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miércoles, 28 de marzo de 2012

Roma y los cristianos

Tres carteles de Demetrius y los gladiadores

Las películas sobre Roma y su imperio describen habitualmente el hecho épico, las conquistas y la fuerza arrolladora de sus legiones. La cultura romana era expansionista y su moral la del hombre fuerte e inmisericorde con el enemigo, aunque en principio éste no considerara a Roma como enemiga. La política también juega un papel importante en lo que tiene que ver con Roma, y el cine lo refleja. Son muchos emperadores romanos, senadores o nobles romanos de cualquier tipo los personajes relevantes en las historias que se nos cuentan. Su propio poder y el de Roma son determinantes en sus acciones.

Es cuando entra en juego algo tan diferente para la cultura romana como la religión cristiana cuando el imperio comienza a interesarse por el fenómeno.
Lo primero que hacen los romanos será informarse, como es natural, acerca del ideario cristiano. No les agradará por el simple hecho de esa fidelidad hacia la figura de un hombre llamado Jesucristo, una especie de Rey al que la gente sigue con la mayor de las admiraciones. El César entenderá eso como una competencia peligrosa a la que se deberá de atajar sin contemplaciones. Pero no sólo será eso. La moralidad cristiana para el romano es débil porque trata igual a todos los hombres y se apoya en la caridad y el perdón, algo que no puede caber en esa marcialidad y clasismo aristocrático marca de lo romano. 


Judá Ben Hur en galeras
O sea que el choque cultural está servido, algo que producirá muchos y dramáticos conflictos que llevarán a muchos cristianos al circo, para deleite de fieras hambrientas, o a ser crucificados sin miramientos cuando son perseguidos como animales y capturados. El romano verá al cristiano como alguien subversivo, peligroso, alguien que querrá ganar adeptos para su causa haciendo que su expansión pueda resultar rápida y dañina para el imperio.

Serán muchos los romanos seducidos por la nueva religión que se convertirán en nuevos e inesperados enemigos de Roma. Unos cuantos serán sacrificados para tranquilidad del César, otros muchos, y cada vez más, continuarán la misión encomendada de evangelización y ruptura con lo antiguo, una ruptura que el mismo estado romano asumirá como propia con el paso del tiempo haciendo del cristianismo la nueva religión de un nuevo y decadente imperio... 


Victor Mature interpreta a Demetrius
La primera película estrenada en CinemascopE fue La túnica sagrada, aunque no la primera rodada en este formato, galardón que ostenta la película de Marilyn Monroe Cómo casarse con un millonario.
Es la de Henry Koster un film de marcado componente cristiano. En ella, un noble romano llamado Marcellus Gallio, protagonizado por Richard Burton, tiene un conflicto con el futuro emperador de roma Calígula por la adquisición de un esclavo griego, Demetrio (lo protagoniza el férreo Victor Mature), en una subasta pública. Se aprecia que las diferencias entre Calígula con el patricio Marcellus vienen de antes; hay una rivalidad manifiesta.

Tiberio, el emperador actual, enviará en misión imperial a Marcellus a Galilea. Antes de partir a Oriente próximo, una mujer llamada Diana (Jean Simmons) declarará a Marcellus que lo ama desde que era casi una niña. Marcellus corresponde su amor y le dice que lo espere.

Ya en Galilea, acompañado de Demetrio, comienzan a saber (tanto Marcellus como Demetrio) de las andanzas de Jesús. Un buen día Demetrio lo verá pasar por la calle entre multitudes y quedará impresionado cuando sus miradas se cruzan. Parece que Jesús ha ejercido una especie de influjo que lo ha hecho cambiar.

Marcellus ejercerá de romano y verá a los cristianos no con odio sino con indiferencia, pero con muchas reservas. No entiende su religión ya que es muy distinta a su moral romana dominadora.
Hasta que descubrimos que será el mismo Marcellus el encargado de la crucifixión de Jesús. Pero no, no os creáis que él mismo es el que le atraviesa el costado con una lanza a Jesús cuando éste está agonizando en la cruz. Al parecer, y aunque en las sagradas escrituras el nombre del soldado romano no aparece, ese acontecimiento tan popular lo llevó a cabo un centurión llamado Longinos (Evangelio apócrifo de Nicodemo. “Hechos de Pilatos”).
Me gustó bastante el hecho de que durante el vía crucis no se pudiera ver nunca el rostro de Jesús. Su persona es siempre insinuada, y cuando se ve es sólo una parte de su figura, cuando cae con la cruz al suelo. Este hecho hará que Jesucristo aparezca ante nuestros ojos como alguien aún más mitificado, agrandando su figura.

