" cinódromo: marzo 2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

Roma y los cristianos

Tres carteles de Demetrius y los gladiadores

Las películas sobre Roma y su imperio describen habitualmente el hecho épico, las conquistas y la fuerza arrolladora de sus legiones. La cultura romana era expansionista y su moral la del hombre fuerte e inmisericorde con el enemigo, aunque en principio éste no considerara a Roma como enemiga. La política también juega un papel importante en lo que tiene que ver con Roma, y el cine lo refleja. Son muchos emperadores romanos, senadores o nobles romanos de cualquier tipo los personajes relevantes en las historias que se nos cuentan. Su propio poder y el de Roma son determinantes en sus acciones.

Es cuando entra en juego algo tan diferente para la cultura romana como la religión cristiana cuando el imperio comienza a interesarse por el fenómeno.
Lo primero que hacen los romanos será informarse, como es natural, acerca del ideario cristiano. No les agradará por el simple hecho de esa fidelidad hacia la figura de un hombre llamado Jesucristo, una especie de Rey al que la gente sigue con la mayor de las admiraciones. El César entenderá eso como una competencia peligrosa a la que se deberá de atajar sin contemplaciones. Pero no sólo será eso. La moralidad cristiana para el romano es débil porque trata igual a todos los hombres y se apoya en la caridad y el perdón, algo que no puede caber en esa marcialidad y clasismo aristocrático marca de lo romano. 


Judá Ben Hur en galeras
O sea que el choque cultural está servido, algo que producirá muchos y dramáticos conflictos que llevarán a muchos cristianos al circo, para deleite de fieras hambrientas, o a ser crucificados sin miramientos cuando son perseguidos como animales y capturados. El romano verá al cristiano como alguien subversivo, peligroso, alguien que querrá ganar adeptos para su causa haciendo que su expansión pueda resultar rápida y dañina para el imperio.

Serán muchos los romanos seducidos por la nueva religión que se convertirán en nuevos e inesperados enemigos de Roma. Unos cuantos serán sacrificados para tranquilidad del César, otros muchos, y cada vez más, continuarán la misión encomendada de evangelización y ruptura con lo antiguo, una ruptura que el mismo estado romano asumirá como propia con el paso del tiempo haciendo del cristianismo la nueva religión de un nuevo y decadente imperio... 


Victor Mature interpreta a Demetrius
La primera película estrenada en CinemascopE fue La túnica sagrada, aunque no la primera rodada en este formato, galardón que ostenta la película de Marilyn Monroe Cómo casarse con un millonario.
Es la de Henry Koster un film de marcado componente cristiano. En ella, un noble romano llamado Marcellus Gallio, protagonizado por Richard Burton, tiene un conflicto con el futuro emperador de roma Calígula por la adquisición de un esclavo griego, Demetrio (lo protagoniza el férreo Victor Mature), en una subasta pública. Se aprecia que las diferencias entre Calígula con el patricio Marcellus vienen de antes; hay una rivalidad manifiesta.

Tiberio, el emperador actual, enviará en misión imperial a Marcellus a Galilea. Antes de partir a Oriente próximo, una mujer llamada Diana (Jean Simmons) declarará a Marcellus que lo ama desde que era casi una niña. Marcellus corresponde su amor y le dice que lo espere.

Ya en Galilea, acompañado de Demetrio, comienzan a saber (tanto Marcellus como Demetrio) de las andanzas de Jesús. Un buen día Demetrio lo verá pasar por la calle entre multitudes y quedará impresionado cuando sus miradas se cruzan. Parece que Jesús ha ejercido una especie de influjo que lo ha hecho cambiar.

Marcellus ejercerá de romano y verá a los cristianos no con odio sino con indiferencia, pero con muchas reservas. No entiende su religión ya que es muy distinta a su moral romana dominadora.
Hasta que descubrimos que será el mismo Marcellus el encargado de la crucifixión de Jesús. Pero no, no os creáis que él mismo es el que le atraviesa el costado con una lanza a Jesús cuando éste está agonizando en la cruz. Al parecer, y aunque en las sagradas escrituras el nombre del soldado romano no aparece, ese acontecimiento tan popular lo llevó a cabo un centurión llamado Longinos (Evangelio apócrifo de Nicodemo. “Hechos de Pilatos”).
Me gustó bastante el hecho de que durante el vía crucis no se pudiera ver nunca el rostro de Jesús. Su persona es siempre insinuada, y cuando se ve es sólo una parte de su figura, cuando cae con la cruz al suelo. Este hecho hará que Jesucristo aparezca ante nuestros ojos como alguien aún más mitificado, agrandando su figura.

