en “Jackie Brown” ya patinaba un poco) es no sólo que en el fondo no sean más que cine sobre cine, sino sobre todo que los géneros a los que pretende imitar/parodiar/homenajear tampoco dieron mucho de sí en su día. La pena es que los críticos le rían la gracia, y sin embargo cuando se estrenaron algunas buenas películas pertenecientes a esos géneros éstas fueron ignoradas o consideradas obras de decadencia (pienso en “Doce del patíbulo”, que no es la obra maestra de Robert Aldrich pero no está mal, o en las películas de artes marciales de King Hu, mucho mejores que “Kill Bill” aunque, claro, sin su perfección técnica).
Por lo demás, la crítica que has escrito me parece magnífica, incluida la aclaración sobre el tiempo y el ritmo en el cine en general y en la película de Tarantino en particular. Pienso que, al final, lo que tiene de bueno un cine posmoderno como el que hace Quentin Tarantino es la posibilidad de leer reflexiones tan interesantes como las que has escrito.
Un saludo.

@ngel dijo...

Muy buena critica Javier, yo he hecho hoy la mía. Estoy de acuerdo contigo en que se pasa a veces con los diálogos en su duración, pero al fin y al cabo me pareció una vuelta de rizo de su cine y con otro género que no había explotado, el western. Tarantino ya es un clásico en su manera de hacer cine, saludos!

Javier Simpson dijo...

Antonio
Son películas hechas con el mismo molde prácticamente, sólo cambian los ambientes, los contextos (Malditos bastardos).
Los géneros en los que se fija Tarantino tuvieron su público (y por supuesto aún los tiene) y eran en alguna medida novedosos, como el spaghetti, pero hubo gente, y todavía hay gente, que los considera menores, como la serie b (no soy de esa opinión porque ahí también hay pelis muy destacables), el spaghetti, etc. Tarantino los homenajeó y les dio un sello personal por tanta y acertada mezcla; nunca perdió ocasión de meter todo tipo de rasgos distintivos de tales géneros en cuanto a estilo –uso técnico del lenguaje cinematográfico - … sin ir más lejos en Django ese zoom característico de esos spaguettis de los 60-70, por ejemplo.
Pelis como 12 del patíbulo podían beber en cierto modo de ese cine también en cuanto a su desenfado, el modo divertido de contarnos las historias, la nula seriedad, que para estas pelis era algo bueno, pero también creo que había más clasicismo y más industria de Hollywood metida en la producción. Eso se notaba en el resultado final, un resultado que nunca rascaba lo más mínimo, tal vez por esa cultura clásica que en cine tenemos mucha gente; tampoco digo que sea mejor o peor que una cultura cinematográfica que vaya más por el lado de la serie b, el fantástico, el terror, lo alternativo…
Gracias por todo, Antonio, y un saludo :-D
@angel
Desde luego que sí es una vuelta de rizo, muy del gusto de Tarantino. Atrevimiento no le falta, y desenvoltura tampoco. Eso también no deja de ser bueno y se nota en el resultado. Me pasaré a leerte, @ngel. Un abrazo.

manipulador de alimentos dijo...

Una decepción 'Django', no me esperaba un clásico pero sí una película más divertida. Apenas aparecen esos diálogos crujientes marca de la casa, y como siempre, qué pena que sus pelis estén tan vacías. ¿Cuándo encontrará messieur Tarantino algo para lo que tan bien sabe hacer: contar? Un saludo!

Javier Simpson dijo...

Hola, manipulador, estoy en parte de acuerdo contigo. Es un cine vacío, más que vacío, simplón, en el fondo, pero con un envoltorio de lo más atractivo, unas formas de presentarnos los personajes y desenvolver la historia de lo más sugerente y personal, bien es cierto que copiando a diestro y siniestro… Tarantino es un maestro de la copia, una copia a la que da trascendencia personal y estilo, modernidad heredada del arte pulp-pop y la serie b.
Un abrazo, manipulador. Gracias por tu comentario.

Ariadna dijo...

Hola Javier! A mí me encantó Django desencadenado, tiene el sello inconfundible de Tarantino: escenas de diálogos interminables, pero que te mantienen todo el tiempo en tensión esperando que pase algo (a veces pasa y a veces no, y nunca sabes cuál de los dos rumbos va a tomar la escena), otras secuencias de humor que no vienen a cuento, pero son divertidas de todas formas, y otras escenas de violencia desmedida, que llega a resultar casi insoportable, por lo menos para mí; en mi opinión, Tarantino a veces se recrea demasiado en el gore, tanto visto como sugerido, pero esto forma parte de su personal estilo. Se le podrán criticar muchas cosas, pero no que no sea original, aunque copie y homenajee, pero hasta eso lo hace de una forma única, creo yo. Grandioso Christoph Waltz, su personaje realmente me enamoró. Un abrazo!

Javier Simpson dijo...

Estoy prácticamente contigo en todo lo que dices, Ariadna, pero de una manera no tan entusiasta.
Un abrazo...y déjate ver más, mujer...Chaito.

carnet manipulador de alimentos dijo...

Una decepción 'Django', no me esperaba un clásico pero sí una película más divertida. Apenas aparecen esos diálogos crujientes marca de la casa, y como siempre, qué pena que sus pelis estén tan vacías. ¿Cuándo encontrará messieur Tarantino algo para lo que tan bien sabe hacer: contar? Un saludo!

Javier Simpson dijo...

Bueno, manipulador, a mí me pareció divertida. Lo que comentas de vacía te doy la razón. Lo que ocurre es que tampoco hay ningún propósito en Tarantino para que tenga la más mínima carga de profundidad su peli.
Un saludo y gracias