Será a partir de la crucifixión cuando la túnica comenzará a tener el protagonismo que se merece.
En un primer contacto con ella Marcellus parece perder la razón. Es en ese momento cuando Demetrio se escapa con la túnica y abandona a su amo.
El estado de Marcellus no será producto de un hechizo. Veo a su propia conciencia metida en su tormento interior, castigando su acción en contra del Mesías.

Dos carteles de La túnica sagrada

Traumatizado, Marcellus volverá a Roma. Allí se encontrará con su emperador Tiberio y con su novia. Ésta tratará de ayudarlo, pero sin muchos resultados. No podrá esperar mucho más tiempo, por lo que decidirá volver a Judea para encontrar a Demetrio y buscar respuestas que lo puedan aliviar de su tormento…
Una vez vuelto empezará a saber qué significa el cristianismo. Habrá en él una lucha interior tempestuosa llena de amargura.
Cuando da con Demetrio su primera intención será castigarlo con severidad por su huida; pero es entonces cuando tiene su segundo contacto con la túnica que lo cambiará definitivamente hacia el lado de la fuerza (como dirían en la saga de Star Wars. Antes Marcellus permanecía en el lado oscuro, el que representaba el hecho romano). Con que su conversión se consumirá definitivamente. Los cristianos ganan un adepto y Roma un enemigo que los ha traicionado.

Marcellus se unirá al grupo de cristianos que acabarán en Roma para propagar su religión, acompañado de Demetrio. Pero ahora Roma la gobierna su enemigo Calígula, con lo que el peligro será más palpable.
En Roma su novia Diana creerá en principio que el cristianismo no tiene cabida en un mundo como en el que viven. Trata de convencerlo para que abandone a los suyos y se salve él. Pero habrá en ella otro cambio, parecido al que tuvo Marcellus antes, aunque menos traumático, que llevará a la mujer a afiliarse incondicionalmente a las filas cristianas. La luz del cristianismo parece muy poderosa y convincente y nadie que entre en contacto con ella puede ignorarla, parece decir el mensaje de la película.

Terminando con La túnica sagrada decir que es una película de romanos con su espectacularidad (en CinemascopE en las salas debe brillar mucho más) y colorido, muy vistosa y muy agradable de ver.


Rita Hayworth es Salomé

Tras abandonar en manos de Calígula a Marcellus y Diana, Demetrius será el encargado de llevar a Pedro la túnica de Jesucristo ya que el emperador quiere apoderarse de ella convencido de sus poderes.
En Demetrius y los gladiadores se continuará la historia de La túnica sagrada desde el personaje del ahora convertido en gladiador Demetrius para el deleite del pueblo romano, sediento de sangre y espectáculo.


Nerón (Peter Ustinov) en la película Quo Vadis
En principio Demetrius se niega a luchar a causa de sus creencias religiosas. Mesalina (Susan Hayworth), la esposa de Claudio, y hermana del emperador Calígula, pondrá sus ojos en el griego cuando éste da con sus huesos en una escuela de gladiadores. La mujer se sentirá atraída por él y tratará de que sea su amante, pero se encontrará siempre con las resistencias de Demetrius no sólo por su fe cristiana sino porque le guarda fidelidad y siente un amor puro por su novia Lucía (Debra Piaget).
Pero todo cambiará para Demetrius cuando Lucía parece quedarse sin vida cuando un gladiador la fuerza y ésta cae traumatizada en una especie de crisis autista aguda y sin aparente vuelta atrás. Es entonces cuando Demetrius cae en la más absoluta desesperación y reniega de su fe al creer que su Dios no pudo hacer nada por salvar a su novia. A partir de ese momento el griego se meterá de lleno a gladiador para ser una pieza más en el mecanismo romano, renegando de esa manera de su cristianismo. Y no sólo eso, aceptará como amante a Mesalina… y hasta ahí puedo leer, o en este caso contar… ¿Qué pasará con Demetrius? No os lo cuento, mejor ver si queréis esta película que merece mucho más la pena de lo que su título puede dar a entender (no, no es un peplum italiano de protagonista forzudo de esos que a veces chirrían un tanto. Ésta es una buena película histórica y con su clasicismo, no tan buena como La túnica sagrada, pero destacable y muy entretenida)


Cartel de la película de William Wyler Ben Hur

En Salomé, el film de 1953 realizado por William Dieterle y protagonizado por Rita Hayworth y Stewart Granger (Scaramouche), es la propia protagonista la que dice y siente, después de haber sido abandonada por su novio romano y desterrada a su tierra en Galilea (ella que es una extranjera, la hijastra del rey de Judea Herodes), que los corazones de los romanos están todos cortados por el mismo patrón. En su pensamiento emocional hay una distinción, no entre lo romano y lo cristiano (eso vendrá más tarde, cuando los protagonistas se encuentren en Judea), sino entre lo romano y lo bárbaro, entre el conquistador y el conquistado. La supeditación de este último al primero es total; el conquistado se cosificará, sobre todo aquellos que serán a partir del triunfo romano esclavos del imperio.