Será a partir de la crucifixión cuando la túnica comenzará a tener el protagonismo que se merece.
En un primer contacto con ella Marcellus parece perder la razón. Es en ese momento cuando Demetrio se escapa con la túnica y abandona a su amo.
El estado de Marcellus no será producto de un hechizo. Veo a su propia conciencia metida en su tormento interior, castigando su acción en contra del Mesías.

Dos carteles de La túnica sagrada

Traumatizado, Marcellus volverá a Roma. Allí se encontrará con su emperador Tiberio y con su novia. Ésta tratará de ayudarlo, pero sin muchos resultados. No podrá esperar mucho más tiempo, por lo que decidirá volver a Judea para encontrar a Demetrio y buscar respuestas que lo puedan aliviar de su tormento…
Una vez vuelto empezará a saber qué significa el cristianismo. Habrá en él una lucha interior tempestuosa llena de amargura.
Cuando da con Demetrio su primera intención será castigarlo con severidad por su huida; pero es entonces cuando tiene su segundo contacto con la túnica que lo cambiará definitivamente hacia el lado de la fuerza (como dirían en la saga de Star Wars. Antes Marcellus permanecía en el lado oscuro, el que representaba el hecho romano). Con que su conversión se consumirá definitivamente. Los cristianos ganan un adepto y Roma un enemigo que los ha traicionado.

Marcellus se unirá al grupo de cristianos que acabarán en Roma para propagar su religión, acompañado de Demetrio. Pero ahora Roma la gobierna su enemigo Calígula, con lo que el peligro será más palpable.
En Roma su novia Diana creerá en principio que el cristianismo no tiene cabida en un mundo como en el que viven. Trata de convencerlo para que abandone a los suyos y se salve él. Pero habrá en ella otro cambio, parecido al que tuvo Marcellus antes, aunque menos traumático, que llevará a la mujer a afiliarse incondicionalmente a las filas cristianas. La luz del cristianismo parece muy poderosa y convincente y nadie que entre en contacto con ella puede ignorarla, parece decir el mensaje de la película.

Terminando con La túnica sagrada decir que es una película de romanos con su espectacularidad (en CinemascopE en las salas debe brillar mucho más) y colorido, muy vistosa y muy agradable de ver.


Rita Hayworth es Salomé

Tras abandonar en manos de Calígula a Marcellus y Diana, Demetrius será el encargado de llevar a Pedro la túnica de Jesucristo ya que el emperador quiere apoderarse de ella convencido de sus poderes.
En Demetrius y los gladiadores se continuará la historia de La túnica sagrada desde el personaje del ahora convertido en gladiador Demetrius para el deleite del pueblo romano, sediento de sangre y espectáculo.


Nerón (Peter Ustinov) en la película Quo Vadis
En principio Demetrius se niega a luchar a causa de sus creencias religiosas. Mesalina (Susan Hayworth), la esposa de Claudio, y hermana del emperador Calígula, pondrá sus ojos en el griego cuando éste da con sus huesos en una escuela de gladiadores. La mujer se sentirá atraída por él y tratará de que sea su amante, pero se encontrará siempre con las resistencias de Demetrius no sólo por su fe cristiana sino porque le guarda fidelidad y siente un amor puro por su novia Lucía (Debra Piaget).
Pero todo cambiará para Demetrius cuando Lucía parece quedarse sin vida cuando un gladiador la fuerza y ésta cae traumatizada en una especie de crisis autista aguda y sin aparente vuelta atrás. Es entonces cuando Demetrius cae en la más absoluta desesperación y reniega de su fe al creer que su Dios no pudo hacer nada por salvar a su novia. A partir de ese momento el griego se meterá de lleno a gladiador para ser una pieza más en el mecanismo romano, renegando de esa manera de su cristianismo. Y no sólo eso, aceptará como amante a Mesalina… y hasta ahí puedo leer, o en este caso contar… ¿Qué pasará con Demetrius? No os lo cuento, mejor ver si queréis esta película que merece mucho más la pena de lo que su título puede dar a entender (no, no es un peplum italiano de protagonista forzudo de esos que a veces chirrían un tanto. Ésta es una buena película histórica y con su clasicismo, no tan buena como La túnica sagrada, pero destacable y muy entretenida)


