" cinódromo: junio 2012

domingo, 24 de junio de 2012

Scanners/ David Cronenberg/ Canadá 1981




Los protagonistas de esta película de David Cronenberg son los exploradores y una droga denominada ephemerol. Los exploradores tienen un gran poder telepático y son una amenaza no sólo para una organización que los persigue, y trata de combatirlos, sino para toda la humanidad.
Hay un líder muy poderoso y temible, Revok, protagonizado con una gran fuerza por el conocido actor Michael Ironside, y una organización en la que trabaja un doctor que querrá deshacerse de tan oscuro personaje, Paul Ruth. Para ello contará con la ayuda de otro explorador que desconocía sus poderes y que vagaba por la vida en una especie de abrumadora ensoñación, perdido y sin aparente remedio, Cameron Vale. Su poder psíquico podría resultar muy beneficioso para la misión de detener a Revok.




El personaje de Revok es maléfico y siniestro. Él es el iniciador de esa especie de raza, como si de los mutantes de los X man se tratara, llamada exploradores. Organizará una red en la que irá captando a todos y cada uno de estos telépatas para destruir la misma sociedad que los ha creado. Conoce la existencia de Vale, pero la organización que persigue a Revok se le ha adelantado en su intención de conseguir un adepto para la causa.


El ephemerol ayudará a los exploradores a suavizar los síntomas psíquicos que tienen. Estos síntomas son resultado de sus poderes, pero también perjudiciales si no se controlan; la droga consigue deshacer parte de los trastornos que ocasionan las facultades de los telépatas. Pero no sólo será un antídoto, el ephemerol será también causa de la existencia de los exploradores, de ahí ese protagonismo que adquiere en la película y que forma parte de su muy bien construida trama.

Esta excelente película es puro Cronenberg, con su fantasía alucinada, mórbida e inquietante. Su misterio es envolvente, cautivador y la propuesta alucinante del director canadiense se termina convirtiendo en algo creíble, muy bien realizado, de aspecto serio y nada frívolo, estúpido o surrealista. Navega entre el fantástico, el cine negro (Revok actuará como un mafioso – bandas enfrentadas: no sólo la gente de la organización contra la de Revok sino estos contra otros exploradores enemigos de Revok, de los que forma parte una mujer, también exploradora, Kim Obrist, protagonizada por JenniferNeill, con la que después se encontrará Cameron Vale, el explorador que trabaja para la organización –) y el cine de espías, con misiones que acometer y gente tapada (Vale querrá contactar con Revok para infiltrarse en su organización, y alguien de la organización de la que forma parte Vale será cómplice y confidente de Revok).




En Scanners hay poder mental y metamorfosis. La telepatía actuará no sólo en otras personas, tanto física como psíquicamente, sino también en las máquinas en una especial simbiosis muy cronenbergiana, en programas informáticos que pueden ser modificados por las mentes de los exploradores. Un flipe súper entretenido y con un grado de fascinación que sólo gente del calibre de David Cronenberg puede llevar adelante sin que resulte un espectáculo mínimamente bochornoso.




martes, 19 de junio de 2012

Buscando un beso a medianoche/ Alex Holdridge/ Estados Unidos 2007



Un chico se encuentra muy solo; su vida es aburrida y sin demasiadas motivaciones. Vive con su mejor amigo y la novia oriental de éste en un apartamento de Los Ángeles. Siente tanto hastío y su sexualidad está tan alterada que hace cosas tan raras como masturbarse delante de la foto retocada (de un desnudo de otra mujer – con la cara de la chica oriental –) por ordenador de la novia del amigo, compañera de apartamento. El amigo y su novia son tan enrollados y lo quieren tanto, porque parece que lo conocen bien, que más que molestarse por el hecho se sienten halagados, uno y otro (el amigo, de hecho, lo pilla en pleno acto sexual delante del ordenador dale que te pego y, aunque en principio se extraña, se enorgullece de ello después)
El amigo de apartamento le recomienda usar Internet para intentar quedar con alguna chica y no sentirse tan solo en un día como el de fin de año. El suceso del ordenador con la imagen RETOCADA de su novia ha hecho que se preocupe por él. El chico se decidirá y comenzarán a llegar llamadas de teléfono para conocerlo. Los recuerdos que tiene de su ex novia lo hacen sentirse peor, pero la empresa recomendada por su amigo para intentar cambiar su situación sentimental hará que se ilusione una vez más.


Sale a una cita con una chica que quiere conocerlo y comprueba lo especial que es, tan especial que su cita con ella es como una entrevista de trabajo, en la que la mujer elegirá al mejor candidato, a la que no sólo acude el protagonista sino unos cuantos hombres más tan desesperados como él mismo. Pero él es el más joven, guapo y encantador, por lo que terminará convenciendo a la atractiva rubia con aspecto de camarera texana.

Es a partir de la decisión de la chica cuando comienzan a conocerse de una forma más íntima y personal, parecida a como lo hacía Ethan Hawke y Julie Delpy en la película Antes del amanecer, paseos por la ciudad incluidos. El tono, sin embargo, es más de comedia que el de la película de Richard Linklater, que resulta mucho más romántico, aunque haya momentos serios y con su trascendencia, muy acertadamente contados y de una manera equilibrada e ingeniosa, sobre todo cuando navegan entre lo cómico y lo serio del asunto.