Judá Ben Hur (Charlton Heston) y Messala (Stephen Boyd)

Pero el que podía ser otro romano más en mentalidad, disciplina y compromiso resulta no serlo tanto. Claudio (Stewart Granger) es el encargado de llevar a Salomé desde Roma hasta su país. En el traslado en barco se sucede alguna que otra situación en la que ambos demuestran una atracción mutua, pero Salomé no querrá volverse a enamorar de un romano, y menos de un militar.
Y aquí viene lo interesante. Claudio, que ya lleva tiempo en la región, será seguidor de Juan El Bautista, precursor de Jesucristo y anunciador de la próxima llegada del Mesías. El Bautista predicará lo mismo que hará Jesús: la paz, la fe en Dios, la justicia y el perdón, algo radicalmente opuesto a la filosofía romana.

Poncio Pilato, el nuevo gobernador, y que mantiene una buena relación con Claudio, no entiende por qué dejan hablar a predicadores en la calle en contra de la casa de Herodes. Se refiere a Juan El Bautista. Para el gobernador lo que hace el predicador es sedicioso y va en contra de Roma. Juan no sólo hablará mal de Herodes, lo hará también de su esposa, la madre de Salomé, Herodías.


Richard Burton y Jean Simmons en La túnica sagrada
Cuando Claudio le da a entender a Pilatos sus ideas acerca de la nueva religión, el gobernador no lo entenderá y lo criticará. En ese momento no hará nada en su contra por la vieja amistad que los une. Con Salomé habrá otro conflicto ya que al amor que siente por ella se une el hecho de que la mujer debe proteger a su madre del Bautista. Claudio tratará de hacer ver a Salomé que Juan es un gran hombre que habla de la verdad.
Lo curioso en este caso es que la que parecía ir en contra de lo romano (Salomé) ahora lo apoya por interés personal, por defender la honradez de su madre. Roma va contra El Bautista en apoyo de Herodes y por creer que es peligroso para el imperio; Salomé hará lo mismo por ser el predicador enemigo de su madre.

El cambio de lo romano a una moral más humanitaria, producida en este caso por la influencia de Juan El Bautista, se dará en la figura del comandante de las legiones romanas Claudio. Ese proceso no lo veremos en la película porque ya está consolidado cuando aparece el personaje protagonizado por Stewart Granger.

Salomé habla de los inicios de la nueva religión en la que abundan profetas como Juan El Bautista, que predica la llegada del Mesías. Jesús no es protagonista físico sino espiritual de la película, y sólo se le (tal vez debería poner Le) verá haciendo milagros entre la gente al final. El mensaje de Jesús es el mismo, pero engrandecido, que el que predica El Bautista entre sus seguidores, un mensaje cristiano de paz y concordia contrario al que postula Roma.


Rita Hayworth y Stewart Granger en Salomé

Roma somete y esclaviza a los conquistados, pero un hombre en Judea cambiará esa concepción de las relaciones entre los pueblos y los hombres. Jesús será visto por los romanos como un revolucionario.
Nos encontramos en el año 64 DC en época de Nerón. Marco Vinicio, personaje que interpreta Robert Taylor, es ante todo un romano, se siente un romano y vive como tal. Es marcial, conquistador, cruel con sus enemigos, pero también hedonista, y se siente orgulloso de ello. A su vuelta de Britania se relacionará en Roma con su tío Petronio y con el emperador, el excéntrico y desequilibrado Nerón, azote de los cristianos.
La imagen que ofrece Nerón, a parte de la de su locura, es la de un ser débil, atormentado, caprichoso e influido por un adulador e interesado (autoconservación seguramente) Petronio, que con su inteligencia parece manipularlo a su antojo.