Cartel de la película de William Wyler Ben Hur

En Salomé, el film de 1953 realizado por William Dieterle y protagonizado por Rita Hayworth y Stewart Granger (Scaramouche), es la propia protagonista la que dice y siente, después de haber sido abandonada por su novio romano y desterrada a su tierra en Galilea (ella que es una extranjera, la hijastra del rey de Judea Herodes), que los corazones de los romanos están todos cortados por el mismo patrón. En su pensamiento emocional hay una distinción, no entre lo romano y lo cristiano (eso vendrá más tarde, cuando los protagonistas se encuentren en Judea), sino entre lo romano y lo bárbaro, entre el conquistador y el conquistado. La supeditación de este último al primero es total; el conquistado se cosificará, sobre todo aquellos que serán a partir del triunfo romano esclavos del imperio.


Judá Ben Hur (Charlton Heston) y Messala (Stephen Boyd)

Pero el que podía ser otro romano más en mentalidad, disciplina y compromiso resulta no serlo tanto. Claudio (Stewart Granger) es el encargado de llevar a Salomé desde Roma hasta su país. En el traslado en barco se sucede alguna que otra situación en la que ambos demuestran una atracción mutua, pero Salomé no querrá volverse a enamorar de un romano, y menos de un militar.
Y aquí viene lo interesante. Claudio, que ya lleva tiempo en la región, será seguidor de Juan El Bautista, precursor de Jesucristo y anunciador de la próxima llegada del Mesías. El Bautista predicará lo mismo que hará Jesús: la paz, la fe en Dios, la justicia y el perdón, algo radicalmente opuesto a la filosofía romana.

Poncio Pilato, el nuevo gobernador, y que mantiene una buena relación con Claudio, no entiende por qué dejan hablar a predicadores en la calle en contra de la casa de Herodes. Se refiere a Juan El Bautista. Para el gobernador lo que hace el predicador es sedicioso y va en contra de Roma. Juan no sólo hablará mal de Herodes, lo hará también de su esposa, la madre de Salomé, Herodías.


Richard Burton y Jean Simmons en La túnica sagrada
Cuando Claudio le da a entender a Pilatos sus ideas acerca de la nueva religión, el gobernador no lo entenderá y lo criticará. En ese momento no hará nada en su contra por la vieja amistad que los une. Con Salomé habrá otro conflicto ya que al amor que siente por ella se une el hecho de que la mujer debe proteger a su madre del Bautista. Claudio tratará de hacer ver a Salomé que Juan es un gran hombre que habla de la verdad.
Lo curioso en este caso es que la que parecía ir en contra de lo romano (Salomé) ahora lo apoya por interés personal, por defender la honradez de su madre. Roma va contra El Bautista en apoyo de Herodes y por creer que es peligroso para el imperio; Salomé hará lo mismo por ser el predicador enemigo de su madre.

El cambio de lo romano a una moral más humanitaria, producida en este caso por la influencia de Juan El Bautista, se dará en la figura del comandante de las legiones romanas Claudio. Ese proceso no lo veremos en la película porque ya está consolidado cuando aparece el personaje protagonizado por Stewart Granger.

Salomé habla de los inicios de la nueva religión en la que abundan profetas como Juan El Bautista, que predica la llegada del Mesías. Jesús no es protagonista físico sino espiritual de la película, y sólo se le (tal vez debería poner Le) verá haciendo milagros entre la gente al final. El mensaje de Jesús es el mismo, pero engrandecido, que el que predica El Bautista entre sus seguidores, un mensaje cristiano de paz y concordia contrario al que postula Roma.