 


La película es muy amena y simpática, con momentos muy divertidos que salen sobre todo por la peculiaridad de los personajes y un toque excéntrico expresado que los vuelve entrañables y con su vulnerabilidad. Pero no todo es ligero, en general lo es por el tono, pero hay temas importantes tratados, con bastante encanto, como el desengaño,  la amistad, la soledad o la familia (esas madres que se comportan no dando el mejor ejemplo o que aburren al más pintado) que salen a la luz con un aspecto agridulce que hace que el film se parezca en muchas ocasiones a la vida misma. En ese sentido se acercaría a películas del corte de Entre copas, esa maravillosa comedia dirigida por Alexander Payne.

martes, 5 de junio de 2012

Atticus Finch



Atticus Finch es abogado en una pequeña localidad del estado de Alabama, viudo y con dos hijos: Jean Louise Finch, a la que todos llaman Scout, y Jeremy Atticus Finch, al que se conoce por el sobrenombre de Jem.

El personaje de Atticus Finch se observa desde los ojos de un niño (sus hijos y el amigo que viene en verano desde fuera) como una figura ejemplar y en la que fijarse. Scout y Jem estarán orgullosos de tener un padre bueno y fuerte, un gran padre. La idealización moral de Atticus se agrandará aún más a los ojos de sus hijos. Para ellos el padre representa los mejores valores que hay en un hombre, pero no sólo morales sino de otro tipo que tiene que ver con la habilidad, o seguramente con la fortaleza física, aunque no se llegue a demostrar en la película este último rasgo (habilidad: escena del perro rabioso. Su padre, aunque no quiere dispararle – rasgo de modestia –, terminará haciéndolo ante la negativa de su acompañante quien teme errar el tiro. Atticus acertará el tiro a la primera ante la mirada perpleja de sus hijos y la criada negra que observan el suceso desde el porche de la casa. Después el acompañante les dirá a los hijos que su padre es el mejor tirador con rifle del condado)


Atticus es un hombre sensible que procura siempre ponerse en el lugar del otro y que demuestra una gran empatía por los semejantes. Es querido en general, independientemente de los prejuicios de mucha de la gente del lugar. “No comprenderás nunca a una persona hasta que consideres las cosas desde su punto de vista”, le dirá Atticus a su hija Scout.
La amabilidad del abogado es manifiesta y su tacto para demostrarla es en ocasiones de una simpatía que resulta enternecedora (escena con la vecina gruñona). Esa, llamémosle “hipocresía”, (aunque se podría decir mejor que actúa como un sensible comediante) es totalmente positiva y aceptable ya que se realiza para hacer sentir bien, o mejor, al otro.

En una escena en la que escucha hablar a sus hijos se aprecia la gran añoranza que Atticus siente por su fallecida esposa. En esos momentos duros piensa como podrá educar a sus hijos sin ella; un sentimiento de tristeza asomará en su semblante.

El protagonista de Matar a un ruiseñor es un hombre valiente, que demuestra su coraje en multitud de ocasiones, no sólo aceptando y luchando (poniendo toda su pasión e interés) en un caso impopular e injusto, en el que se aprecia el racismo que todavía existe en una gran parte del sur del país (representado en el pueblo en el que tienen lugar los acontecimientos) sino en otras circunstancias más explícitas y directas, como en la escena en la que un grupo de hombres del pueblo quiere llevarse al acusado del lugar donde está retenido para, seguramente, lincharlo. Su actitud valiente se ve ayudada en este caso por la bondad e inocencia de su hija Scout cuando le habla a uno de los hombres que forman parte del grupo al que había ayudado su padre anteriormente.
Su entereza también se deja notar más que de sobra en las escenas en las que el padre de la presumible mujer violada actúa con bravuconería, según el propio abogado (para no darle una alarmante importancia al hecho, aunque sepa que el hombre puede ser peligroso) y le habla a Atticus con violencia y dejando caer un tono amenazante. El abogado no demostrará en este caso un ápice de debilidad, demostrando una gran firmeza.



Él es un gran padre, un hombre ejemplar que sabe como educar a sus hijos. Es inteligente, noble y transmite sus conocimientos de la mejor forma posible, por lo que es el candidato ideal para ser el mejor formador.
Sus buenas facultades como padre son similares a las que posee como hombre de leyes. Atticus es un gran abogado: inteligente, de firmes convicciones, justo, intuitivo, que lucha contra los prejuicios de una sociedad racista y violenta. Su tolerancia en un entorno hostil hará de él alguien más fuerte y comprensible.
La rebeldía de Atticus se representa en su hija Scout cuando se pelea en el colegio por todo lo malo que le dicen acerca del padre. Scout se pelea contra la intolerancia y el fanatismo racial. Su padre hubiera actuado igual que ella si se dejase llevar por el lado más emocional (violencia contra la injusticia), el que utilizan los niños cuando tienen que resolver un conflicto importante; pero su padre sabe que la violencia no está bien porque eso es usar las mismas armas que el que te ve como oponente y porque la violencia atrae más violencia. Otro mensaje educador que dar a sus hijos.



Atticus representa la lucha contra los prejuicios, el coraje hacia las causas justas en medios hostiles, la tolerancia necesaria para que haya justicia en general, y racial en particular. La dignidad humana y el respeto por el otro formarán parte de su esencia como persona, alguien que ama la civilización, la paz y la vida con respeto hacia los demás y en buena convivencia.
El personaje que interpreta Gregory Peck es un personaje claro, de fácil análisis y una gran pureza (idealidad) porque le faltan contrastes, o ambigüedades marcadas, que puedan hacerlo más humano o más confuso… pero no es que Atticus no sea humano, como supongo que todos sabréis; lo es, pero desde esa idealización del personaje tantas veces mencionada. Antes me refería a humano con sus miserias y sus virtudes.


La escena de Atticus Finch:





Próximo personaje de película: Clarice Starling