El primer contacto de Vinicio con lo cristiano se produce cuando un esclavo llamado Ursus, enorme y fuerte, le dice con toda la naturalidad que matar es pecado al proponerle el romano luchar como gladiador por las evidencias de sus atributos físicos. Vinicio, ante su respuesta, se ríe creyendo poco menos que es una broma la del gigante.
Vinicio entrará más en el mundo de los cristianos, para él desconocido, al conocer a Ligia, la hermosa hija de un rey extranjero cuya patria ha sido conquistada por Roma y que ahora vive en la casa de un antiguo general romano. En aquel lugar todos profesan la religión cristiana y las palabras que dicen le parecen muy extrañas al militar romano interpretado por Robert Taylor.

Comenzarán a producirse los primeros conflictos entre Vinicio y Ligia a pesar de sentir algo el uno por el otro. La religión de ella hará que dude ante la firmeza del militar en no cambiar. En una escena en la que Vinicio le hace elegir entre él y su Dios, ella elegirá el cristianismo, aunque amargamente.

El choque cultural que tiene que ver con lo religioso se ve claro: unos, los cristianos, clandestinos, perseguidos y temidos por ser un peligro para el estado empezarán a expandirse entre el mismo pueblo romano, y otros, los romanos paganos, que verán al cristiano como enemigo y al que poco menos que querrán cazar como a animales.
A Vinicio le suena demasiado nuevo y extraño el discurso cristiano. Para él halan de una forma enigmática, ingenua; no los entiende y le cuesta aceptar. Ese conocimiento empezará a producirse cuando acude a una de las reuniones de los cristianos a las afueras de la ciudad, allí se “adoctrinará” y cambiará sutilmente su visión de lo cristiano, aunque se resista obstinadamente por orgullo romano, por algo que siempre tuvo que ver con él por cultura…


Marco Vinicio (Robert Taylor) y Ligia (Deborah Kerr) en Quo Vadis

En Marco Vinicio no llegará a producirse esa transformación radical que se producirá en el personaje interpretado por Richard Burton en La túnica sagrada sino un desengaño con lo romano que representa Nerón, un loco. Hay en él una extrañeza que hará que le cueste creer. Lo intentará de todos modos por querer a Ligia. De todas formas cuando se encuentran encarcelados, y decide casarse con ella, le dirá a su ahora esposa que sus doctrinas tienen que ser buenas por el valor que infunden a sus seguidores en momentos tan trágicos (estaban en el coliseo y los leones estaban preparadas para actuar). ¿Podía ser esa declaración una aceptación tímida de su cambio, un cambio producido por el amor?
                                                            
En la era de Augusto Judea lleva un siglo conquistada por Roma. Un niño nacerá entonces en Belén...

Las ideas de los profetas cambian al pueblo y éste se vuelve con más determinación contra Roma. Messala es amigo de Judá Ben Hur desde que eran niños y jugaban en el patio de la casa familiar de éste, una familia aristócrata judía.
Cuando el romano vuelve tras largo tiempo es informado de que las cosas no son como antes; las revueltas del pueblo contra el imperio están a la orden del día. Como favor a su amigo Messala le pide a Ben Hur que lo ayude y hable a su pueblo para que abandone su actitud antiromana. Cuando Ben Hur le cuenta los resultados de sus contactos con la gente del pueblo que tiene algo que decir y Messala le pide los nombres de los que él considera subversivos, Ben Hur se negará al considerar el hecho una traición contra su pueblo. Es a partir de ahí, y de las críticas de Ben Hur hacia los romanos por su cruel sometimiento y por anular la libertad de los pueblos conquistados bajo su yugo, cuando los caminos de Messala y del judío se separan, rompiéndose la amistad que los unía.

En este drama histórico, con algo de aventura y una gotas de amor romántico, un péplum trágico en toda regla, existe un conflicto del que ya había hablado anteriormente en el film Salomé, pero con connotaciones diferentes, entre los conquistadores romanos y los conquistados, en este caso los que habitan la región de Judea, con un trasfondo cristiano del que tenemos conocimiento por las ideas que expresan algunos de los personajes o las anécdotas emotivas, como cuando Jesús le da de beber agua a Ben Hur cuando éste es trasladado a galeras.


Carrera de cuádrigas en la película Ben Hur

Se apreciará en Ben Hur la tiranía de los romanos con los que no siguen su causa, lo despiadados e inhumanos que son con sus enemigos o esa preocupación que tiene el imperio por los ideólogos religiosos, profetas que hablan un lenguaje y con un sentido muy distinto al romano, entre los que se incluye el hijo de un carpintero del que se dice hace milagros y a quien siguen con una devoción mayor que la que cualquier romano podría sentir por cualquiera de sus dioses favoritos.