Rita Hayworth y Stewart Granger en Salomé

Roma somete y esclaviza a los conquistados, pero un hombre en Judea cambiará esa concepción de las relaciones entre los pueblos y los hombres. Jesús será visto por los romanos como un revolucionario.
Nos encontramos en el año 64 DC en época de Nerón. Marco Vinicio, personaje que interpreta Robert Taylor, es ante todo un romano, se siente un romano y vive como tal. Es marcial, conquistador, cruel con sus enemigos, pero también hedonista, y se siente orgulloso de ello. A su vuelta de Britania se relacionará en Roma con su tío Petronio y con el emperador, el excéntrico y desequilibrado Nerón, azote de los cristianos.
La imagen que ofrece Nerón, a parte de la de su locura, es la de un ser débil, atormentado, caprichoso e influido por un adulador e interesado (autoconservación seguramente) Petronio, que con su inteligencia parece manipularlo a su antojo.

El primer contacto de Vinicio con lo cristiano se produce cuando un esclavo llamado Ursus, enorme y fuerte, le dice con toda la naturalidad que matar es pecado al proponerle el romano luchar como gladiador por las evidencias de sus atributos físicos. Vinicio, ante su respuesta, se ríe creyendo poco menos que es una broma la del gigante.
Vinicio entrará más en el mundo de los cristianos, para él desconocido, al conocer a Ligia, la hermosa hija de un rey extranjero cuya patria ha sido conquistada por Roma y que ahora vive en la casa de un antiguo general romano. En aquel lugar todos profesan la religión cristiana y las palabras que dicen le parecen muy extrañas al militar romano interpretado por Robert Taylor.

Comenzarán a producirse los primeros conflictos entre Vinicio y Ligia a pesar de sentir algo el uno por el otro. La religión de ella hará que dude ante la firmeza del militar en no cambiar. En una escena en la que Vinicio le hace elegir entre él y su Dios, ella elegirá el cristianismo, aunque amargamente.

El choque cultural que tiene que ver con lo religioso se ve claro: unos, los cristianos, clandestinos, perseguidos y temidos por ser un peligro para el estado empezarán a expandirse entre el mismo pueblo romano, y otros, los romanos paganos, que verán al cristiano como enemigo y al que poco menos que querrán cazar como a animales.
A Vinicio le suena demasiado nuevo y extraño el discurso cristiano. Para él halan de una forma enigmática, ingenua; no los entiende y le cuesta aceptar. Ese conocimiento empezará a producirse cuando acude a una de las reuniones de los cristianos a las afueras de la ciudad, allí se “adoctrinará” y cambiará sutilmente su visión de lo cristiano, aunque se resista obstinadamente por orgullo romano, por algo que siempre tuvo que ver con él por cultura…


Marco Vinicio (Robert Taylor) y Ligia (Deborah Kerr) en Quo Vadis

En Marco Vinicio no llegará a producirse esa transformación radical que se producirá en el personaje interpretado por Richard Burton en La túnica sagrada sino un desengaño con lo romano que representa Nerón, un loco. Hay en él una extrañeza que hará que le cueste creer. Lo intentará de todos modos por querer a Ligia. De todas formas cuando se encuentran encarcelados, y decide casarse con ella, le dirá a su ahora esposa que sus doctrinas tienen que ser buenas por el valor que infunden a sus seguidores en momentos tan trágicos (estaban en el coliseo y los leones estaban preparadas para actuar). ¿Podía ser esa declaración una aceptación tímida de su cambio, un cambio producido por el amor?
                                                            
En la era de Augusto Judea lleva un siglo conquistada por Roma. Un niño nacerá entonces en Belén...

Las ideas de los profetas cambian al pueblo y éste se vuelve con más determinación contra Roma. Messala es amigo de Judá Ben Hur desde que eran niños y jugaban en el patio de la casa familiar de éste, una familia aristócrata judía.
Cuando el romano vuelve tras largo tiempo es informado de que las cosas no son como antes; las revueltas del pueblo contra el imperio están a la orden del día. Como favor a su amigo Messala le pide a Ben Hur que lo ayude y hable a su pueblo para que abandone su actitud antiromana. Cuando Ben Hur le cuenta los resultados de sus contactos con la gente del pueblo que tiene algo que decir y Messala le pide los nombres de los que él considera subversivos, Ben Hur se negará al considerar el hecho una traición contra su pueblo. Es a partir de ahí, y de las críticas de Ben Hur hacia los romanos por su cruel sometimiento y por anular la libertad de los pueblos conquistados bajo su yugo, cuando los caminos de Messala y del judío se separan, rompiéndose la amistad que los unía.

En este drama histórico, con algo de aventura y una gotas de amor romántico, un péplum trágico en toda regla, existe un conflicto del que ya había hablado anteriormente en el film Salomé, pero con connotaciones diferentes, entre los conquistadores romanos y los conquistados, en este caso los que habitan la región de Judea, con un trasfondo cristiano del que tenemos conocimiento por las ideas que expresan algunos de los personajes o las anécdotas emotivas, como cuando Jesús le da de beber agua a Ben Hur cuando éste es trasladado a galeras.


Carrera de cuádrigas en la película Ben Hur

Se apreciará en Ben Hur la tiranía de los romanos con los que no siguen su causa, lo despiadados e inhumanos que son con sus enemigos o esa preocupación que tiene el imperio por los ideólogos religiosos, profetas que hablan un lenguaje y con un sentido muy distinto al romano, entre los que se incluye el hijo de un carpintero del que se dice hace milagros y a quien siguen con una devoción mayor que la que cualquier romano podría sentir por cualquiera de sus dioses favoritos.

La venganza que persigue Ben Hur por la herida profunda que le ha producido Messala irá en contra del ideario cristiano. Esther, la mujer a la que ama, cuando sabe de sus propósitos trata de convencerlo para que abandone la empresa. Ella está convencida de que es mejor amar que odiar y que el perdón es mejor que la ira de la venganza. ¿Habría oído Esther hablar a Jesús o a alguno de sus seguidores y su mensaje habría podido anidar en su corazón, como quiere que prenda en el corazón de Ben Hur o sólo lo hace para salvaguardarlo del cruel Messala y que no le vuelva a suceder lo mismo?

Final feliz por el milagro que obra Jesús en las vidas de Judá Ben Hur y su familia. Judá aliviará su ira y encontrará la paz a través del perdón, influenciado por la figura de Jesucristo. Messala no cambiará, manteniendo hasta el final una mentalidad romana que lo transformó en un hombre cruel, perversamente práctico y tirano , hasta que encuentra la muerte en la arena del circo; pero antes le comunica a Judá el paradero de su madre y su hermana.

sábado, 17 de marzo de 2012

El show de Truman/ Peter Weir/ Estados Unidos 1998


             El Gran Hermano más espectacular y auténtico que uno pueda hacer porque es  la vida de una persona en riguroso directo  desde que nace, y sin que sepa que todos lo están viendo.
             Un  mundo manipulado y sin complicaciones  hecho  por un creador tan mortal como el protagonista de la historia. Pero Truman comienza a dudar de su existencia, de la realidad monótona que le rodea, de la manipulación que lo inquieta, de su vida aburrida y sin grandes aspiraciones vitales.
            Una mujer lo alertará de que todo es mentira y de que es un juguete que sirve para el entretenimiento de mucha gente que lo observa.




            Esta peli plantea problemas de tipo filosófico tan interesantes como la realidad y la libertad. ¿Hay una realidad superior que nos manipula como marionetas? Los límites del gran manipulador  son puestos a conciencia para que Truman no se atreva a arriesgarse en una aventura que lo conduciría al otro lado, a lo desconocido; el puente tiene un significado especial como paso hacia algo nuevo, podría ser el conocimiento, y el agua (a la que Truman teme) puede llevarte a experimentar otras realidades que están más allá de lo que los sentidos pueden transmitirte. El miedo a lo desconocido debe ser vencido para afrontar lo nuevo. Carrey se lanzará a la aventura que lo podría hacer libre.