La venganza que persigue Ben Hur por la herida profunda que le ha producido Messala irá en contra del ideario cristiano. Esther, la mujer a la que ama, cuando sabe de sus propósitos trata de convencerlo para que abandone la empresa. Ella está convencida de que es mejor amar que odiar y que el perdón es mejor que la ira de la venganza. ¿Habría oído Esther hablar a Jesús o a alguno de sus seguidores y su mensaje habría podido anidar en su corazón, como quiere que prenda en el corazón de Ben Hur o sólo lo hace para salvaguardarlo del cruel Messala y que no le vuelva a suceder lo mismo?

Final feliz por el milagro que obra Jesús en las vidas de Judá Ben Hur y su familia. Judá aliviará su ira y encontrará la paz a través del perdón, influenciado por la figura de Jesucristo. Messala no cambiará, manteniendo hasta el final una mentalidad romana que lo transformó en un hombre cruel, perversamente práctico y tirano , hasta que encuentra la muerte en la arena del circo; pero antes le comunica a Judá el paradero de su madre y su hermana.

33 Ya han hecho su aportación. Sigue comentando si quieres:

Javier Ramírez. dijo...

No tengo palabras. Genial Entrada aunque un poco larga, viendo lo larga que era he dicho: ¿Quo Vadis Javi? Jeee. Por cierto la musica acompaña, He estado apunto de dejar la lectura a medias. Pero no queria hacer un feo. Una Entrada por cierto muy bien currada. se nota que te gusta.


Un abrazo Maestro.

Manderly dijo...

Entrada muy detallada y larga como largas son las películas de las que hablas.
Un tema, el cristianismo, utilizado hasta la saciedad en 'las de romanos' que eran los amos del mundo y veían su poder en peligro.
A pesar de que las hay, y muchas, no me canso de verlas.
Saludos.

Isabel dijo...

Javiño, una estupenda introducción para la semana santa, mira tu por donde ;)
Me gustan todas las películas, un buen repaso Javi.
Besos.

PEPE CAHIERS dijo...

Magnífica entrada. Yo siempre me quedo con Ben-Hur y ese Jesucrito que aparece siempre de espaldas a la cámara pero que transmite grandeza. Grande también Wyler.

miquel zueras dijo...

¿Te gustan las películas de gladiadores? ¡Ja, ja, parezco el comandante Cambio de "Aterriza como puedas"! De ese subgénero mi preferida es "Espartaco" pero "Demetrius no está nada mal y con Mature, el actor que mejor llevaba las túnicas. Saludos. Borgo.

Roy Bean dijo...

Entradón doble. No es un género que me guste mucho, la verdad, nunca he sentido un verdadero afecto por Ben Hur, o la túnica sagrada. Si acaso salvaría Sinué el Egipcio y Rey de Reyes de H. King.
Lo que sí es típìco es programarlas ahora en fin de semana. En el fondo seguimos siendo de caliz y ostia


Saludos y enhorabuena por el entradón

Roy

David Amorós dijo...

Vaya JAvi, solo le encuentrouna pega a tu post... y es que te has adelantado unos días!! Ja,ja. Era ideal para Semana Santa, ¿no? Muy bueno y documentado. Como dice Roy no es de mis géneros favoritos. He visto Ben-Hur, claro, pero no recuerdo haber visto ninguna de las otras, aunque a veces estas películas las ves de pequeño y luego no sabes distinguirlas. En fin, muchas felicidades por tan currada entrada. Un abrazo.

daniel dijo...

Hombre Javi, me he leido tu entrada de un solo bocado xD Es que este tema realmente me apasiona. Y aunque de las peliculas que mencionas solo vi Salomé, Ben Hur y Quo-Vadis (me dejaste con muchisima intriga el descenlace de La tunica sagrada :P), puedo decir que has hecho un analisis interesante y exacto de las mismas. Muchas veces a algunos se les hace complicado ver o disfrutar de este tipo de peliculas, pero son en realidad notables porque hablan de un entorno historico que marcó una generacion y que conllevó al origen de lo que hoy en dia millones en el mundo profesan: el cristianismo. Me gusta sobre todo Ben-Hur que pese a ser tan larga saca provecho de una historia apasionante y tiene el merito de tener grandes escenas (la carrera de cuádrigas es grandiosa).
Gran post introductorio para la semana santa mi colega, y aunque a muchos le repele el tema, yo tambien hablare un poco en mi blog de esto jeje. Un abrazo :D

Javier Simpson dijo...

@ Ramírez
Sí, es larga. Además de la introducción, comento cinco pelis que tienen que ver con el tema. Debían abstenerse de leerla los que andan con prisa :-P o no han visto alguna de las pelis y no quieran saber nada, para no descubrir.
Gracias, Ramírez. Un saludo.