            El control sobre todo hace que Ed Harris se sienta superior, de ahí que acepte con amargura la rebelión de Jim Carrey y su búsqueda anhelante de la verdad cuando las cosas no dan más de sí en su pequeño universo lleno de engaños, unos engaños que bien podrían ser la ignorancia del hombre por los prejuicios de una existencia marcada por dogmas, teorías, supersticiones y todo tipo de suposiciones alejadas de una verdad tan complicada
de conocer.


miércoles, 7 de marzo de 2012

El Nota (Jeffrey Lebowski)



El Nota es el personaje principal de la divertidísima película de los hermanos Coen El Gran Lebowski. Este individuo peculiar y pintoresco constituye todo un emblema cinematográfico que despierta multitud de simpatías entre el gran público. Al Nota le satisface vivir de un modo totalmente hedonista y despreocupado; no acepta compromisos de ningún tipo ni responsabilidades que puedan alterar su estado habitual de placidez permanente. El sacrificio no comulga con su causa y las exigencias le espantan. Intenta, sin demasiadas dificultades, vivir relajadamente, y su diversión favorita es frecuentar un local recreativo (no pongo bolera para no repetirme con la palabra bolos) con sus amigos para jugar a los bolos.
El Nota vive el momento, y ese presente lo vive con calma, sin buscarse dificultades. Su filosofía es sencilla, sin demasiadas profundidades. No es la típica persona que se coma el coco precisamente.




Es en otra de sus aficiones, fumarse porros con relativa frecuencia, donde encuentra otro de sus grandes placeres. Ese hecho, unido a su naturaleza, le dará un aspecto de pasota inconfundible. Las pintas desaliñadas que suele llevar no le ayudan a que la gente corriente lo pueda tomar en serio, y mucho menos los que son del tipo estirado, o severo. Es un descuidado, el polo opuesto a lo que podría ser una mujer coqueta o un hombre metro sexual. Su presencia causa asombro y produce gracia.


El pasotismo del Nota no está exento de cierto carácter cuando le tocan los cojones, y hablo como lo podría hacer él mismo. Esa personalidad la sacará con frecuencia con todo tipo de tacos; y es que El Nota no se deja pisar con facilidad sin plantar pelea dialéctica, a no ser que la situación lo supere. Estos aspectos firmes de su carácter se apreciarán sobre todo con su amigo Walter Sobchak (John Goodman) con el que estará a todas horas discutiendo. De cualquier forma el hombre se considera más bien un pacifista que un broncas.

El Nota es como un personaje de dibujos animados que vive en su mundo. Tiene muchas de los rasgos personales de otro personaje de cuidado, Homer Simpson (mi queridísimo hermano je), no sólo en cuanto a lo surrealista de las situaciones por las que suele atravesar sino porque en todos y cada uno de nosotros hay un algo de ellos: ese vicio, esa costumbre, esa vulgaridad que soltamos, ese no saber estar en un sitio que nos supera o no nos agrada demasiado, esa rebeldía contra la autoridad o lo establecido… 




Las situaciones surrealistas por las que atraviesa no dejan de sorprendernos y hacernos gracia, pero terminan entendiéndose al conocerlo un poco más. Su afición a meterse con la gente para dejarla mal explica muchas cosas y es para él como otra afición de las que tiene; sus puyas, sin embargo, no las lanza con mala intención ya que es de buen fondo.

Existe un mundo idílico en la vida del Nota que se sustenta en la rutina típica del hombre sin aspiraciones. La cotidianidad en la que vive, pero de un vitalismo lúdico, hace que sea lo contrario al hombre que se hace a sí mismo, alguien sin objetivos. El ser vago, y la existencia de la que forma parte, harán de él una especie de paria social, un marginado que se entenderá tan sólo con su círculo cerrado de amigos, tan raros como él mismo, pero con sus diferencias que saltan a la luz. Eso hará de él un antihéroe, pero al hombre no le preocupará eso por ser inconsciente hasta de su propia situación, por eso no sufrirá.




De mostrar en la niñez síntomas de una incipiente vaguedad, y arraigarse en la adolescencia, la madre del Nota estaría probablemente muy preocupada por él, aunque no dejaría de quererlo, dándole todo su apoyo, ya que el chico es una buena persona que quiere realmente a los suyos, entre los que se encuentran sus amigos de correrías.


La Escena de El Nota:





Próximo personaje de película: Atticus Finch