@ Manderly
Algunas sí son largas, sobre todo Ben Hur. No es que me apasione este tipo de pelis, pero las que comento me parecen bastante entretenidas. Me parecen buenas películas, sobre todo Ben Hur, y a pesar de engrandecer demasiado el drama. Son made in Hollywood y de una época en la que se hacían a patadas, pero tienen un clasicismo que a mí me convence, y están muy bien contadas.
Gracias por comentar y un saludo, Manderly.

@ Isa
Opinas como yo entonces. Lo de la semana santa lo he hecho adrede ;-P
Gracias, Isa. Un beso.

@ PEPE
Desde luego, PEPE. Esa circunstancia de estilo: el no mostrar la figura de Jesús, tan sólo de espaldas, o de lado, etc hace engrandecer su figura, como comentas. Ocurre igual en La túnica sagrada; se busca el mismo efecto y la sensación que produce es la misma.
Gracias por pasarte. Un saludo, PEPE.

@ miquel
Bueno, no todas :-Demetrius me sorprendió muy positivamente. Creí que sería un peplum a la italiana poco menos, por el título, pero resultó otra cosa: una peli clásica de romanos muy entretenida y con el drama muy bien reflejado, Para los que son cristianos practicantes supongo que les gustará más…Mature está muy bien. Ya van unas cuantas en las que me gusta sin ser un actor que, de siempre, me gustara. En Pasión de los fuertes está magnífico. Creo que empiezo a cambiar la idea que tenía sobre este duro actor.
Un saludo, miquel. Gracias por comentar.

@ Bean
Sinué el egipcio también está muy bien. Yo a ésta que añades pondría otra que, aunque no es exactamente de romanos, es histórica y parecida (aunque anterior cronológicamente): Tierra de faraones.
Un saludo, Bean. Gracias por tu comentario.

@ David
Sí, ideal para estas fechas, como le comenté a Isabel ;-)
La verdad es que son de esas pelis que casi todos hemos visto, algunos también las hemos disfrutado, cuando éramos peques. A mí me gustan las cinco que comento. Si tuviera que calificarlas diría: Ben Hur, un 8.25 / La túnica sagrada: 8 / Quo Vadis: 7.75 / Demetrius: 7.75 / Salomé: 6.50… vaya, he hecho como si fuese un niño! :-D
Gracias por comentar, David. Un saludo.

@ dani
Es cierto. Yo me quise centrar en esa relación destructiva, por parte de Roma, cuando el cristianismo hizo acto de aparición en un contexto histórico marcado por la dominación. Fue un choque cultural y un pulso por el dominio, aunque por parte de los cristianos de un modo pacífico y de aceptación. Estas pelis tienen otros aspectos positivos y que las hacen mejores: estar muy bien dirigidas, ser muy entretenidas, una agilidad y un equilibrio admirable y una tensión dramática nada afectada. Eso no sale de cualquier manera…

Un saludo, dani. Gracias por comentar.

A todos los comentaristas :-) Buena Semana Santa. Disfrutad lo que podáis, aunque no hagáis el Vía Crucis…

ricard dijo...

Yo no les veo ningún valor histórico a estas películas; en ese sentido, las considero muy falsas y superficiales. Sin embargo, reconozco que ejercen sobre mi una gran fascinación; creo que me retrotraen a mi más tierna infancia, cuando mi sexualidad no estaba muy definida y me identificaba con esos romanos tan cachas y bien parecidos, que eran muy duros pero acababan por revelar cierta bondad. Y, bueno, si no hay tensión homosexual en todos esos títulos, que venga Dios (¡mira, precisamente!) y lo vea.

Feliz Semana Santa, Javi, y un abrazo (sin mariconadas :)).

P.S.: No has insistido en el concurso, y eso que juegas con ventaja tras adivinar la película misteriosa...

Javier Simpson dijo...

Históricamente están llenas de falsedades, pero a mí eso no me importa. La historia y ciertos prejuicios y clichés sirven para el más ingenuo divertimento. De todas formas la sublimación del cristianismo y la "demonización" de los romanos hace que intuyamos cómo se conducía cada grupo, todo con una exageración que el género permite.

Pues no me creo que haya acertado la peli del concurso así al primer intento. Debe ser cosa de meigas :-D

Un saludo, ricard. Pásalo bien en Semana santa.

Sese dijo...

magnífico post, largo pero de calidad, vamos como Ben Hur, que con Espartaco quizás son las dos películas con las que me quedaría.

Y qué tiempos aquéllos los de Cecil B De Mile y las superproducciones, el saber que los decorados eran decorados y los figurantes eran miles de figurantes les daba una magia a las pelis que hoy se ha perdido con tanto ordenador

Ismael Cruceta dijo...

PArece que estas películas pegan con esta época de semana santa, verdad?? gracias por la entrada!

Javier Ramírez. dijo...

Pues a mi me a gustado la entrada que te voy a decir

Antonio de Castro dijo...

Un artículo realmente interesante, que además derriba los prejuicios que hay hacia ese tipo de películas.
Esta muy bien el análisis que haces de un cine que, en general, no tuvo nunca demasiada aceptación por parte de los críticos. No sabía que “Demetrius y los gladiadores” retomara la historia de “La túnica sagrada”. Todo lo que leí sobre esta última estaba relacionado con su condición de película que lanzó el sistema cinemascope, como si no tuviera más interés que ese, lo cual es claramente injusto porque es una buena película. No he visto “Demetrius y los gladiadores”, pero, curiosamente, parece que algunos críticos sienten cierto aprecio por ella, quizá en parte por haber sido dirigida por el westerniano Delmer Daves.
Tampoco he visto “Salomé” ni “Quo vadis”, pero tengo muchas ganas de verla, sobre todo la de Mervin LeRoy, ya que a veces echo de menos aquellos viejos espectáculos de la MGM.
En cuanto a “Ben-Hur”, la vi hace tiempo y tengo muy buen recuerdo de ella, como una película que combina con maestría el espectáculo, la aventura y lo religioso. Sin embargo, también hace tiempo leí que el crítico José María Latorre, uno de los mejores que escribían en la revista “Dirigido por…”, la calificaba de “engendro”, algo realmente excesivo (engendros serian las últimas películas de Imanol Uribe, por decir algún ejemplo que me viene ahora a la cabeza). Me parece mucho más certero Javier Coma, que en su “Diccionario del cine de aventuras” las menciona todas ellas y analiza la de LeRoy y la de Wyler. Estas dos marcan, además, dos etapas diferentes en el cine de gran espectáculo de la Metro, la primera rodada a comienzos de los años cincuenta con el habitual Robert Taylor, y la segunda ya a un paso de los sesenta y representativa de un tipo de cine algo más reflexivo (como lo sería también el “Espartaco” de Stanley Kubrick y Kirk Douglas).
(Por cierto, creo que el que atravesó con la lanza a Jesús en “La historia más grande jamás contada” fue el mismísimo John Wayne.)
Un saludo.

Antonio de Castro dijo...

(mis disculpas por el comentario tan largo...)

Ariadna dijo...

Hola Javi! De todas las pelis que comentas, la única que no he visto es Salomé, y es que este género bíblico-épico-histórico me encanta, y en Semana Santa siempre me apetece ver estas pelis. Mis preferidas son Espartaco, que me parece una obra maestra (ay, esos ojazos de Tony Curtis... perdón por el comentario frívolo), y Quo vadis, sobre todo por sus geniales villanos y secundarios. Me gusta la ingenuidad y espectacularidad de este tipo de cine, y adoro a Victor Mature, que no sería muy buen actor, pero estos papeles los bordaba, y además... jolín, que estaba muy cachas y muy bien (segundo comentario frívolo, sorry). Un abrazo y magnífica entrada!

Javier Simpson dijo...

Gracias Sese, Ismael, Ramírez, Antonio y Ariadna por vuestros comentarios.
Antonio, no te preocupes para nada de tus comentarios largos siempre que los pongas. Los agradezco siempre y me interesan.

Hasta la próxima

Roy Bean dijo...

Buena entrada Javier, esto es lo que llamo yo "películas de semana santa :-))). De todas formas el peplum, como me sucede con el Spaguetti no son géneros que me atraen demasiado.

Saludos
Roy

Javier Simpson dijo...

A mí me ocurrió lo mismo durante mucho tiempo. Dejé a un lado estas pelis creo que por prejuicio y por críticas muy negativas sobre ellas, como comenta Antonio 4 comentarios más arriba. Pero me llevé una grata impresión vueltas a ver. Son pelis con una espectacularidad manifiesta y con una fuerza importante; además: entretienen mucho. A mí me basta.

Un saludo, Bean. Gracias por comentar. Tengo que irme pasando por mis blogs habituales que ya los voy echando de menos.

Ciao.

Cristina dijo...

impresionante repaso Javi, me falñta alguna de las pelis que comentas por revisar, porque la tengo bastante olvidada pero será una oportunidad para hacerlo. Muy interesante el hilo conductor "cristiano" que utilizas.
un saludo amigo bloggero

Javier Simpson dijo...

Gracias, Cris. Me alegro que te haya gustado. Pretendía que el hilo conductor (término a mi modo de ver muy adecuado para la ocasión) resultara medianamente interesante y acertado en las ideas que quería exponer.

Un abrazo y gracias por comentar, Cristina.

Javier Ramírez. dijo...

No es un Fallo Javi realmente lo he eliminado me disculpo por que tal vez tenia que haber dedicado una entrada en el que explico los motivos y en vez de hacerlo de golpe a ver dado unos meses antes de eliminarlo. Reconozco que me a dado un poco el venazo de hecho ayer mismo publique una entrada sobre "Los Juegos del Hambre" Pero tenia que hacerse.

Javier Ramírez. dijo...

Claro que sí, puedo hare esa seccion ese es uno de los motivos por el que borre el otro blog enfocarme en el blog " Cine con Alma". ^-^

abril en paris dijo...

Esto está muy parado Javi..aunque tengo que decir que la entrada es muy completita. A mi es un género que me gusta, no todas claro pero le encuentro cierta épica.
¡Muchas gracias por tu visita al apartamento!..supongo que estamos todos muy liados..cada vez se hace más dificil compaginarlo todo.

Un bico Javi :-)

Javier Simpson dijo...

Javier
Pues creo que es muy buena idea, Javi. El diversificar siempre está bien. Ya sabes que te sigo leyendo… siempre. Un abrazo, amigo.

abril
Lo sé, mi muy estimada amiga. Uno a veces anda con mil cosas y no puede con todo, como tu mismo dices, y es que es cierto. Si no fuera porque os echo de menos (a algunos más que a otros :-P ) creo que dejaría aparcado el blog y lo tendría mucho más olvidado, pero no puedo. Esto de la blogosfera no sólo me parece interesante, me parece entrañable por la gente a la que vas conociendo. La verdad es que merece mucho la pena. Pero las puñeteras obligaciones y el tiempo son un hándicap bastante molesto que hacen que no puedas dedicarle más atención a lo que te gusta.

A ver si voy editando algo.

Un bico, abril, y gracias por comentar

Javier Simpson dijo...

Bueno, y algo voy cambiando, abril. La música, por ejemplo :-D :-P

Ciao

David dijo...

Pues nada Javi, Cris y yo te hemos concedido el premio Liebster como uno de nuestros blogs favoritos. Y por tu gran calidad como cinéfilo y como persona.
http://ciclos-decine.blogspot.com.es/2012/04/el-premioliebster.html

Un cordial saludo y por supuesto no te sientas obligado si no te apetece a seguir la cadena. Felicidades.

Javier Simpson dijo...

Para mí es un honor (aunque suene a antiguo) y un placer recibir el premio de vuestra parte. Ya sabéis que sois uno de mis blogs de referencia cinéfila. Sois los mejores ;-). Una pena que a veces por falta de tiempo no pueda comentar en algunas de vuestras entradas.

La cadena del premio la seguiré en unos días. Tendré que mirar bien a ver a quién elijo. Muchos otros blogs favoritos ya han sido premiados.

Un abrazo y gracias, amigo David. A ti Cris, con permiso de él, un par de besos.

Ciao

Emilio Luna dijo...

Donde puedo encontrar a una Salomé como representa Hayworth, madre mía que mujer!!Excelente compilación Javier.

Un abrazo.

Javier Simpson dijo...

Desde luego, Emilio. La peli no es de las mejores de las que hablo, pero entretiene. La relación entre Grangery Rita tiene momentos.

Un saludo. Gracias por pasarte. Te visitaré un día de estos a ver qué tal es tu blog. Seguro que macanudo ;-D

Emilio José Pazos dijo...

Muy buena entrada, me ha costado leerla, aunque me ha gustado, me evoca la semana santa de cine, aquellas tardes en la tele. Muy buena recopilación. Un saludo.

Javier Simpson dijo...

Me gusta lo que comentas acerca de la entrada de El Nota y tu reflexión así a rápida pluma sobre El show de Truman, Emilio.
Con respecto a esta entrada sobre el cristianismo en el mundo romano decirte que esa era mi idea, hacerla en Semana Santa, como así fue, y hablar de esas pelis que muchos de nosotros hemos vistos décadas pasadas y con las que disfrutamos (la mayoría, pienso).
Entrada bastante larga. Espero que te costara leerla porque anduvieras con pocas ganas, o por la longitud, y no por lo coñazo de lo tratado :-P

Un abrazo, Emilio. Gracias por comentar.